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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Gaso, Bloguero de Blogs El Espectador</title>
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        <title>Los nadaístas mueren como si nada</title>
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        <description><![CDATA[<p>¿Seré yo el hundido de mi generación, el que no mentiría por obtener el oro? Los nadaístas siguen muriendo como si nada, como si fueran mortales, o, más bien: los nadaístas siguen muriendo como si nada, con lo que demostraron que eran mortales, que sus vidas se arrastraban por el suelo impuro de este mundo, que [&hellip;]</p>
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<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-text-align-center"><strong><em>¿Seré yo el hundido de mi generación, <br>el que no mentiría por obtener el oro?</em></strong></p>



<p>Los nadaístas siguen muriendo como si nada, como si fueran mortales, o, más bien: los nadaístas siguen muriendo como si nada, con lo que demostraron que eran mortales, que sus vidas se arrastraban por el suelo impuro de este mundo, que su peso no era leve (ni angélico, ni diabólico), que su carne era espesa, como sus huesos y como esos versos punzocortantes con los que destazaban venerables vacas sagradas en los predios yermos del arte y la política del medio siglo pasado, pero esos mismos predios fueron luego el refugio a donde llegaron ellos mismos a pastar poesías empolvadas y a explayar sus delirios egocéntricos. </p>
</blockquote>



<p>Si se hubieran mantenido fieles a sus juramentos sacrílegos, los nadaístas no estarían muriendo como si nada, sino que se estarían muriendo como si todo, o, mejor dicho, se hubieran muerto de humana muerte poeticoheróica, como dariolemos, quien en los cerros que acechan a Medellín se pudrió de poesía y marihuana, echado a su suerte como un dado lanzado por el Gran Tahúr del Universo y por sus compañeros que se quedaron mustios, viéndolo ascender a los cielos satánicos del nadaísmo auténtico, a donde llegó solo y donde ahora, feliz, yace dichosamente exhausto a la siniestra de una pitonisa voluptuosa y a la diestra de una bruja metafísica.</p>



<p>Ah, dariolemos, su vida fue un panfleto al que le huyeron, despavoridos, los antioqueños, sobre todo los más resentidos, los más rezanderos; después de Fernando González, gonzaloarango, y después de gonzalo, dariolemos:&nbsp;</p>



<p>Mi alma no soporta los lugares. <br>El paisaje es bello, <br>pero una cortina interna me ciega <br>y hace mi piel mil veces más pesada. <br>¿Seré yo el hundido de mi generación, <br>el que no mentiría por obtener el oro? <br>¡Ah! Yo mentiría por el oro<br>para poder regresar<br>y ver el paisaje<br>y quedarme dormido<br>sobre esos dos cuerpos.<br>¡Soledad, refréscame!</p>



<p>Pero los nadaístas de hoy se mueren como si nada: simplemente dejan de respirar porque se asfixian en los vapores pegachentos de sus versos postreros, que llenaron de alcanfor para alcanzar, al menos, a ver su eterna finitud de poetas mal avenidos, acosados por los años y la godarria que se les filtró por las costuras del sombrero aguadeño y del alma. Los nadaístas de hoy se mueren en silencio. Despojados de rebeldía, han estado diluyéndose sin decir una palabra. gonzaloarango, en cambio, se murió de golpe y armó un escándalo. Mientras dariolemos lo hizo desgarrándose a versos, gonzaloarango se machacó contra el mundo, para liberarse sin preavisos, sin degradaciones, sin sutilezas y sin grandilocuencias desabridas.&nbsp;</p>



<p>gonzaloarango se murió de verdad, no pereció, no partió, no nos dejó, no se fue al cielo de los poetas, no se deshizo en un retruécano pueril, no: gonzaloarango se mató por las malas, a lo perro, sin ni siquiera él mismo saberlo y tal vez por no saber que desencarnaba, debe estar en otra dimensión espantando a otros con sus versos nadaístas, evangelizando con la sagrada escritura del no ser para ser, para respirar, para existir, para alcanzar la eternidad mientras se muere de golpe, de totazo, sin esperar la muerte lenta de los años que pasan y pasan y dan tiempo para dejar de ser nadaísta, escondido en un closet pequeñoburgués, avergonzados del verso carnal, del desenfreno de amor y de la mula de Ramón.</p>
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        <author>Gaso</author>
                    <category>La Franja De Gaso</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=99572</guid>
        <pubDate>Fri, 19 Apr 2024 22:34:52 +0000</pubDate>
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        <title>La oposición inteligentísima</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/la-oposicion-inteligentisima/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿A dónde ha ido a parar el debate nacional? Por lo que se ve y se oye, a las cloacas de las redes sociales, al fango del fondo de los despeñaderos, a las cantinas de mala muerte, a las esquinas oscuras donde una intelectualidad chabacana se expresa literalmente desbocada con el insulto más ultrajante, el [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="sFlh5c pT0Scc iPVvYb alignnone" src="https://estaticos.elcolombiano.com/binrepository/1200x800/0c174/1200d627/none/11101/QYLH/97eeaa018c9d120a4519003cff8fa2fe8b7d2185_40342540_20220720223819.jpg" alt="Iván Duque sacó pecho por su gobierno en medio de abucheos del nuevo  Congreso" width="1200" height="627" aria-hidden="false" /></p>
<p>¿A dónde ha ido a parar el debate nacional? Por lo que se ve y se oye, a las cloacas de las redes sociales, al fango del fondo de los despeñaderos, a las cantinas de mala muerte, a las esquinas oscuras donde una intelectualidad chabacana se expresa literalmente desbocada con el insulto más ultrajante, el grito más discordante, la mentira más  extravagante. Y no podía ser menos, luego de que, desde que comenzó este siglo, la política, el gobierno y el poder se los tomaron las mafias narcotraficantes, los paramilitares, los delincuentes de cuello blanco y traje negro -muy negro- y fueron corrompiendo todo hasta dejar al país arruinado hasta de argumentos.</p>
<p>Hoy la política no es uno de los campos del pensamiento, del discernimiento, de la creación; ya no se juegan las ideologías, las visiones de la sociedad y del mundo, del ser y la economía, de los ideales y los pragmatismos, en juiciosos debates para enaltecer la idea de un mundo mejor, desde la orilla que cada uno prefiriera; ya ni siquiera se expone una sola idea, porque el pensamiento se pervirtió también, ahora se viste de mujerzuela y sale a los callejones a venderse y revenderse a cualquiera que le pague con majaderías y palabrotas.</p>
<p>El debate nacional hoy es solo el cacareo incesante y procaz de este lumpen moral que se tomó las ramas del poder público, para prostituirse y prostituirnos, al entregar todo a la única rama de la que hoy cuelga la Nación, la rama del multimillonario poder privado que ejerce omnímodamente y es el que determina desde el titular de una revista venida a menos, hasta la vida de los colombianos, sin importar, ni cinco, si esa vida, esa salud, esa pensión, esa carretera, ese puente, ese petróleo, se los estén robando en las narices de todos.</p>
<p>El debate nacional, mediatizado por los poderes, los decorativos poderes democráticos y el verdadero y desalmado poder del capital, es un galimatías de jactancias, insustancialidad, trifulcas, estupidez, lasciva proclividad a toda clase de delito e insulto, que sólo nos produce figurines corruptos hasta los tuétanos o poseídos por el demonio de la ignorancia, la frivolidad y el mal gusto. Se adueñaron de la oposición con adjetivos supurantes que solo muestran la pudrición de su intelecto y sus viles intenciones de tapar con su escoria mental el buen ánimo que por el cambio expresaba el pueblo. Anularon el debate nacional, lo convirtieron en una letrina por la que se va lo último que nos quedaba de decencia, de inteligencia, de alegría, de esperanza.</p>
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        <author>Gaso</author>
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        <pubDate>Wed, 13 Dec 2023 13:25:49 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Gaso</media:credit>
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        <title>Por el bien de la patria</title>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="wp-image-96176 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/blog-6-300x169.jpg" alt="" width="429" height="242" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/blog-6-300x169.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/blog-6-150x84.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/blog-6-768x432.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/blog-6-1024x576.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/blog-6.jpg 1079w" sizes="(max-width: 429px) 100vw, 429px" /> La oposición, esa horda posesa, perturbada, dueña de una ignorancia exorbitante, esa turba roñosa, estreñida, cicatera, usurpadora de tierras, bienes, famas, usufructuaria de toda clase de secretos malolientes, escondidos debajo de los tapetes y las enaguas, esa oposición de reprimidos sátrapas, escaldada en la salmuera de la envidia, la codicia y la inmoralidad ubicua, hasta ahora invicta, hasta ahora impune, que no ha podido armarle un solo caso real a Petro para acusarlo de lo que sea, propone entonces, haciendo gala de su apoteósica ruindad, no manosear más el código penal y pasarse a las líneas hipocráticas para señalar de enfermo al presidente.</p>
<p>Esa cuadrilla de alcornoques, de corruptos calumniadores, de patanes, de envenenadores, reyes de la vulgaridad, la trivialidad y la bajeza, quieren crear la idea de que Gustavo Petro no está en capacidad mental de gobernar el asco de país que le dejaron. Estos, los mismos que encubrieron la orgía sanguinaria de los tiempos de Guillermo León Valencia, Laureano Gómez o Alberto Lleras, los que pactaron el cancerígeno frente nacional contra la libertad, el pluralismo, la igualdad y la democracia; los que alteraron las elecciones del 19 de abril de 1970 para poner a un incapaz como Misael Pastrana a llenar con sus posaderas el solio de Bolívar, para mantenerse al lado del erario y profundizar por cuatro años más el abismo social que es el que nos divide sin remedio.</p>
<p>Es la misma banda que escondió o convirtió en chiste de cafetín el acabose de impudicia, corrupción, desapariciones, masacres y borrachera de Julio César Turbay, el Alzheimer de Virgilio Barco, las sinuosidades de Cesar Gaviria con Escobar Gaviria. Esa misma clase que hoy simula preocuparse por la salud mental del presidente es la que amparó la incompetencia despampanante de Andrés Pastrana, un patancito de barrio rico venido a más por el apellido de quien pasó a la historia por robarse las elecciones, porque la estupidez se multiplica y los colombianos, a veces, somos exponencialmente estúpidos.</p>
<p>Esa misma montonera ya había masacrado moralmente a Ernesto Samper, con el fin de esconder detrás de su hipócrita algarabía moralista, todas sus culpas, todos sus negocios con la mafia, su propia y profunda inmundicia para, enseguida, cubrir con el halo de la santidad y los galones del autoritarismo fascistoide al gran capataz, el hombre más siniestro que ha gobernado este país, el innombrable, y luego, a su hijo putativo, Iván Duque, el summum de lo que es la derecha de este país: arribismo social, miseria intelectual e inmoralidad interminable.</p>
<p>Esas fichitas, esos genios, campeones de la estafa y la poquedad, son los que se atreven a apuntar contra la integridad mental de Gustavo Petro, un hombre sobre el que centenares de líderes mundiales hablan maravillas y destacan de todas las maneras, por su conocimiento, capacidad, liderazgo, coherencia y pertinencia. Eso es lo que tanto los aterra, un presidente que desafía la legendaria estulticia de esta oposición mediocre y facinerosa, que debe ser desenmascarada, señalada y repudiada, ahora sí, de verdad, por el bien de la patria.</p>
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        <author>Gaso</author>
                    <category>La Franja De Gaso</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=96175</guid>
        <pubDate>Mon, 04 Sep 2023 20:52:39 +0000</pubDate>
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