Unidad Investigativa

Publicado el Alberto Donadio

El humor no envejece

Por Mauricio Luna Bisbal

Este video me acuerda de una genial idea de un humorista italiano, el inmortal Pitigrilli, quien proponía no cambiar los nombres de las calles sino adicionar apenas los adjetivos correspondientes. Por ejemplo, en una calle denominada calle Mussolini, no borrar el nombre de Mussolini porque ya todos los ciudadanos están orientados geográfica y urbanísticamente. Basta simplemente agregarle el adjetivo correspondiente con el balance histórico del momento. Así, la Calle Mussolini se llamará la Calle del miserable Mussolini.
También proponía este genial humorista hacer removibles las cabezas de las estatuas y bustos para que la sociedad fuera actualizando sus héroes según la verdad histórica, sin necesidad de destruir la totalidad del monumento. Apenas un cambio de cabeza.
De todas maneras, lo que ha hecho en París el escultor colombiano Iván Argote es un verdadero garrote al glotón de Gallieni, aventurero machista y despojador de la Francia colonial y su crueldad.
Es lo que un maestro indio de yoga y meditación, Prabhupada, calificaba de «barriguismo»: «después de un ladrón viene otro ladrón».
Disfruten este enlace de este genial y «falso desmontaje»: ¡¡ Viva Colombia!!
¡¡ Viva el garrote de Argote «

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