VIDA PERRA

Publicado el Henry Salazar

El perro y su desarrollo III

 

 

Los períodos que describiremos a continuación son: Período de socialización y el Período juvenil.

Tal como lo hemos referido anteriormente, la división en etapas fue realizada originalmente en el trabajo de Scott y Fuller, y luego analizada en mayor detalle en el libro del Dr Miklósi Dog Behavior, Evolution and Cognition.

Período de Socialización (días 22-84)

De acuerdo con la observación de lobos salvajes, los cachorros salen de su madriguera cuando alcanzan 3 semanas de edad aproximadamente. (Mech, Packard). Este es un cambio muy importante en su desarrollo ambiental, porque los cachorros ahora están expuestos a nuevos tipos de estimulación perceptiva, tanto visual como sonora, y tienen ahora la oportunidad de mejorar sus habilidades motoras, en parte gracias a la interacción con otros miembros de su grupo social tanto de su misma edad como algunos jóvenes mayores que ellos. El período de socialización corresponde al período sensitivo para el aprendizaje acerca del ambiente social.

El papel del aprendizaje acerca de sus compañeros y las formas de interacción social fueron investigadas en experimentos realizados en aislamiento. (Fox, Ginsburg, Macdonald). Este trabajo reveló que los sistemas perceptivo y referencial están bajo un tipo de control diferente al sistema de acción. En éste último caso, alguna clase de componentes genéticos juegan un rol más importante, de manera que perros y lobos pueden mostrar actos motrices complejos (p.ej. Señales de comunicación) sin mayor experiencia. (McLeod, Fentress). En tanto que el reconocimiento de los suyos como compañeros sociales y la capacidad de respuesta a las señales de comportamiento exhibidos por sus compañeros depende de la experiencia.

Los perros que han crecido con gatos necesitaron mayor experiencia para aceptar a otros perros (o su propia imagen en el espejo) y tuvieron que someterse a un período durante el cual aprendieron a reconocer la motivación que hay en ciertas señales sociales, y elegir el comportamiento adecuado de su parte. Por ejemplo, está experiencia es necesaria para mostrar el patrón normal de comportamiento sumiso.

Los cachorros de lobo pasan esta etapa alrededor o cerca de su madriguera, pero en algunos casos serán trasladados a otras madrigueras y luego destinarán gran parte de su tiempo en lugares previamente acordados, lo cual significa que se acostumbrarán a los cambios del entorno físico, que sin embargo, es amortiguado por su ambiente social constante. Durante las primeras tres semanas la madriguera les suministró un lugar físico estable como centro de su mundo, pero ahora los cachorros aprenden a concentrar sus actividades en un punto más dinámico representado por su familia.

Alrededor de las 8-10 semanas de edad, los cachorros de lobo son destetados, luego de lo cual comienza un incremento de la dependencia del alimento provisto por los padres o por los hermanos mayores. Al comienzo, especialmente, los cachorros tienen que obtener su parte de alimento rogando activamente, lamiendo la esquina de la boca para que en forma automática se provoque la regurgitación del alimento por parte de los adultos. Rápidamente aprenden a usar el alimento que llega a casa en el estómago de otros y, la provocación y el regurgitamiento solo se reducirán luego de algunas cacerías exitosas cuando los lobos mayores lleven a casa carne sin digerir. Esto provee la experiencia de compartir los alimentos y la competencia por éstos; son situaciones donde la jerarquía social aparece.

La situación en los perros es mucho más complicada. En el caso de los perros salvajes la ausencia del padre y otros ayudantes incrementa la carga en la hembra, lo cual puede llevar a mayor competencia entre los cachorros. En los perros que viven con humanos, éstos últimos podrían proveer fuentes adicionales de alimento cuando la hembra reduzca la frecuencia de lactancia, pero esta situación carece de la mayoría de los componentes sociales. La interacción regular de los cuidadores humanos con los cachorros en estos momentos podría probar ser de gran importancia en el proceso de socialización.

Algunos investigadores discriminan entre período de socialización primaria y secundaria, pero el significado preciso de estos términos no es claro. Scott y Fuller hicieron esta distinción basados en las diferencias de los mecanismos involucrados. Ellos argumentaron que la socialización primaria toma lugar durante la fase sensitiva de “imprinting”, cuando el animal aprende rápidamente durante períodos cortos de exposición, y ese proceso de aprendizaje depende sólo en parte de incentivos externos. (p.ej. Alimento). Aunque nunca ha sido afirmado explícitamente, en su sentido, la socialización secundaria se refiere a procesos basados en varias formas de aprendizaje asociativo. Esta socialización secundaria es análoga a la domesticación, cuando los animales “salvajes” son familiarizados con humanos y se someten a varias formas de aprendizaje. Lindsay distingue la socialización primaria y la secundaria considerando si el sujeto es de la misma especie o humano, lo cual parece ser problemático. Según esta apreciación, la socialización primaria ocurre durante las semanas 3-5 dentro del grupo social nativo, y luego sigue la socialización secundaria con el humano después del destete, cuando los perros son separados de los otros miembros de su familia.

Se debe notar que durante este período los cachorros pueden ser socializados con varias especies incluidos monos, gatos o conejos. (Cairns y Werboff, Fox). Esta capacidad también es utilizada para la crianza de perros para proteger ganado, cuando se le ha ofrecido una amplia experiencia social con miembros de estas especies domésticas que van a proteger. Todo esto respalda la idea de que hay poca o ninguna influencia de componentes genéticos en el reconocimiento de otras especies, pero aún no hay experimentos importantes que lleguen a respuestas concluyentes.

Otro cambio importante es la aparición gradual de la relación jerárquica entre los cachorros. Scott y Fuller reportaron que a las 11 semanas de edad el porcentaje de relaciones completas de dominancia se ha incrementado claramente aunque hay diferencias importantes según la raza. Fox sugirió que en los lobos tanto los componentes genéticos (“temperamento”) como la experiencia social determinan el rol y el rango dentro del grupo social.

Período Juvenil (12 semanas a 6 meses o más)

Este es el período más largo y variable del desarrollo y el menos atendido por los estudios en los perros. Por simpleza la mayoría de los autores asumen implicitamente que se extiende hasta la madurez sexual (aunque Scott y Fuller indican la finalización a los 6 meses sin una razón clara).

Los cachorros de lobo comienzan a seguir a la manada en los viajes de cacería luego de las 16 semanas de edad, período al cual se refieren como la “la escuela de caza” donde tanto las habilidades perceptivas como motoras se mejoran. Estas excursiones ofrecen al cachorro la oportunidad de mejorar sus habilidades de cacería y también de practicar la interacción mutua y la coordinación de movimientos con sus compañeros de grupo. Desde el punto de vista del comportamiento, este período juvenil puede verse mejor como el final de la etapa cuando los lobos abandonan su grupo natal; esto puede ocurrir en momentos diferentes entre los 9 meses y los 3 años de edad (Gese y Mech). Por lo tanto, los lobos retienen parte de su capacidad de desarrollar nuevas relaciones sociales luego del período de socialización primaria. Es probable que en esta etapa se establezcan los fundamentos biológicos para el desarrollo de período de socialización secundaria en los perros que han sido separados de sus familias.

El período juvenil es usualmente omitido de las discusiones del desarrollo del perro, quizás porque es dificil ofrecer una explicación general. Sin embargo, es importante notar que mientras los jóvenes lobos tienen la oportunidad de enriquecer su experiencia social en este momento, no es frecuente en el caso de los perros porque pasan la mayor parte de su tiempo solos luego de la separación de sus hermanos y de su madre. Este aislamiento social parcial puede tener efectos serios en su vida posterior. Lo que destaca la importancia de que tanto el cachorro como el perro joven asistan a clases de educación y adiestramiento en el caso de “los perros de ciudad”. Probablemente como resultado de la selección, los perros maduran sexualmente antes que los lobos, entre 9 y 18 meses de edad dependiendo de la raza. Parece que en los perros el inicio de la madurez sexual es independiente de la maduración de su comportamiento.

@VidaPerraBlog

* Los textos: El perro y su desarrollo I, II y III, son el resultado de las notas que hice sobre la lectura del libro Dog Behavior, Evolution and Cognition cuyo autor es el Dr. Ádám Miklósi, en particular del capítulo Development of behavior.

 

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