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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 04 Apr 2026 09:41:47 +0000</lastBuildDate>
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	<title>ricardobada, Bloguero de Blogs El Espectador</title>
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        <title>El imposible Concierto de Año Nuevo del 2024</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/corazon-de-pantaleon/imposible-concierto-ano-nuevo-del-2024/</link>
        <description><![CDATA[<p>Imposible. Sí. Como todos los años, por estas fechas, pensaba ofrecerles un Concierto de Año Viejo, de Año Nuevo o de Reyes, pero la selección que quería titular QUINCE MUJERES QUE ENCONTRARON SU CANCIÓN se evidenció como imposible cuando quise captar el enlace de la primera, que iba a ser una instrumental: &#8220;Lilí Marlén&#8221; en [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Imposible. Sí.</p>
<p>Como todos los años, por estas fechas, pensaba ofrecerles un Concierto de Año Viejo, de Año Nuevo o de Reyes, pero la selección que quería titular QUINCE MUJERES QUE ENCONTRARON SU CANCIÓN se evidenció como imposible cuando quise captar el enlace de la primera, que iba a ser una instrumental: &#8220;Lilí Marlén&#8221; en la versión de Waldo de los Ríos, una versión genial que se inicia con los sonidos de una alarma aérea nocturna en una ciudad en guerra, y ubica al oyente en el escenario donde esa canción se hizo célebre, a un lado del frente la cantaban en su original alemán, y al otro lado del frente en su traducción al inglés.</p>
<p>Pero imposible conseguir el enlace, a no ser que uno se haga socio de este o del otro portal. Gratuito o no. Y no quise frustrarme repitiendo la inútil búsqueda en quién sabe cuántas de las catorce canciones restantes. No tengo literalmente tiempo para ello.</p>
<p>Pero a lo mejor ustedes sí lo tienen, o mejor suerte que yo, y es por ello que les copio aquí la lista que seleccioné, por si deciden arriesgar su tiempo y buscar el enlace de todas ellas y así, de un modo indirecto, oyen el concierto que les tenía preparado. Esta es la lista<strong>:</strong></p>
<p>Lilí Marlén         Versión instrumental de Waldo de los Ríos</p>
<p>Marina                Rocco Granata</p>
<p>Diana                   Paul Anka</p>
<p>Michelle              The Beatles</p>
<p>Nathalie              Gilbert Becaud</p>
<p>Mathilda             Harry Belafonte (aunque no sé si todavía se iría hoy                                                         Mathilda a Venezuela, seguro que más bien no)</p>
<p>Petite Margot      Georges Brassens</p>
<p>Marieke               Jacques Brel (en francés y flamenco)</p>
<p>Mariana               Alberto Cortez</p>
<p>Mariana               Oscar Chávez (una Mariana distinta de la anterior)</p>
<p>Suzanne               Leonard Cohen</p>
<p>Adelita                Nat King Cole</p>
<p>Margot                Carlos Gardel</p>
<p>Malena                Roberto Goyeneche</p>
<p>Macorina             Chabela Vargas</p>
<p>Y desde ya les deseo todo lo mejor, no sólo en el bisiesto 2024, sino también en todos los que le sigan, sean bisiestos o no.</p>
<p>Vale.</p>
]]></content:encoded>
        <author>ricardobada</author>
                    <category>Corazón de Pantaleón</category>
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        <pubDate>Mon, 01 Jan 2024 05:01:12 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El imposible Concierto de Año Nuevo del 2024]]></media:description>
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        <item>
        <title>Antología de páginas inolvidables (26) Ignácio de Loyola Brandão</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/corazon-de-pantaleon/antologia-paginas-inolvidables-26-ignacio-loyola-brandao/</link>
        <description><![CDATA[<p>Continúo con mi antología de páginas inolvidables como las que ya les ofrecí de Liv Ullmann, Jorge Amado, Marcos Ana, José López Rubio, Juan Ramón Jiménez, Gottfried Benn, Luigi Pirandello, Rainer Maria Rilke, Álvaro Mutis, Arthur Miller y el poeta neerlandés J. B. Charles (seudónimo de Willem Hendrik Nagel), así como William Somerset Maugham, Tomás [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><em>Continúo con mi antología de páginas inolvidables como las que ya les ofrecí de Liv Ullmann, Jorge Amado, Marcos Ana, José López Rubio, Juan Ramón Jiménez, Gottfried Benn, Luigi Pirandello, Rainer Maria Rilke, Álvaro Mutis, Arthur Miller y el poeta neerlandés J. B. Charles (seudónimo de Willem Hendrik Nagel), así como William Somerset Maugham, Tomás Segovia,  Franz Kafka, Oscar Wilde, la gran poeta costarricense Eunice Odio, la mayor poeta en lengua alemana de todos los tiempos, Else Lasker–Schüler.y asimismo Sor Juana Inés de la Cruz, la monja mexicana cuya obra es una de las cimas de la poesía en lengua castellana, y el Premio Nobel alemán Heinrich Böll. Completó la veintena Gabriela Mistral y vinieron luego la impar Jane Austen, y como resultado de un lapsus mío (auspiciado por la pésima programación de una página web que consulté) la estupenda poeta madrileña Belén Reyes, con su sentido homenaje a la inolvidable Gloria Fuertes. Y una semana después, la costarricense Ana Istarú, a quien se considera una de las voces mejor dotadas para la poesía amatoria y erótica en castellano. Por último, un breve relato de una cuentista de cuerpo entero, la neocelandesa Katharina Mansfield, la mejor del siglo XX, al lado de Chejov y Pirandello, y la traducción de un fragmento de la </em>Comedia <em>de Dante, por Esperanza Ortega.</em></p>
<p><em>Hoy les ofrezco una primicia en nuestra lengua. Ignácio de Loyola Brandão, uno de los más grandes escritores brasileños a caballo de dos milenios, escribió hace pocos días una página </em><em>preciosa sobre el nacimiento de su nieta Antonia. Como somos amigos y nos intercambiamos algo de lo que escribimos, recibí una copia de esa página, y apenas la leí le envié un email pidiéndole permiso para aproximar su texto a nuestro idioma. No sólo me dio el permiso sino que además autorizó mi aproximación, y es por ello que aquí la pueden leer ustedes.</em></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><strong>ANTONIA, </strong></span><span style="color: #ff0000;"><strong>VALOR INESTIMABLE</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #0000ff;"><strong><u>por Ignácio de Loyola Brandão</u></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #0000ff;"><strong><u>Aproximación al español por Ricardo Bada</u></strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por aquella planta del Pró Matre pasaban camillas, mirábamos y no era la que esperábamos, la de Rita y Antonia. Algunos estaban sentados, otros de pie, de vez en cuando nos intercambiábamos, uno se levantaba, otro se sentaba. La maternidad estaba abarrotada, dejamos el coche en un aparcamiento de la calle, nos preocupaba la hora de cierre. En realidad no importaba si teníamos que recogerlo al día siguiente, o una semana después. Ansiábamos ver a Antonia en el &#8220;escaparate de los recién nacidos&#8221;. Sin embargo, el lugar donde nació estaba fuera de cobertura. Por suerte, existe el teléfono móvil. ¿Qué les digo? Lo considero una de las locuras del hombre.  Una sobrina, Clara, médica, fue autorizada a acompañar la cesárea dentro del centro quirúrgico. Grabó cada momento y lo publicó. Así vimos flashes del parto. Pronto, el doctor Luis Fernando sacó a la niña, a la que había acompañado durante 40 semanas y cinco días. Y con humor, la levantó con el gesto histórico hecho célebre por Bellini al final del Mundial de 1958.  Un gesto que se volvió eterno. Esta foto de Antonia siendo levantada pasará a la historia. De la familia, por supuesto. Brave new world. La primera foto que me hicieron tenía un año, la segunda, tres. A Antonia la grabaron antes con la ecografía; la vieron con un segundo, con minutos, horas de vida. La tecnología tiene su extrañeza, pero emociona. Oír el primer sonido, el primer grito que emite un ser humano para demostrar que ha entrado en la vida. La vida, en un mundo que le ha dado poca importancia. Pero esta es otra cuestión. En ese momento, lo único que importaba era esa niña que pasó semanas refugiada dentro de su madre y tardó en dar señales de que quería salir. Quizá intuía lo que le esperaba. Pero le gustó salir. Para desmentir a un abuelo escéptico. Pero reconozco que merece la pena vivir. Quién sabe, tal vez Antonia se convierta en actriz, historiadora o cantante como Rita. O una artista como Diogo. Miré esos instagrams –hace décadas decíamos instantáneas– y me pregunté: ¿hasta cuándo seguiré la evolución de Antonia? Cada uno de los nietos me preguntó un día: &#8220;Abuelo, explícame el mundo”. ¿Será que estaré lo suficientemente lúcido como para ayudar a Antonia a desentrañar lo inexplicable? Espero que ella sea una más en esta lucha por la supervivencia, la igualdad, la diversidad, la libertad. Será diferente a su madre. Nació leguas por delante de sus abuelas. A años luz de sus bisabuelas. Nacer es sumergirse en un enigma, un laberinto, una batalla, un placer. Es nadar en lo imponderable. Sea lo que sea, una vida extra es esencial para cambiar las cosas. Antonia. ¿Sabías que tu nombre significa floreciente, inestimable, valioso, quien está a la vanguardia, alimentada con flores? Sea lo que fuere, lucha por ese nombre, alimentándote con flores, dolores y colores, porque es la vida, sí, que tiene un valor inestimable.</p>
<p style="text-align: center;">***********************************</p>
]]></content:encoded>
        <author>ricardobada</author>
                    <category>Corazón de Pantaleón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=95222</guid>
        <pubDate>Fri, 23 Jun 2023 16:27:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Antología de páginas inolvidables (26) Ignácio de Loyola Brandão]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>&amp;#8220;Literatura para hacer mejor periodismo&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/corazon-de-pantaleon/literatura-mejor-periodismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace unos 14 ó 15 años, en ocasión de mi 70.º aniversario, mi colega Óscar Domínguez, quien fue durante cinco años (1995-1999) el corresponsal de los informativos de la Radio Deutsche Welle para América Latina, en los que yo me desempeñaba como anchorman principal, sometió mis pequeñas células grises a un interrogatorio digno de la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><em>Hace unos 14 ó 15 años, en ocasión de mi 70.º aniversario, mi colega Óscar Domínguez, quien fue durante cinco años (1995-1999) el corresponsal de los informativos de la Radio Deutsche Welle para América Latina, en los que yo me desempeñaba como anchorman principal, sometió mis pequeñas células grises a un interrogatorio digno de la CIA en Guantánamo. Hace poco lo rescató, creo recordar que con motivo del Día Mundial de la Radio, y me despertó un par de cansadas sonrisas ver lo imbécil que uno sigue siendo, sobre todo cuando posa de inteligente.</em></p>
<p><em>De todos modos, como a pesar de las cortinas de humo, este texto sigue diciendo mucho acerca del autor de este blog, aquí lo copio para ustedes</em>:</p>
<p>Septuagenarios no aparecen todos los días. Uno de ellos es el escritor y periodista español, Ricardo Bada, columnista de El Espectador, quien despachó algunos interrogantes, al llegar al Everst de sus primeros 70 años:</p>
<p>Como en el tango de Gardel ¿70 años no son nada?<br />
No joda, Gardel sólo habló de 60 años. (¿O nada más fueron veinte?)<br />
¿Sientes nostalgia de haber abandonado el 69? (Me refiero a ese año, claro)<br />
Digamos que nunca abandonaré el 69. (Mientras pueda, claro está).<br />
¿Qué hacías entre el 9 -10 de junio de 1939 cuando naciste?<br />
La CIA no ha querido revelármelo, por respeto a la moral y buenas costumbres.<br />
¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de niño en tu Huelva natal?<br />
La contera del bastón de mi tío Antonio, de quien yo era ahijado y criatura predilecta, y él me apoyaba el bastón en el pecho para que no me acercara a su cama, porque se estaba muriendo de tuberculosis y no quería contagiarme. Yo tenía dos años, pero nadie me lo ha contado, y mi abuela lo corroboró años después, lo de la contera del bastón; aún la siento a veces.<br />
¿Con qué amigo o amiga de infancia te gustaría reencontrarte?<br />
De la infancia infancia infancia no recuerdo amistades, la amistad es algo muy serio y que no está al alcance de los niños, la amistad requiere consciencia.<br />
¿Estás de acuerdo con lo que dice uno de tus maestros, Julio Camba: &#8220;septuagenario, palabra terrible tanto por su forma como por su contenido&#8221;?<br />
Hay palabras peores en forma y contenido: blenorragia, por ejemplo.<br />
¿Estás preparado para envejecer?<br />
Si no lo estaba, me jodí, porque ya estoy viejo.<br />
Si envejecer es cambiar de médicos y de verbos, ¿qué médicos te miman ahora?,<br />
Me miman un internista, un cardiólogo y una neumóloga.<br />
¿Cómo te sientes ennieteciendo?<br />
Me siento feliz ennieteciendo porque llevo años diciendo que si envejecer es volver a la infancia, cuando sea mayor quiero ser como mi nieto Oskar.<br />
A propósito de Diny, tu admirada y admirable mujer neerlandesa: ¿será verdad que uno se casa para tener con quién hablar?<br />
En mi caso, y creo que en el de ella también, seguro nos casamos para tener con quién callar, que es mucho más importante y necesario. Hablar se puede con cualquiera. Decir que uno se casa para tener con quién hablar, es algo inexpresablemente obsceno; te desafío a que le digas a la mujer que amas: “Me casé contigo para tener con quién hablar”.<br />
Si cambiaras de profesión ¿cuál te gustaría asumir?<br />
No hubiese cambiado mi profesión por ninguna otra, suponiendo que eso responda la pregunta.<br />
¿Quién eres tú?<br />
Alguien que a los 70 años aún sabe indignarse.<br />
¿Más traidor o más traductor?<br />
Nunca traduje excepto en el terreno profesional; cuando me acerqué a textos literarios todo lo que he intentado lo bauticé como &#8220;aproximaciones&#8221;.<br />
¿Eres muy distinto a aquel que te habría gustado ser?<br />
No sé muy bien qué me hubiera gustado ser además de lo que fui, y no estoy descontento (excesivamente descontento) con el resultado que estoy siendo.<br />
¿El periodismo y la literatura para qué?<br />
Joder, el periodismo para ganarme la vida, y la literatura para escribir mejor periodismo.<br />
¿Te quedó alguna cuenta por saldar con el periodismo cultural que has hecho?<br />
Nunca entrevisté a Juan Rulfo, pero tengo la excusa de que él me pidió que no lo hiciera, y siempre he sido bastante respetuoso con gente como él.<br />
¿De tus días de radio en la Deutsche Welle, qué?<br />
El recuerdo de muchas horas gloriosas en la mesa de montaje.<br />
¿Mientras más conoces a los hombres (o a las mujeres), más quieres a tu mascota?<br />
No tengo mascota.<br />
¿Objetos que siempre llevas contigo?<br />
Pasaporte, gafas, billetera, monedero, llavero, pastillas anti-infarto, dos pañuelos, la foto de mi tumba.<br />
¿Te ha pasado algo que te cambió la vida?<br />
La pregunta me parece de radionovela, pero la respuesta es: Sí.<br />
¿La virtud y el defecto que te gustaría tener?<br />
Virtud virtud, pues tal vez la tolerancia con los imbéciles (después de todo, pobrecitos&#8230;), y defectos tengo ya tantos que no se me ocurre cuál otro añadir.<br />
¿El fracaso más creativo que has tenido?<br />
Es demasiado íntimo, y su secreto no me pertenece a mí solo. Sorry.<br />
¿Lo que más te gusta regalar?<br />
Libros.<br />
¿Lo que detestas que te regalen en tu cumpleaños?<br />
Piyamas. He perdido la cuenta de cuántos tengo.<br />
¿Lo que nunca te han regalado?<br />
¿De cuántos gigabytes dispongo para la respuesta?<br />
¿Qué día de la semana te gusta más?<br />
Una vez jubilado, prácticamente son todos iguales, pero el que más me alegra es el martes, mi jour fixe para almorzar con mi mejor amigo.<br />
¿Libro que desearías haber escrito?<br />
Joder, libro, libro, libro&#8230; Bueno, si tiene que ser uno solo, Orgullo y prejuicio. (Pero no, para escribirlo se necesitaría ser mujer, y aunque adoro a las mujeres no me gustaría haber nacido fémina, se sufre de más, y la vida es ya bastante jodida sin necesidad de eso. Digamos pues, entonces, que La isla del tesoro).<br />
¿Disfrutas a cabalidad de lo que tienes?<br />
Creo que sí, o por lo menos me esfuerzo.<br />
¿Sigues a pie juntillas las sugerencias de tu horóscopo?<br />
Mí ser mucho bruto, mí no saber griego, ¿cosa ser &#8220;horóscopo&#8221;?<br />
¿Es más lo que sabes o lo que desconoces de ti?<br />
Como no sé conscientemente todo lo que sé acerca de mí, ignoro el tamaño de aquello que desconozco.<br />
¿La habilidad manual que te gustaría tener?<br />
Masturbarme con la mano zurda.<br />
¿Persona que más admiras?<br />
¿Una sola?  Gandhi.<br />
¿En quién te gustaría reencarnar?<br />
En mi padre o en mi nieto Oskar.<br />
¿Te someterías al detector de mentiras?<br />
¡Pobre detector!  Déjalo que se gane la vida de manera más descansada&#8230;<br />
¿De los años que tienes cuál te ha gustado más?<br />
No quiero ningunear al resto.<br />
¿Tu plato favorito?<br />
Huevos a la flamenca, si están bien hechos, con tutti. Hhhhhhhhmmmmmmmmmmm&#8230; (También hay una sopa de cebolla que Diny sólo hace cada muerte de obispo, y esos cabrones se mueren a intervalos demasiado largos).<br />
¿Te sales fácilmente de tus casillas?<br />
Tengo poca paciencia con los imbéciles y con las computadoras que deciden hacer huelgas de celo (hijas de puta).<br />
¿De qué te arrepientes?<br />
Repito la respuesta anterior sobre los gigabytes de que eventualmente dispondría para la respuesta.<br />
¿De qué te gustaría morir?<br />
De qué no sé, pero sí que me gustaría morir durmiendo.<br />
¿Qué piensas del más allá?<br />
Paso. No poseo muchos conocimientos en materia de ciencia ficción.<br />
¿Qué piensas del más acá?<br />
Macanudo, che, y estúpido sería si contesto otra cosa, ¿no?, porque es lo único que hay.<br />
¿Mejor consejo que has oído?<br />
Hay que inmiscuirse (lo aprendí de Böll, en su “Bienvenida, intromisión”).<br />
¿Mejor consejo que has dado?<br />
A una persona, de que no se casara con otra: lo malo es que no me hizo caso&#8230; pero lo pagó bastante caro. Ello corrobora la bondad de mi consejo, aunque me duela, por esa persona.<br />
¿Propósito que siempre te has hecho y que no has cumplido?<br />
No contestar en serio cuestionarios como este.<br />
¿Cosas que se te han quedado entre el tintero?<br />
¿Entre o en?<br />
¿Tienes listo tu epitafio?<br />
Sí, joder, pero ten paciencia para esperar a leerlo. Te prometo no hacerte esperar demasiado, si bien ya sabes que no todo depende de mí. Y sea como fuere te he proporcionado un material boccato di cardinali para la necrológica que me vas a dedicar. Vale».</p>
<p style="text-align: center;">***********************************</p>
<p style="text-align: center;">
]]></content:encoded>
        <author>ricardobada</author>
                    <category>Corazón de Pantaleón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=93991</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Mar 2023 18:48:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;Literatura para hacer mejor periodismo&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ricardobada</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Un rosario para letraheridos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/corazon-de-pantaleon/un-rosario-para-letraheridos/</link>
        <description><![CDATA[<p>A José Luis Rocha, que me descubrió la existencia de los misterios luminosos y aportó dos. &nbsp; Casi no faltó un día desde la liberación de los rehenes colombianos, en julio del 2008, sin que el presidente Uribe y la rescatada profesional Ingrid Betancourt nos metieran la religión por los ojos, incluyendo el rezo público [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><strong>A José Luis Rocha,</strong></span><br />
<span style="color: #ff0000;"><strong>que me descubrió la existencia de los misterios luminosos y aportó dos.</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Casi no faltó un día desde la liberación de los rehenes colombianos, en julio del 2008, sin que el presidente Uribe y la rescatada profesional Ingrid Betancourt nos metieran la religión por los ojos, incluyendo el rezo público del rosario. Y la verdad es que un no creyente, agnóstico igual que yo, puede llegar a sentir vergüenza ajena al toparse con este tipo de espectáculos, cuando se escenifican como tales, o sea, no responden a los motivos profundos de la fe (que respeto) sino al dictado de la mercadotecnia y el oportunismo político (que repudio, a ambos).</p>
<p>El non plus ultra en materia de vergüenza ajena debió alcanzarse el 18.7.1870 con la definición de la infalibilidad pontificia por el I Concilio Vaticano. Poco después, con Benedicto XV, se inauguró sin embargo una etapa llena de dignidad que con leves sobresaltos, y la indiscutible bajada de pantalones papales ante el régimen de Hitler, duró hasta la inexplicada muerte de Juan Pablo I. Después, por contraste, con el papado de Woytila, se consiguieron plusmarcas dignas del <em>Guinness Book of Records</em>.</p>
<p>Pocas veces me he sentido tan lleno de vergüenza ajena como el día en que leí que Woytila había grabado una edición del rosario en CD, de la que ya se habían vendido 90.000 copias, como consecuencia de lo cual se le otorgaría un disco de platino. Y que el n° 1 de la edición, claro está, había recibido la bendición papal. Esta es una de esas noticias que, como se sigue diciendo gráfica y donosamente en el Uruguay, son de alquilar balcones. Pero también de las que al mismo tiempo, como decimos algunos más escatológicos, son de mear y no echar gota.</p>
<p>Todo ello sin entrar en la cuestión básica que subyace a la venerada imagen de la Virgen María, en cuyo honor se cristianizó esa especie de ábaco de oraciones que hindúes, budistas y musulmanes usaban para las suyas mucho antes que la Iglesia de Roma. Esa iglesia que con un machismo redomado y sutil obliga a sus fieles a creer (porque es dogma de fe) que la pobre María ascendió en cuerpo y alma al cielo: instituyendo así para ella un auténtico infierno particular hasta el fin de los tiempos y la resurrección de la carne, y todo eso dentro de la más estricta teología católica. Pues ya me dirán qué hará esa pobre mujer en cuerpo y alma en un lugar donde sólo están las almas, y no todas, sino únicamente las redimidas. Menos mal que ustedes saben que la teología es como <em>Las mil y una noches</em>, sólo que en increíble.</p>
<p>Y hablando de tutti fruti, ¿sabrán estos cruzados del rosario que el sacratísimo rito es un préstamo –otro más– de los infinitos que la liturgia católica le ha tomado sin pago de regalías a otras religiones?  ¿Sabrán que según parece el rezo del rosario deriva del analfabetismo de los monjes allá por el siglo XII, cuando por no saber leer los 150 salmos del oficio divino se les hacía recitar a cambio las 150 avemarías de los quince misterios rosarinos (los gozosos, los dolorosos y los gloriosos, cinco de cada), algo a lo que se llamó el “salterio laico”?  Woytila seguro que lo sabía, como sabía que Dios es masculino, según afirmó ante los pescadores de St. John’s, en Canadá (y hasta L’Osservatore Romano se vio obligado a mochar el discurso papágeno en semejante punto de cerril machismo).</p>
<p>En cualquier caso, este renovado auge del rezo del rosario en público me sugirió –es tema que me ocupa desde hace al menos diez años– la posibilidad de un nuevo salterio laico. Uno con el que los católicos letraheridos, los católicos aficionados a la literatura, lograran pasárselo bien y santificar sus lecturas.</p>
<p>Cada cual puede, naturalmente, confeccionar su salterio laico a su propio gusto, porque no soy dogmático ni puedo excomulgar a naides que no comulgue con mis propuestas (así que me quedo con las ganas). Sea lo que fuere, quiero enumerarlas aquí y ahora, como programa de contraste al ilustre esquema de santo Domingo de Silos, con el aditamento de cinco misterios luminosos que le agregó el papa Woytila.</p>
<p><strong>Misterios gozosos :</strong><br />
Romeo &amp; Julieta (y Liza Doolittle &amp; el profe Higgins) recrean la bella bestia de doble espalda.<br />
Nora Hellmer se va (dando un portazo) de su casa.<br />
Platero y nosotros leemos “La noche de Walpurgis” de <em>La montaña mágica</em>.<br />
Molly Bloom te mira de reojo la bragueta.<br />
Johnny Carter está tocando el saxo mañana.</p>
<p><strong>Misterios dolorosos :</strong><br />
Odiseo desoye el canto de las sirenas.<br />
Lizzy Bennet rechaza la proposición de Mr. Darcy.<br />
Moby Dick se sumerge arrastrando el Pecqod.<br />
Gregorio Samsa despierta en Comala convertido en un insecto.<br />
Willy Loman y el coronel no tienen quien les escriba.</p>
<p><strong>Misterios luminosos :</strong><br />
Dante se extravía por un bosque soleado y reencuentra a su Beatrice.<br />
Kant camina 3 m más allá de los límites de Könisberg, le echa un vistazo al mundo, vuelve a casa a toda pastilla y quema todos sus escritos.<br />
En Marienbad,  Ulrike von Levetzow, de 19 primaveras, acepta la petición de mano del consejero áulico de 75 inviernos.<br />
Copérnico le explica a Galileo cómo ahorrarse problemas con la iglesia: ediciones póstumas.<br />
Emma Bovary, Ana Karenina, Ana Ozores, Eline Vere, Effi Briest, la prima de Basilio y la esposa de Don Casmurro fundan la ONG Adúlteras sin Fronteras.</p>
<p><strong>Misterios gloriosos :</strong><br />
Cráneo privilegiado, a Alonso Quijano se le seca el celebro [<em>sic</em>].<br />
Los hermanos Karamasof piden las manos de Fortunata y Jacinta.<br />
Seis personajes encuentran su autor.<br />
Temple Drake y Blanche Dubois bailan “El choclo” en un tranvía llamado Deseo.<br />
Juan Carlos Onetti Borges conduce hasta el astillero a su primo Jorge Luis, a través del jardín de los senderos que se bifurcan.</p>
<p>Por los siglos de los siglos, Enter [=Amén, pero en idioma virtual].</p>
<p style="text-align: center;">*************************</p>
]]></content:encoded>
        <author>ricardobada</author>
                    <category>Corazón de Pantaleón</category>
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        <pubDate>Sun, 29 Jan 2023 07:50:13 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un rosario para letraheridos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ricardobada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>25 tuits más de la propia cosecha</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/corazon-de-pantaleon/25-tuits-mas-la-cosecha-9/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hoy vuelvo a ofrecerles 25 tuits de mi propia cosecha, es decir, míos y/o traducidos por mí (puesto que parece que no se entiende bien lo que quiere decir el título de este post). 25 tuits de los que sigo publicando gracias a la generosa hospitalidad de @adrianagibbsm, @albertochimal, @alercilo, @alfarmada, @AlmaDeliaMC, @anacrisrestrepo, @andrewholes, @Arelitad, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Hoy vuelvo a ofrecerles 25 tuits de mi propia cosecha, es decir, míos y/o traducidos por mí (puesto que parece que no se entiende bien lo que quiere decir el título de este post). 25 tuits de los que sigo publicando gracias a la generosa hospitalidad de @adrianagibbsm, @albertochimal, @alercilo, @alfarmada, @AlmaDeliaMC, @anacrisrestrepo, @andrewholes, @Arelitad, @avecesprosa, @d_aristizabal, @EstebanCarlos, @Guashabita, @josetenene, @kikirikiOscar, @lagardere57, @luistovars, @mcjaramillo, @magamastretta, @marjorieross, @otraparte, @PilarMarrero, @swhelpley y @yovaro, a quienes desde aquí les agradezco de todo corazón.</p>
<p>Y siguen los tuits:</p>
<p>No sé si se ha reparado bastante en el hecho de que al menos el 36,4% de los futbolistas son zurdos.<br />
(Los arqueros no entran en el cómputo, pero de hacerlo seguramente aumentaría ese porcentaje).</p>
<p>Al hablar de la remuneración inferior del trabajo femenino, nunca perdamos de vista que la inequidad es nada más que un eufemismo de la iniquidad.</p>
<p>Cayó de nuevo en mis manos el libro <em>123 motivos para no viajar a Sevilla</em>, y consulté en Google, donde me entero de que el año 2021 Sevilla contaba con 684.234 habitantes. Uno diría que sólo 123 motivos para no viajar allá es una cifra lisonjeramente baja.</p>
<p>He vivido cinco años en Sevilla, estudiando Derecho en la Hispalense. Me parece una de las ciudades más bellas que he conocido en mi vida. Es una injuria imperdonable que el Supremo Creador la poblase con sevillanos.</p>
<p>Alguna vez sobrevaloré la capacidad de comprensión de mis hijos, con la fatal consecuencia de que ellos tuvieron razón al subestimar mi inteligencia.</p>
<p>El famoso letrero mallorquín («TAMBIÉN SE HABLA ESPAÑOL») no es un guiño de complicidad bilingüe con Madrid, sino nada más, y nada menos, un acto de legítima defensa.</p>
<p>Madrid paradójico : “En el centro de Madrid hay una tienda de ropa femenina cuyo letrero muestra un famoso cuadro de Goya”. “¿”La maja vestida?” “ No, la otra”.</p>
<p>Siempre que leo algún texto donde se menciona a la caballería andante, me digo que tal vez sea el oxímoron más divertido de la lengua castellana.</p>
<p>Hoy es el Día Mundial del Pájaro. Hay cantidad de especies en vía de extinción. Me cuesta sospechar que los gallinazos y los cuervos se cuenten entre ellas.</p>
<p>Hay fobias bien absurdas, p.ej. la amaxofobia o miedo irracional a manejar un carro… como si manejar un carro fuese algo obligatorio.</p>
<p>Algo que sería por completo inútil es que alguien, dando cara al poniente, se aferre con todas sus fuerzas a un poste de telégrafos en el vano empeño de reducir en una diezmillonésima de segundola velocidad de rotación de la Tierra.</p>
<p>«Dondequiera que hay niños, la Navidad es hermosa». Del escritor alemán Hans Fallada (1893-1947)</p>
<p style="text-align: center;"><strong>12 tuits alemanes traducidos por mí</strong></p>
<p>@heuteshow, eldía 10.11.: ¿Ya sienten la fiebre del fútbol?<br />
¡¡Sólo faltan 580 días para la Eurocopa de Alemania!!</p>
<p>@heuteshow : En la Asociación de Hospitales Alemanes, este año se pedirá a los visitantes que aplaudan en el salón para que el aire no se enfríe tanto al abrir la puerta del balcón.</p>
<p>@DarthPutinKGB : Los únicos que tienen miedo del Ejército Ruso, ahora, son los rusos en edad militar.</p>
<p>@heuteshow : Bergoglio advierte que hay que tener cuidado con la pornografía. Así es que a quellos a quienes les gusten las acciones reprobables y los malos diálogos, que lean el Viejo Testamento.</p>
<p>@MyMissMM: Mantengo una relación difícil con las papas.<br />
@YouJasmin : Se supone que tienes que comerlas, no casarte con ellas.</p>
<p>@Mone_Mone___ : Si tienes más de 40 años y cambias a veces de posición durante el sexo, no suele ser por unas ganas inusuales de experimentar, sino simplemente porque te duelen las articulaciones. Hay que decirlo como es.</p>
<p>@lu_eder : ¡Ay, carajo, engordé diez kilos para interpretar un papel y recién me doy cuenta de que no soy actor.</p>
<p>@hadronized : La vida es como una ola, tiene su momento perfecto y luego todo se viene abajo.</p>
<p>@janboehm : No olvidemos que también Mickey Mouse es reelegido regularmente alcalde de Disneylandia por mayoría absoluta.</p>
<p>@vonFriedland: En la caja de ReWe me preguntan si quiero donar una bolsa para el banco de alimentos local. Espontáneamente digo &#8220;Sí&#8221; y añaden 5 € a la cuenta como donación. ¿Por qué no funciona todo el mundo así? Haciendo el bien de forma sencilla.</p>
<p>@schnautzeichen : En un canal de TV pasan Rebelión en la granja  como cine infantil. Ooooooooooooookay.</p>
<p>@Sentenzomat: ¿Se puede conducir el auto yendo desnuda?<br />
@ellyteratur: Sí, a condición de que no bajes del auto.</p>
<p>@Akira_86 : Sólo estoy aquí para decepcionar a mis padres también digitalmente.</p>
<p style="text-align: center;">******************************</p>
]]></content:encoded>
        <author>ricardobada</author>
                    <category>Corazón de Pantaleón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=93326</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Jan 2023 11:49:13 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[25 tuits más de la propia cosecha]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ricardobada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Concierto regalo de los Reyes Magos en el 2023</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/corazon-de-pantaleon/concierto-regalo-los-reyes-magos-2023/</link>
        <description><![CDATA[<p>Esta vez, por razones de fuerza mayor y en cuyo detalle no entro, no les pude ofrecer mi habitual Concierto de Navidad o de Año Nuevo, pero a cambio deseo ofrecerles, hoy, un Concierto que sea regalo de los Reyes Magos, desde la ciudad en cuya catedral dizque se encuentran sus restos: es  decir, Colonia, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Esta vez, por razones de fuerza mayor y en cuyo detalle no entro, no les pude ofrecer mi habitual Concierto de Navidad o de Año Nuevo, pero a cambio deseo ofrecerles, hoy, un Concierto que sea regalo de los Reyes Magos, desde la ciudad en cuya catedral dizque se encuentran sus restos: es  decir, Colonia, a la orilla buena (la izquierda, ¡qué duda cabe!) del Rhin. Y será un concierto bajo el lema pirandelliano “14 personajes que encontraron un compositor”.</p>
<p>Como de costumbre, lo inaugura una pieza instrumental, es el “Homenaje a Walt Disney” del gran músico vasco español Jesús Guridi<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=CyLJ1W2fJ0I</span></p>
<p>Acerca de mi comprovinciana La Parrala, una grabación hecha en vivo en Cuba 1951/52, una joya en la voz de Conchita Piquer<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=twn8J6I5jrc     </span></p>
<p>Remasterizado a tope, Carlos Gardel le canta al legendario jockey porteño Leguisamo, y no nos queda sino decir: «Che, Carlito’, cada día cantás mejor»<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=fKAHAF5eVH0  </span></p>
<p><span style="color: #000000;">A Brigitte Bardot le puso ritmo la voz de Jorge Veiga<strong>:</strong></span><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=s5nlRpaCPfo</span></p>
<p>Sigue el sentido homenaje al prematuramente fallecido Jorge Negrete por su colega Miguel Aceves Mejía (o Aveces Gemía, como dicen los mexicanos, tan aficionados a los albures)<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=2f09BGRdKxk</span></p>
<p>Y para cantarle a Chabuca Grande naides mejor que el conjunto del venezolano Aldemaro Romero con su inimitable ritmo<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=oydMCRxiS0c</span></p>
<p>Gerald Brenan, escritor inglés doblado de andaluz, encontró su horma en modo pasodoble gracias al inolvidable Carlos Cano<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=Fym-R1AJPgs&amp;list=RDFym-R1AJPgs&amp;index=1</span></p>
<p>Nadie se habrá sustraído nunca al encanto de María Bonita cantado por Agustín Lara, con ese toque sutil que parece como cita del Kamasutra en su «me arrodillé / pa besarte» (¿qué, se pregunta uno)<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=-z0iHQvHSeA</span></p>
<p>Warren Beatty, según Shirley McLaine, se acostó con todas las mujeres de Hollywood, «menos conmigo porque soy su hermana», y Carly Simon le canta “Eres tan presumido”<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">http://www.youtube.com/watch?v=mQZmCJUSC6g</span></p>
<p>A Alma Reed le cantan a dúo las chilenas Sonia y Myriam (¡“Peregrina”!)<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=xiL1sJvk7CI</span></p>
<p>“Hurricane” es uno de los mejores poemas del Nobel de Literatura Bob Dylan y está dedicado al boxeador Rubin “Hurricane” Carter<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=bpZvg_FjL3Q</span></p>
<p>Alfonsina , la única Alfonsina latinoamericana posible, en la voz de Maggie Cullen<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=UK3f5blsl8g</span></p>
<p>Una de sus últimas creaciones se la dedicó Jacques Brel a Jaurès, el político socialista francés asesinado en vísperas de la 1.ª guerra mundial, y es una obra maestra de la tristeza<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=lkRlCLF0wBE</span></p>
<p>Para cerrar el concierto, me decidí por Helô Pinheiro, “A Garota de Ipanema“, del grande Vinicius de Moraes y Antônio Carlos Jobim, en la versión de Astrud y João Gilberto con Stan Getz.<br />
En 1965, Jobim y Vinicius le confesaron a Helô Pinheiro​ (cuyo verdadero nombre es Heloísa Eneida Menezes Paes Pinto) que ella había sido la musa inspiradora. Cuando ella se casó, Tom Jobim y su esposa Teresa fueron los padrinos de la boda. Helô es dueña actualmente de una cadena de locales de venta de bikinis llamada Garota de Ipanema.<br />
En “Revelação: a verdadeira Garota de Ipanema”, Vinicius de Moraes escribió que ella era «el paradigma del tipo carioca; una mujer dorada, mezcla de flor y sirena, llena de luz y de gracia pero cuya visión es también triste, pues lleva consigo, camino del mar, el sentimento de lo que pasa, la belleza que no es nuestra — es un don de la vida en su lindo y melancólico, constante fluir y refluir»<strong>:</strong><br />
<span style="color: #ff0000;">https://www.youtube.com/watch?v=c5QfXjsoNe4 </span></p>
<p>Y aquí me despido, esperando que les haya gustado mi Concierto de este año, y deseándoles un feliz y próspero 2023, y todos los que vengan, para qué conformarnos con menos.</p>
<p style="text-align: center;">*****************************************</p>
]]></content:encoded>
        <author>ricardobada</author>
                    <category>Corazón de Pantaleón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=93176</guid>
        <pubDate>Thu, 05 Jan 2023 21:01:21 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Concierto regalo de los Reyes Magos en el 2023]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ricardobada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>&amp;#8220;Salvo mi corazón, todo está bien&amp;#8221; : La última novela de Héctor Abad Faciolince</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/corazon-de-pantaleon/salvo-corazon-esta-bien-la-ultima-novela-hector-abad-faciolince/</link>
        <description><![CDATA[<p>El texto que la gran poeta española Esperanza Ortega leyó el 4 de este mes, en la Librería Oletum de Valladolid, para presentar Salvo mi corazón, todo está bien, la última novela de Héctor Abad Faciolince, se publicó en las páginas culturales de este mismo diario el pasado martes 15. Si lo reproduzco en mi [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>El texto que la gran poeta española Esperanza Ortega leyó el 4 de este mes, en la Librería Oletum de Valladolid, para presentar <em>Salvo mi corazón, todo está bien</em>, la última novela de Héctor Abad Faciolince, se publicó en las páginas culturales de este mismo diario el pasado martes 15. Si lo reproduzco en mi blog es porque –hasta donde yo sé– todas las prospecciones señalan sin  dejar lugar a dudas que hay poca permeabilidad entre los colectivos lectores del columnario, la sección cultural y los blogs.  Y la presentación de Esperanza Ortega es tan redonda que resulta de justicia darla a conocer al mayor número posible de lectores. Acá se las dejo<strong>:</strong></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><strong>LA NOVELA DESATADA DE HÉCTOR ABAD FACIOLINCE</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><strong>por Esperanza Ortega</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>«Yo he abierto en mis novelas un camino<br />
por do la lengua castellana puede<br />
mostrar con propiedad un desatino&#8230;»<br />
<strong>Cervantes</strong>. <em>Viaje del Parnaso</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Por qué se me vinieron a la cabeza unos versos de Cervantes mientras leía  <em>Salvo mi corazón, todo está bien</em>, la última novela de Héctor Abad Faciolince? Quizá porque Abad Faciolince podría encajar entre ese grupo de escritores que yo denomino como el de los poetas que escriben novelas, del que Cervantes es el representante más insigne. Y le incluyo en ese grupo por diversas razones que ahora no voy a exponer, aunque la más primaria es la de que haya tomado prestados sendos versos de dos poetas como títulos de sus dos libros mejores. Me refiero a <em>El olvido que seremos</em>, que pertenece a un poema de Borges, y a <em>Salvo</em> <em>mi corazón, todo está bien</em>, que procede de un soneto de Eduardo Carranza.</p>
<p>Pero hay otra razón para que relacione el terceto de Cervantes con la novela de Abad Faciolince: cuando Cervantes presume de que ha sido capaz de “mostrar con propiedad un desatino”, está afirmando la capacidad del arte novelesco para atraer a los lectores con los personajes más peregrinos y las historias más inauditas, demostrando así que cualquier historia merece ser contada, siempre que el arte del narrador consiga que parezca verosímil, la profundidad de su pensamiento nos la haga interesante y su honradez narrativa nos convenza de que es verdadera -no he dicho real, sino verdadera. Y esto lo consigue Abad Faciolince desde la primera página de su última novela.</p>
<p>Primero nos presenta un protagonista en principio sin atractivo para los lectores actuales: un cura cincuentón, cuyas únicas experiencias placenteras provienen de escuchar óperas y ver películas. Y para más inri la novela carece de intención alguna de denuncia<strong>:</strong> el padre Luis Córdoba, que es como se llama el protagonista aunque todos le conozcan por el Gordo, no sacrifica su vida por lograr una sociedad más justa como tantos sacerdotes de la Teología de la Liberación (aunque sí aparezca un personaje secundario, Carlos Alberto Calderón, que encajaría en este papel), tampoco se enfrenta con la curia corrupta personificada por el arzobispo de Medellín, al que el autor sólo dedica uno de los capítulos, ni es tampoco un cura pederasta de esos que protagonizarán próximamente las novelas de algún que otro autor oportunista.</p>
<p>No, el Gordo ha dedicado su vida a la crítica de cine y ha vivido siempre como célibe, cumpliendo el sagrado mandato de la Iglesia Católica. Y sin embargo, ocurre que su autor consigue casi de inmediato que nos interesemos por su destino y que vivamos con él íntimamente el trance más novelesco de su vida<strong>: </strong>el tiempo en que su existencia sufre un impasse a la espera de un corazón compatible para que le sea trasplantado y no muera irremediablemente. En el momento en que ese corazón apareciera, el reloj de la historia volvería a funcionar, acorde con sus latidos. Y es en ese paréntesis cuando el Gordo vuelve la vista atrás y se para “a contemplar su estado” –como en el soneto de Garcilaso que tanto le gusta a Héctor Abad– para concluir que a su vida le ha faltado algo fundamental<strong>:</strong> el amor de una mujer y la compañía de una familia.</p>
<p>Y aquí volvemos a la concomitancia cervantina, pues al igual que Don Quijote, llevado de su afición a las novelas de caballerías, acaba protagonizando una de ellas, el iluso Luis Córdoba pretende protagonizar una historia de amor, del estilo de las que él ha disfrutado tantasveces en la gran pantalla. Aunque el Gordo, tan idealista como con Don Quijote, también coincide con el materialista Sancho Panza, entre otras cosas en el gusto por la comida.</p>
<p>Estos dualismos se perciben además en las dos mujeres con las que el Gordo convive durante el tiempo de espera de su corazón: Teresa, la italiana elegante y espiritual, Darli, la mulata sensible y carnal. Y no sólo los personajes, también los conceptos y el propio lenguaje expresan el dualismo materia–espíritu que recorre la novela de la primera a la última página. Por citar el ejemplo más inmediato, podríamos fijarnos en la palabra “corazón”<strong>:</strong> con ella nos referimos tanto al motor de la circulación sanguínea como al órgano al que se le atribuye la emoción amorosa.</p>
<p>El lenguaje de los informes clínicos y el de los poemas de amor conviven también en la novela aunque siempre de una manera claramente diferenciada.</p>
<p>Sólo el Gordo desea romper con el esquema dualista que opone el espíritu a la materia, y difiere así de la visión cristiana tradicional, que identificaal mundo con un valle de lágrimas al que hemos venido a sacrificarnos en aras de una felicidad futura<strong>;</strong> el Gordo afirma, muy al contrario, que el deber de todo ser humano es ser feliz, pues de otra manera estaría despreciando el don maravilloso de la vida que Dios puso en sus manos. Y para que gocemos y vibremos con su protagonista, Héctor Abad nos hace entrar en su casa, sentarnos al lado de su sillón y escuchar con él las óperas y ver las escenas cruciales de sus películas preferidas. Para ayudarnos nos ofrece códigos QR donde podemos conectar con lo que está viendo y escuchando. Aunque su respiración algo jadeante o su risa explosiva las oímos sin necesidad de otro artilugio que el auténtico arte narrativo.</p>
<p>Y así llegamos al último elemento cervantino que quiero poner de manifiesto. Me refiero a su narrador, porque la historia del Gordo nos la cuenta Lelo, el padre Aurelio, otro cura que le conoce muy a fondo al haber compartido casa con él durante muchos años. Lelo es el amigo perfecto, la expresión de la amistad tal como la expone Cicerón en <em>De amicitia</em>. El problema es que el padre Aurelio no tiene la intención de escribir una novela, sino de consignar sus recuerdos para que otro personaje más avezado en la escritura pueda en su día llegar a contarla como es debido. Por eso su narración es más bien desordenada y mezcla distintos registros. Como le ocurre a Cervantes cuando encuentra los textos del moro Cide Hamete Benengeli, Héctor Abad es solamente el destinatario de una historia contada por los otros. Y además, al personaje que debería haber convertido la historia en argumento y que nunca llegará a hacerlo, se le caen los apuntes de Lelo y, no estando numerados, pierde en algunos casos el hilo cronológico de las escenas. Nada de esto le importa al lector, que para ese momento ya está atrapado por completo en el texto y no se fija en quién le habla sino en lo que le dice. Sin embargo, de manera subliminal, con este juego de espejos narrativos, el autor consigue que nos sintamos dentro de un espacio íntimo, ajeno a la programación y a la retórica.</p>
<p>Ocurre algo semejante a cuando intentamos hacer un puzzle del que hemos perdido el modelo y vamos encajando las piezas de forma intuitiva, dejando entre ellas lagunas que no sabemos si en algún momento van a llenarse, y al final, de repente, la figura se completa y vemos que todo obedecía a un orden perfecto. Eso, sí, sin esfuerzo ninguno, pues tanto Cervantes como Abad Faciolince, son escritores amables, que juegan con el entendimiento del lector sólo lo justo y necesario para que su obra no parezca obra del cálculo, como los edificios construidos siguiendo unos planos, sino un organismo vivo, que crece y se ramifica gracias al arte “no aprendido” de la naturaleza.</p>
<p>Esta aparente espontaneidad es lo que Cervantes denominó “la escritura desatada” del arte novelesco, que aparenta sorprender tanto al autor como a sus lectores. ¿Han encontrado alguna pequeña incoherencia a lo largo de la lectura de <em>Menos mi corazón, todo está bien</em>? El lector puntilloso seguro que lo ha hecho. Creo que fue a esto a lo que aludía Borges cuando dijo que cualquiera podría corregir una página del Quijote, aunque ninguno más que Cervantes haya sido capaz de escribirla.</p>
<p>Lo más importante, sin embargo, es que manjar tan suculento lo consiguen los buenos escritores con un único ingrediente, uno que está en todas las cocinas, que no tiene valor de cambio pero que usamos a diario como el aire para respirar<strong>: </strong>el lenguaje, esta combinación maravillosa de sonido y sentido con la que los buenos novelistas, sin proponérselo, siempre acaban contando algo de nuestra propia vida.</p>
<p>No busquen otro truco, no hay más que eso.  Y esta sí es la magia de la literatura.</p>
<p style="text-align: center;">********************************</p>
]]></content:encoded>
        <author>ricardobada</author>
                    <category>Corazón de Pantaleón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=92706</guid>
        <pubDate>Tue, 22 Nov 2022 09:48:24 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ricardobada</media:credit>
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                            </item>
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