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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 13 Apr 2026 16:29:31 +0000</lastBuildDate>
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	<title>De Invisible a Invencible, Bloguero de Blogs El Espectador</title>
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        <title>Los primeros 90 días: el capítulo más difícil del trabajo que nadie te enseña a vivir</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/los-primeros-90-dias-el-capitulo-mas-dificil-del-trabajo-que-nadie-te-ensena-a-vivir/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cambiar de empleo o asumir un nuevo rol suele venir acompañado de abrazos, felicitaciones y mensajes como “¡Te lo mereces!” o “¡Ahora sí viene lo bueno!”.Pero detrás de esa euforia inicial, hay algo que casi nadie dice: los primeros 90 días pueden ser una verdadera pesadilla. He acompañado a muchos profesionales que llegan a mi [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Cambiar de empleo o asumir un nuevo rol suele venir acompañado de abrazos, felicitaciones y mensajes como <em>“¡Te lo mereces!”</em> o <em>“¡Ahora sí viene lo bueno!”</em>.<br>Pero detrás de esa euforia inicial, hay algo que casi nadie dice: <strong>los primeros 90 días pueden ser una verdadera pesadilla.</strong></p>



<p>He acompañado a muchos profesionales que llegan a mi asesoría justo en este momento. No porque quieran celebrar su nuevo cargo, sino porque están al borde del colapso. Y en lugar de disfrutar su logro, lo están sobreviviendo.</p>



<p><strong>Cuando el sueño se vuelve ansiedad</strong></p>



<p>En estos primeros meses, todo es nuevo: las personas, los procesos, los códigos internos que nadie explica. Y sin embargo, se espera que estés a la altura, que rindas, que brilles… incluso sin saber muy bien qué significa “hacerlo bien”.</p>



<p>Muchos me cuentan que se sienten solos, que no saben si están cumpliendo con las expectativas, que su jefe apenas se comunica o que nadie les ha dado claridad sobre su rol.</p>



<p><br>Y lo peor: cargan con el miedo constante de no ser suficientes.</p>



<p><strong>¿Por qué son tan importantes los primeros 90 días?</strong></p>



<p>Porque son tu “periodo de prueba”, tu carta de presentación silenciosa ante la empresa. Lo que hagas (o dejes de hacer) en este tiempo <strong>marca el rumbo de tu permanencia, tu reputación y tu bienestar</strong>.</p>



<p>Es aquí donde muchas personas, sin apoyo ni dirección, terminan apagándose lentamente. He visto gente brillante salir de empresas solo porque no supieron cómo empezar.</p>



<p><br>No por falta de talento, sino por falta de estrategia.</p>



<p><strong>La diferencia entre sobrevivir y destacar</strong></p>



<p>En nuestra asesoría especializada para los primeros 90 días, trabajamos contigo desde el primer momento.<br>Diseñamos un plan claro y realista para que puedas:</p>



<p>✅ Identificar qué esperan de ti (aunque no te lo digan).<br>✅ Construir una relación estratégica con tu jefe.</p>



<p>✅ Detectar “victorias tempranas” que te den visibilidad y credibilidad.<br>✅ Adaptarte al nuevo entorno sin perder tu autenticidad.<br>✅ Mantener tu salud mental y tu motivación en el proceso.</p>



<p>No se trata solo de “cumplir funciones”, se trata de <strong>generar impacto, conectar y posicionarte</strong>.</p>



<p><strong>¿Estás empezando un nuevo trabajo?</strong></p>



<p>No dejes que la incertidumbre, el miedo o el agotamiento emocional te nublen la oportunidad que tanto te costó conseguir.</p>



<p><br>Prepárate, planifica, acompáñate de quienes saben guiarte. Porque este inicio <strong>sí importa</strong>.</p>



<p><br>Y si lo haces bien, puede ser el mejor comienzo de tu carrera.</p>



<p>¿Quieres que estos 90 días te impulsen en lugar de frenarte?<br><strong>Hablemos. Estoy aquí para ayudarte a hacerlo con estrategia y seguridad.</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118645</guid>
        <pubDate>Tue, 29 Jul 2025 19:57:37 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Los primeros 90 días: el capítulo más difícil del trabajo que nadie te enseña a vivir]]></media:description>
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        <item>
        <title>Pon límites antes de tener que tomar decisiones drásticas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/pon-limites-antes-de-tener-que-tomar-decisiones-drasticas/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el trabajo, como en las relaciones personales, todo suele comenzar bien. Hay entusiasmo, buena comunicación, respeto y una energía que te hace pensar que estás en el lugar correcto. Pero el verdadero carácter de una relación laboral no se revela en los buenos momentos, sino en los primeros conflictos. Ahí es donde empiezas a [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En el trabajo, como en las relaciones personales, todo suele comenzar bien. Hay entusiasmo, buena comunicación, respeto y una energía que te hace pensar que estás en el lugar correcto. Pero el verdadero carácter de una relación laboral no se revela en los buenos momentos, sino en los primeros conflictos. Ahí es donde empiezas a ver cómo reaccionan ante la diferencia, la presión o el error. Y es también ahí donde los límites —o la falta de ellos— comienzan a marcar la diferencia.</p>



<p>Si permites que te hablen mal, que te exijan más de lo acordado, que invadan tu tiempo personal o que te hagan sentir culpable por querer equilibrio, ese trato se repetirá. Lo que no limites, lo terminas normalizando. Y lo que normalizas, te desgasta. No poner límites puede parecer, al principio, una forma de evitar problemas y claramente una reacción por querer mantener el puesto, pero en realidad es la puerta de entrada a un desgaste profundo que afecta tu motivación, tu autoestima y, con el tiempo, tu salud.</p>



<p>Muchos callan por miedo: a perder el trabajo, a decepcionar, a ser vistos como “conflictivos” o “difíciles”. Pero seguir en un entorno donde no se respeta tu tiempo, tu espacio o tu valor no es lealtad… es abandono propio. Poner límites no es una confrontación. Es un acto de claridad. Es decir “hasta aquí” desde la calma, y dejar claro que tu compromiso con el trabajo no está por encima de tu compromiso contigo mismo. No es egoísmo, es salud emocional. Y quien se aleja por eso, te está haciendo un favor: te muestra que ese lugar no era para ti.</p>



<p>Los límites no alejan a las personas correctas. Las filtran. Quien te valora de verdad, sabrá convivir con ellos. Y quien no los respeta, probablemente ya estaba cruzando líneas que no debía. Aún estás a tiempo de tomar decisiones diferentes. No necesitas renunciar mañana ni hacer un cambio radical de inmediato. A veces el primer paso es sentarte contigo y reconocer que has estado cediendo demasiado por miedo. Que has dicho que sí cuando querías decir no. Que has preferido callar para no incomodar, pero el silencio te ha ido vaciando por dentro.</p>



<p>Todavía faltan meses para que termine el año. Estás a tiempo de recuperar el control, de empezar a marcar tus límites con firmeza y de comprometerte primero contigo. Porque no es más fuerte quien más aguanta, sino quien se elige a tiempo. El respeto que exiges afuera empieza con el respeto que te das por dentro. Así que no esperes a tocar fondo para actuar. El momento de poner límites es ahora, cuando todavía puedes evitar tener que tomar decisiones drásticas más adelante. Elegirte no es fácil, pero es el paso más valiente que puedes dar.</p>



<p><br><strong>Todo empieza cuando decides dejar de aguantar&#8230; y comienzas a elegirte</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Claudia Palacio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118030</guid>
        <pubDate>Mon, 14 Jul 2025 15:28:40 +0000</pubDate>
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        <title>¿Qué has logrado… de verdad?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/que-has-logrado-de-verdad/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay días en los que el ruido interno pesa más que cualquier logro. Días en los que sentimos que no hemos avanzado, que el año se nos escapa entre los dedos y seguimos sin alcanzar eso que tanto deseamos. En esos momentos, solemos ser nuestros jueces más duros. Nos exigimos, nos comparamos, nos culpamos por [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hay días en los que el ruido interno pesa más que cualquier logro. Días en los que sentimos que no hemos avanzado, que el año se nos escapa entre los dedos y seguimos sin alcanzar eso que tanto deseamos. En esos momentos, solemos ser nuestros jueces más duros. Nos exigimos, nos comparamos, nos culpamos por no estar “donde deberíamos”.</p>



<p>A mí también me pasa. Pero hace poco, en una conversación con mi equipo, hice una pausa. Escuché con atención, observé con perspectiva… y me di cuenta de algo esencial: sí he avanzado. Quizás no como lo imaginaba, quizás no en línea recta. Pero he tenido logros. Algunos pequeños y silenciosos. Otros inesperados. Incluso algunos que llegaron cuando ya casi me rendía… y me recordaron por qué vale la pena seguir.</p>



<p>Y entonces pensé:<br><strong>¿Cuántas veces invalidamos nuestro camino solo porque aún no llegamos al destino final?</strong></p>



<p>Hoy quiero invitarte a que hagas un alto. No para mirar lo que te falta, sino para reconocer lo que ya has construido. Para que celebres tus pasos, tus decisiones valientes, tus cambios internos. Tal vez no estés donde soñabas al iniciar el año, pero tampoco estás donde estabas. Has crecido. Has cambiado. Y eso también es un logro.</p>



<p>Faltan seis meses para que termine el 2025. Y no quiero que llegues al 31 de diciembre sintiendo que fue otro año que se te fue sin intención.</p>



<p>Hoy es el momento de mirar de frente lo que aún no has hecho.<br>No desde la culpa, sino desde el compromiso.</p>



<p>Pregúntate:<br><strong>¿Qué decisiones estoy evitando?</strong><br><strong>¿Qué hábitos necesito soltar o construir?</strong><br><strong>¿Qué conversación pendiente tengo conmigo?&nbsp;</strong></p>



<p>Porque nada cambia sin acción.<br>Y ningún sueño se alcanza solo con desearlo.</p>



<p>Te quedan seis meses.<br>Seis meses para actuar con propósito.<br>Seis meses para acercarte más a esa versión de ti que sabes que puedes ser.<br>Seis meses para construir, cambiar, cerrar, comenzar.<br>Lo que hagas con ellos… depende solo de ti.</p>



<p><strong>¿Qué vas a hacer con los próximos seis meses?</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117840</guid>
        <pubDate>Tue, 08 Jul 2025 10:31:02 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>¿Estás Realmente Haciendo lo que te Apasiona?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/estas-realmente-haciendo-lo-que-te-apasiona/</link>
        <description><![CDATA[<p>La vida laboral tiene una curiosa manera de envolvernos en una rutina constante. Nos levantamos, trabajamos, cumplimos con nuestras responsabilidades y, poco a poco, nos dejamos llevar por la inercia del día a día. El tiempo pasa volando, y de repente, nos encontramos preguntándonos: ¿Realmente estoy haciendo lo que me apasiona? Este es un momento [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>La vida laboral tiene una curiosa manera de envolvernos en una rutina constante. Nos levantamos, trabajamos, cumplimos con nuestras responsabilidades y, poco a poco, nos dejamos llevar por la inercia del día a día. El tiempo pasa volando, y de repente, nos encontramos preguntándonos: <strong>¿Realmente estoy haciendo lo que me apasiona?</strong></p>



<p><br>Este es un momento crucial que muchos de nosotros vivimos, pero no todos tenemos la valentía de enfrentar. Si has estado mucho tiempo en el mercado laboral, especialmente en un trabajo fijo, puede que hayas caído en una especie de “piloto automático”. Tal vez hace años, cuando comenzaste en tu carrera, tenías sueños, metas y esa chispa que te empujaba hacia nuevos horizontes. Sin embargo, con el paso del tiempo, esa energía se ha ido apagando. ¿Por qué? Porque nos hemos olvidado de lo que nos motivaba al principio, de los proyectos que nos emocionaban, y de los sueños que teníamos cuando éramos pequeños.</p>



<p><br>Nos enfocamos tanto en las victorias inmediatas y en el deseo de estabilidad que dejamos de disfrutar el proceso. Pero, ¿qué pasaría si pudieras dar un paso atrás y tomarte un tiempo para reflexionar? Hoy quiero invitarte a dedicar al menos 10 minutos para pensar en lo siguiente:</p>



<p><br><strong>¿Estás haciendo lo que realmente te apasiona?</strong></p>



<p><br>Puede que lleves años en la misma empresa, realizando las mismas tareas día tras día. Y lo más probable es que seas excelente en lo que haces. Sin embargo, la rutina puede hacer que te olvides de lo que realmente te mueve. Si te detienes un momento y analizas, te darás cuenta de que existen infinitas oportunidades afuera, esperando por ti. ¿Te atreverías a dar ese paso hacia lo desconocido?</p>



<p><br>Es natural que el miedo se apodere de nosotros ante la idea de abandonar lo que ya conocemos, de enfrentarnos a un mercado laboral tan vasto y cambiante. Pero, si dejas de lado ese miedo y lo miras con calma, descubrirás que hay un mundo lleno de retos y posibilidades esperando a que te lances.</p>



<p><br>Una de las lecciones más valiosas que aprendí como mentora y coach laboral fue a través de una de mis asesoradas, quien me enseñó algo clave: para estar desempleado, solo necesitas estar empleado. Esto significa que tu carrera no le pertenece a nadie más, sino a ti. Si te quedas en tu zona de confort, esperando que las oportunidades lleguen solas, corres el riesgo de que la empresa se canse de ti o, peor aún, que tú te canses de ella.</p>



<p><br>Y, al final, te encontrarás en una situación donde esperas ser despedido, sin hacer nada para transformar tu vida profesional. <strong>Pero esto no tiene por qué ser así.</strong></p>



<p>En lugar de quedarte atrapado frente a una pantalla buscando maneras de agradar a los demás, te invito a que empieces a trabajar en ti mismo. Invierte tiempo en construir tu marca personal, en descubrir lo que realmente te apasiona, en aprender y crecer constantemente. Véndete como el experto que eres. No esperes a que te den permiso para ser quien realmente eres. Tú eres el arquitecto de tu propia carrera, y ahora es el momento de tomar las riendas.</p>



<p><br>Este no es solo un llamado a la reflexión, sino una invitación a la acción. No dejes que el tiempo pase mientras sigues esperando a que algo cambie por sí solo. Si no te esfuerzas por cambiar, si no te arriesgas a salir de esa zona de confort, podrías estar perdiendo la oportunidad de vivir una vida mucho más plena y satisfactoria.</p>



<p><br>La vida laboral no tiene por qué ser solo una serie de tareas repetitivas. ¡Es una aventura! Y, aunque no siempre sea fácil, dar el primer paso hacia lo que realmente te apasiona puede ser lo que transformará por completo tu vida profesional.</p>



<p><br>Así que hoy te pregunto: <strong>¿Te atreves a dar el salto y comenzar a vivir realmente lo que amas?</strong> La respuesta está en tus manos</p>
]]></content:encoded>
        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113910</guid>
        <pubDate>Wed, 02 Apr 2025 16:09:43 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>¿En qué momento dejé que me trataran así?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/en-que-momento-deje-que-me-trataran-asi/</link>
        <description><![CDATA[<p>Siempre me ha fascinado la forma en que el mundo del amor y el del trabajo tienen tantas cosas en común. Lo veo como si ambos fueran historias de relaciones que comienzan llenas de ilusión, pero que con el tiempo, los pequeños detalles pueden empezar a cambiar. Y no me refiero solo al amor romántico, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Siempre me ha fascinado la forma en que el mundo del amor y el del trabajo tienen tantas cosas en común. Lo veo como si ambos fueran historias de relaciones que comienzan llenas de ilusión, pero que con el tiempo, los pequeños detalles pueden empezar a cambiar. Y no me refiero solo al amor romántico, sino también al amor por lo que hacemos, a esa pasión que sentimos por un proyecto o un trabajo. Al principio, todo es magia, todo es nuevo, es especial. Como en una relación, te entregas de corazón y sientes que todo es perfecto. Pero, con el paso de los días, las rutinas, las dificultades y las presiones empiezan a hacer que esa chispa se apague poco a poco. Y a veces, no nos damos cuenta hasta que es demasiado tarde.</p>



<p><br>Hace poco, una de mis asesoradas me llegó con los ojos llenos de lágrimas, y me dijo: “Claudia, no sé en qué momento dejé que me trataran así”. Me contó que llevaba años viviendo en una especie de tormenta silenciosa en su trabajo. Su jefe, con el paso del tiempo, había dejado de ser ese compañero que, al principio, parecía comprensivo y profesional, y se había transformado en alguien que constantemente la trataba con gritos, que encontraba problemas hasta donde no los había, y que, de un pequeño error, hacía una gran tragedia. Al principio, esos malos tratos pasaban desapercibidos, como a veces pasa en una relación tóxica. Nos acostumbramos tanto a lo malo que ya no nos duele, simplemente lo aceptamos.</p>



<p><br>Ella, que había dedicado más de 15 años a esa empresa, me confesó que ya no sabía cómo salir de allí. Había invertido tantas horas, tanta energía, tantos sacrificios, que sentía que no podía dar un paso atrás. Era como cuando estamos atrapados en una relación que ya no nos hace bien, pero tememos dar el paso porque pensamos que ya es tarde, que no hay vuelta atrás. Mi asesorada le temía tanto a lo desconocido que había dejado de ver su propio valor. Estaba perdiendo su vida personal, sacrificando horas con su familia por algo que ya no la llenaba, y lo peor, sentía que su propio bienestar no importaba.</p>



<p><br>Lo primero que hicimos fue devolverle la confianza. Comenzamos a trabajar en su currículum, a recordarle todos esos logros que había conseguido a lo largo de los años, logros que eran totalmente suyos. Trabajamos también en su mentalidad, porque, a veces, la batalla más difícil no es conseguir un empleo, sino reconocer nuestro propio valor. Y cuando lo hicimos, algo increíble sucedió. Sin siquiera terminar todo el proceso de asesoría, comenzaron a llamarla de diferentes empresas. Las oportunidades llegaron como si el universo le estuviera recordando que siempre hay algo mejor esperando.</p>



<p><br>Es por esto que te lo digo con el corazón en la mano: no te quedes atrapado en una relación tóxica, ya sea con una pareja o con un empleo. Muchas veces creemos que somos leales a algo o a alguien, que debemos seguir allí porque “ya hemos invertido demasiado”, pero la realidad es que las empresas, como las relaciones, no dudan en dejarnos ir cuando menos lo esperamos. La lealtad debe ser con uno mismo, y lo más importante es nunca perder de vista lo que merecemos.</p>



<p><br>El mundo está lleno de oportunidades. Quizá esa oportunidad que tanto anhelas ya está esperando por ti, allá afuera. Solo tienes que creer en ti, dar ese paso de confianza y recordar que, al igual que en el amor, mereces un entorno que te valore, te respete y te haga crecer.</p>


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        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
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        <pubDate>Mon, 17 Mar 2025 21:04:30 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Cuándo dar un paso al lado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/cuando-dar-un-paso-al-lado/</link>
        <description><![CDATA[<p>A menudo me hacen la misma pregunta: &#8220;Claudia, ¿cuándo debería renunciar?&#8221; Y mi respuesta siempre es la misma: Cuando te sientas listo. Las relaciones laborales, en muchos aspectos, son similares a las relaciones de pareja. Al principio, todo parece perfecto, lleno de expectativas y emociones. Nos lanzamos con entusiasmo, con la sensación de que hemos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>A menudo me hacen la misma pregunta: &#8220;Claudia, ¿cuándo debería renunciar?&#8221; Y mi respuesta siempre es la misma: <em>Cuando te sientas listo</em>.</p>



<p>Las relaciones laborales, en muchos aspectos, son similares a las relaciones de pareja. Al principio, todo parece perfecto, lleno de expectativas y emociones. Nos lanzamos con entusiasmo, con la sensación de que hemos encontrado la oportunidad soñada, y nos entregamos sin reservas. Pero con el paso del tiempo, las cosas cambian. Lo que antes parecía un desafío emocionante comienza a ser monótono, la motivación se va apagando y, sin darnos cuenta, caemos en un ciclo donde todo empieza a sentirse agotador. A veces, aunque queremos cambiar, volvemos a lo mismo porque lo conocido nos da seguridad, nos mantiene en nuestra zona de confort.</p>



<p>Si te encuentras en un momento en el que no dejas de preguntarte: &#8220;¿Y si encuentro algo mejor? ¿Y si me atrevo a buscar nuevas oportunidades? ¿Y si renuncio?&#8221;, pero enseguida llegan los miedos y las dudas: &#8220;¿Será complicado encontrar algo?&#8221;, &#8220;¿Soy demasiado mayor para hacer un cambio?&#8221;, &#8220;¿Estoy listo para el desafío?&#8221;, quiero decirte algo muy importante: <em>Nunca sabrás lo que la vida tiene preparado para ti si no te permites explorar nuevas posibilidades</em>.</p>



<p>Mi consejo para todos los que me hacen esta pregunta es claro: <em>vive el proceso</em>. Permítete sentir y procesar lo que estás viviendo mientras sigues en tu trabajo actual. Haz el duelo de lo que has dejado atrás, pero no dejes de buscar lo que te emociona y te inspira. Comienza a explorar nuevas oportunidades y hazlo acompañado de los profesionales que puedan guiarte en este camino. Te ayudarán a presentarte de manera efectiva, a recuperar la confianza en ti mismo y, sobre todo, a dar ese valiente paso hacia un futuro más alineado con tus verdaderos deseos y potencial.</p>



<p>Recuerda, <em>la única manera de saber lo que te espera al otro lado es dar ese paso hacia lo desconocido con valentía y confianza</em>.</p>
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        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
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        <pubDate>Fri, 24 Jan 2025 19:26:34 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Cuándo dar un paso al lado]]></media:description>
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        <title>La confianza: el oxígeno de toda relación</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/la-confianza-el-oxigeno-de-toda-relacion/</link>
        <description><![CDATA[<p>La confianza es el elemento esencial que da vida a cualquier relación, ya sea una de pareja o entre un líder y su equipo. Imagina una relación de pareja en la que una persona siente la necesidad de llamar constantemente a su pareja, no para compartir momentos o fortalecer el vínculo, sino para asegurarse de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>La confianza es el elemento esencial que da vida a cualquier relación, ya sea una de pareja o entre un líder y su equipo. Imagina una relación de pareja en la que una persona siente la necesidad de llamar constantemente a su pareja, no para compartir momentos o fortalecer el vínculo, sino para asegurarse de que todo está &#8220;bien&#8221;. Esa dinámica asfixia y genera estrés, erosionando el amor en lugar de fortalecerlo. Sin confianza, esa relación se convierte en una carga emocional donde la conexión se pierde poco a poco.</p>



<p><br>En el ámbito laboral, ocurre algo similar cuando un líder bombardea a su equipo con reuniones interminables o mensajes constantes para &#8220;verificar&#8221; avances. La confianza en el liderazgo se refleja en la capacidad de delegar tareas y otorgar autonomía, sabiendo que los colaboradores están alineados con los objetivos y comprometidos con el resultado. Pero cuando esta confianza no existe, el líder recurre al control excesivo, similar a la pareja que necesita constantes pruebas<br>de fidelidad. En ambos casos, el resultado es el mismo: frustración, desmotivación y un desgaste innecesario en la relación.</p>



<p><br>El impacto de la confianza va más allá de la dinámica diaria. En una relación de pareja sólida, las personas disfrutan de libertad y espacio individual sin que eso ponga en peligro el vínculo. En el liderazgo, esta misma confianza permite a los equipos prosperar. Los colaboradores sienten la libertad de tomar decisiones, innovar y proponer soluciones, sabiendo que cuentan con el respaldo de su líder. La falta de confianza, por el contrario, crea ambientes restrictivos donde las<br>personas priorizan evitar errores en lugar de contribuir al crecimiento colectivo, lo que perjudica tanto a las relaciones sentimentales como a las laborales.</p>



<p><br>Cultivar la confianza no es un proceso instantáneo; requiere tiempo, consistencia y acciones coherentes. En una pareja, esto se traduce en ser honesto, escuchar activamente y respetar las diferencias. En el liderazgo, implica comunicar expectativas de manera clara, brindar apoyo constante y reconocer los logros del equipo. En ambos contextos, la confianza se gana con esfuerzo y se destruye fácilmente con actos de deslealtad o inseguridad.</p>



<p><br>Al final, confiar no significa ser ciego o ingenuo; significa creer en el compromiso mutuo y permitir que la otra persona, sea tu pareja o tu colaborador, demuestre su capacidad. Como el oxígeno, la confianza no siempre es visible, pero su ausencia asfixia. Es el pilar que sostiene relaciones saludables, construye conexiones duraderas y permite que ambos lados, ya sea en el amor o en el trabajo, crezcan y prosperen juntos.</p>



<p><br>¿Qué opinas?<br>Con amor,<br>Claudia Palacio</p>
]]></content:encoded>
        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=108899</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Dec 2024 16:29:50 +0000</pubDate>
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        <title>¿ERES LA ULTIMA PERSONA EN ENTERARTE?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/eres-la-ultima-persona-en-enterarte/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una clara señal que nos indica que el interés de nuestra pareja por nosotros está cayendo es cuando las buenas o malas noticias no nos son compartidas en “tiempo real” sino que son dilatadas en el tiempo. Piensa en quién se te viene a la mente cuando tienes una buena noticia que compartir… Seguro es [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Una clara señal que nos indica que el interés de nuestra pareja por nosotros está cayendo es cuando las buenas o malas noticias no nos son compartidas en “tiempo real” sino que son dilatadas en el tiempo.</p>



<p><br>Piensa en quién se te viene a la mente cuando tienes una buena noticia que compartir… Seguro es esa persona especial. Queremos poder llamarle o verla de inmediato para contarle a detalle algo que nos emociona, que nos hace feliz.</p>



<p><br>Cuando nuestra pareja ya no está en ese top 3 de personas en las que pensamos para compartir noticias, probablemente el amor va en picada. Seguro que no necesitamos ser la primera persona que se entere que nuestra pareja se compró un café, un par de zapatos o que compró la comida para la mascota; pero, sí queremos ser los primeros en saber que tomó la decisión de hacer una<br>actualización o un estudio, que le han llamado para ser speaker de un evento importante en la región o, que le dieron el ascenso que tanto estaba anhelando.</p>



<p><br>En el trabajo, pasa exactamente igual; nos sentimos y probablemente seamos importantes si somos de las primeras personas en enterarse de las decisiones, la estrategia, la persona que se va a contratar, la nueva herramienta que se va a adquirir para eliminar procesos operativos o, los cambios de políticas internas que se están discutiendo.</p>



<p><br>Cuando nos enteramos por radio pasillo sobre un tema importante del área, en una reunión donde todos hablan de algún acontecimiento con total naturalidad y nosotros ni idea de lo que están parloteando, o por un comentario suelto porque era evidente que todos debíamos estar enterados, seguramente es porque esa relación con nuestro jefe y/o empresa se está deteriorando.</p>



<p><br>Ahí, ante esas primeras señales es cuando debemos actuar; bien sea hablar de frente, que es justo lo que nos han enseñado a no hacer, o pensar si lo mejor será analizar la posibilidad de dar un paso al costado.</p>



<p><br>Siempre va a ser mejor tratar de entender qué está sucediendo por la vía del diálogo, pero también es cierto que las relaciones se agotan, se dañan, se deterioran y muchas veces lo mejor es decir: gracias, hasta aquí te acompaño.</p>



<p><br>Hace poco menos de dos meses, tuve sesión con Erika, una heroína que estuvo por 10 años trabajando en la misma empresa con el mismo líder durante todo ese tiempo; me contaba que los últimos tres años habían sido muy difíciles porque la relación se había deteriorado y que en una de las tantas conversaciones habían decidido mutuamente que lo mejor era dar fin a esa relación, por<br>lo que ella debía dar un paso al costado (él jefe es socio de la empresa).</p>



<p><br>En medio de la conversación, le pregunté cómo habían sido los siete primeros años; me dijo que igual muy difíciles solo que ambos habían puesto de su parte porque era de mucho beneficio trabajar juntos, es decir, hacían la dupla perfecta por su gran productividad al estar en el mismo equipo de trabajo.</p>



<p><br>Hoy, después de muchos años entiendo que las relaciones se construyen en el tiempo y con el tiempo; que si vamos a generar una alianza personal o laboral ambas partes deben de regar la matica todos los días, que las relaciones tienden a transformarse, que las personas evolución, cambian, adquieren nuevas formas de pensar y de actuar y que hay que tener la suficiente madurez emocional y mental para generar lazos y conexiones profundas que nos ayuden a elevar<br>nuestro nivel y el nivel de los demás.</p>



<p><br>Así que cuando veamos señales, la clave no es hacerles caso omiso sino enfrentar la situación con entereza y tomar la mejor decisión posible desde la razón.</p>



<p><br>Con amor, Clau<br>Creadora de Contenido en IG: @claudiapalaciooficial<br>Autora del Libro: Sé tu marca personal</p>
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        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105806</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Sep 2024 16:49:48 +0000</pubDate>
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        <title>¿De qué modo eres inteligente?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/de-que-modo-eres-inteligente/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando usted trabaja empleando sus talentos, se siente fuerte, motivado y destaca sobre los demás. Mi apreciado lector, si estás leyendo este blog es porque probablemente tienes más de 24 años, y aún más probable que tengas más de 30, lo que implica que creciste en un entorno donde el sistema educativo te obligaba a [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Cuando usted trabaja empleando sus talentos, se siente fuerte, motivado y destaca sobre los demás.</p>



<p>Mi apreciado lector, si estás leyendo este blog es porque probablemente tienes más de 24 años, y aún más probable que tengas más de 30, lo que implica que creciste en un entorno donde el sistema educativo te obligaba a sobresalir en todo lo que considera “importante”, o por lo menos, tratar de ser aceptable en áreas en donde tu talento no fluía, ¿verdad?</p>



<p>Piensa en lo siguiente, cuando estábamos en etapa escolar se nos exigía que nos fuera extremadamente bien en matemáticas, español, ciencias naturales y ciencias sociales porque el sistema tiene la absurda creencia que es ahí donde debemos de enfocar nuestra línea de aprendizaje y crecimiento y, no importaba mucho si en la clase de danza no coordinábamos o si en clase de canto sacábamos lo mínimo para no perder la materia y tener que habilitarla ¿Por qué?, porque se creía y aún muy a mi pesar, se cree que asignaturas como danza, canto, pintura no son importantes; de hecho, esta asignaturas generalmente tienen un espacio en la semana de máximo dos horas y matemáticas generalmente se imparte diariamente o al menos 10 horas por semana.<br>Ven la diferencia.</p>



<p>Ahora, ¿qué pasaba con esos niños que nacieron con la inteligencia corporal-kinestésica, según las inteligencias múltiples de Howard Gardner y lo que mejor saben hacer es bailar?; ¿a razón de qué se les debe exigir que sean buenos en matemáticas cuando su super poder está en el movimiento del cuerpo? O, por ejemplo, cuando un niño empieza a interesarse por la historia, pero claramente<br>la biología o la química no son de su interés y además sufre cuando debe de estudiarlas porque simplemente su inteligencia está hecha para asimilar, analizar y entender la historia; lo que sucede es que nos podemos estar perdiendo de bailarines de un nivel completamente extraordinario, o de historiadores que realicen grandes análisis o que nos enseñen la historia de manera amable y<br>amigable.</p>



<p>El psicólogo Howard Gardner a principios de los años 80 hizo el planteamiento de las 7 inteligencias múltiples y posteriormente, añadió una octava. Para hacer la teoría simple, este psicólogo lo que nos transmite es que todos contamos con una o dos inteligencias dominantes y las otras, de acuerdo con, formación, cultura, vivencias se van desarrollando y que a lo largo de la vida unas inteligencias se potencializan más que otras.</p>



<p>Las 8 inteligencias múltiples de Gardner son:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Inteligencia lingüístico-verbal</li>



<li>Inteligencia lógico-matemática</li>



<li>Inteligencia visual-espacial</li>



<li>Inteligencia corporal-kinestésica</li>



<li>Inteligencia musical</li>



<li>Inteligencia intrapersonal o individual</li>



<li>Inteligencia interpersonal o social</li>



<li>Inteligencia naturalista   </li>
</ol>



<p>Siempre me he preguntado, ¿cuántos buenos deportistas, filósofos, biólogos, escultores, cocineros y demás se ha perdido el mundo simplemente porque el sistema educativo, nos sigue diciendo que debemos de ser “buenos en todo” y unos padres de familia que tienen la misma línea exigen elevar el nivel en todas las áreas sin interesarse en lo más mínimo en las verdaderas destrezas y habilidades de sus crías?.</p>



<p>De hecho, a los hijos que nos pagaron “refuerzo” en el colegio o tutorías adicionales nunca fue para algo que se nos diera bien, que es el deber ser; siempre fue para temas en donde no éramos tan buenos, jamás se le cruzó por la cabeza a nuestros padres habernos consolidado nuestras fortalezas poque esas como van “bien” no hay que trabajarlas, ¡grave error!</p>



<p>Hoy, se ha comprobado que los niños desde muy pequeños demuestran su gran habilidad y el sistema se encarga muchas veces de destruir esas inteligencias.</p>



<p>En lo personal sostengo que, aunque hayan tratado de estropear nuestra inteligencia, ella siempre va a permanecer ahí, aunque sea dormida, seguro esperando a que nos despertemos y la potencialicemos, pues creo profundamente en que cada persona debe de identificarla, sacar a relucir su mejor talento, potencializarlo y a partir de ahí destacar.</p>



<p>Te invito a que te analices profundamente, mires hacia adentro, te vayas a tus 5, 7, 12 años y recuerdes qué se te daba fácil, seguramente ahí vas a encontrar respuestas maravillosas y reveladoras que te harán reflexionar. La clave es que al identificar qué se nos daba bien, buscar la manera de incorporarlo a nuestra vida laboral y esto hará que seguramente seamos mucho más competitivos en un mercado lleno de leones, para que no sigas siendo tú, una gacela.</p>



<p><strong><em>Cuando usted trabaja empleando sus talentos, se siente fuerte, motivado y destaca sobre los demás.</em></strong></p>



<p><br>Con amor,<br>Claudia Palacio<br>Marca Personal, Marca Empleadora<br>Creadora de contenido en IG: @claudiapalaciooficial</p>
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        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
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        <pubDate>Mon, 26 Aug 2024 19:26:05 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Incomodarnos para acomodarnos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/incomodarnos-para-acomodarnos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Uno de los 4 acuerdos del Doctor Miguel Ruiz es “no hagas suposiciones”. En lo personal he visto cómo relaciones laborales, de pareja, de amistad y hasta de hermanos se dañan lentamente, día a día por suponer que la otra parte debe de saber lo que “me sucede” o por suponer que la otra persona [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Uno de los 4 acuerdos del Doctor Miguel Ruiz es “no hagas suposiciones”. En lo personal he visto cómo relaciones laborales, de pareja, de amistad y hasta de hermanos se dañan lentamente, día a día por suponer que la otra parte debe de saber lo que “me sucede” o por suponer que la otra persona “está bien” o “está mal”, o “siempre es así, “se conflictúa con nada”. Cuando la realidad es que no preguntamos qué le está pasando porque seguro es mucho más cómodo no preguntar a recibir respuestas que nos incomoden y que probablemente nos tengamos que replantear temas personales de comunicación, formas de actuar y hasta de pensar; porque cuando hacemos preguntas, obtenemos respuestas y no siempre las que queremos.</p>



<p>Si hay algo que mata relaciones, seguro que es hacernos “los de la vista gorda”. Esta es la verdadera toxicidad. Juzgamos a las personas a priori, decimos que son tóxicas, que nadie las entiende, cuando nuestra verdadera responsabilidad es poder remover en lo más profundo para 1. Ayudar a la persona a salir de esa situación que tanto le aqueja y le incomoda. 2. Para Yo, como contraparte, identificar si hay actitudes que puedo y quiero cambiar para no contribuir más a que esa persona saque su peor versión.</p>



<p>En las relaciones de pareja nos dedicamos a hablar de lo superficial y no de lo profundo; es mucho más emocionante hablar del apartamento, la decoración, el carro que se va a comprar, el restaurante de esta noche, las vacaciones, el próximo destino y demás, pero de lado se van quedando los temas realmente importantes, como bien lo dice Santiago Molano, se va escondiendo la basura debajo del tapete.</p>



<p>No nos gusta preguntarle a nuestra pareja qué es lo que le inquieta, porqué se siente como se siente, qué podemos hacer para aportar a su bienestar y lo más importante: qué va a hacer él/ella para que ese malestar que siente se vaya y esas incomodidades se evaporen sin rencor.</p>



<p>Ante preguntas incomodas, seguro habrá respuestas incomodas para ambas partes; ante momentos de introspección profundo seguro habrán cambios de impacto y no superficiales, pero es evidente que al ser humano la incomodidad no le gusta, por eso seguimos teniendo relaciones sulfuras donde desafortunadamente nos acomodamos cuando muchas veces la solución puede estar a la distancia de una conversación.</p>



<p>Justamente la semana pasada, estaba almorzando con un líder comercial que me contaba de manera desesperada que no sabía cómo manejar un equipo que había recibido hace poco más de ocho meses; entre otras cosas, porque cuando hacia seguimiento los que iban cumpliendo la meta se incomodaban y le hacían saber que a ellos no debía de pedirles nada si sabía de antemano que estaban sobre ejecutando el presupuesto y de ahí se desplegaban una serie de comentarios que generaban ruido en el equipo y no era cómodo para nadie.</p>



<p>Ahí mi pregunta fue: ante esta situación ¿qué actitud tomas tú? Y Mario me responde que deja pasar la situación, que al final su trabajo es hacer seguimiento y asegurar el cumplimiento, que este grupo de personas que sobre ejecutan lo deben de saber y así mismo entender.</p>



<p>De inmediato pensé, por qué será que Mario no habla de frente con este pequeño grupo y en reuniones 1 a 1 les pregunta lo siguiente: ¿qué es lo que te incomoda tanto del seguimiento? ¿por qué crees que no debería hacerte seguimiento así vayas sobre ejecutando? ¿qué crees que debería hacer yo como líder? ¿si estuvieras en mi lugar, qué harías? ¿Cómo lo harías y por qué?</p>



<p>Yo sé, suena sencillo pero confrontar nos cuesta, porque nos han enseñado a dejar pasar. Vivimos en una cultura en la que nos han enseñado a no hurgar porque podemos encontrar y al encontrar se derivan otras conversaciones como tener que llegar a acuerdos para que ambas partes se sientan mejor.</p>



<p>Hoy después de muchos cambios en mi vida, de mucho análisis, de muchas lecturas, de muchas noches pensando en cómo puedo mejorar yo y muchos cursos realizados, entiendo con tranquilidad que las relaciones de pareja, de amigos, laborales y demás no siempre tienen que ser para siempre,&nbsp; pero también entiendo que se construyen en el tiempo y con el tiempo, que requieren confrontación, expresar sentimientos, formas de pensar, contar lo que sentimos y por qué lo sentimos; en resumen: incomodarnos para acomodarnos.</p>



<p>Con amor, Clau</p>



<p>Marca Personal, Marca Empleadora</p>



<p>Creadora de contenido en IG: @claudiapalaciooficial</p>
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        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103940</guid>
        <pubDate>Fri, 02 Aug 2024 21:15:48 +0000</pubDate>
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