Unidad Investigativa

Publicado el Alberto Donadio

Carrasquilla a pastar a otro potrero

Publicamos, del doctor José Joaquín Gori Cabrera:

LOS SAPOS

El país entero ha rechazado en forma rotunda la Ley Drácula presentada por el maligno “Bonos de Agua” Carrasquilla. Con extraordinario cinismo se nos dice que se trata de solventar la solidaridad social, cuando no se trata sino de cubrir el hueco fiscal producto de la corrupción desenfrenada.

 

Mientras en los Estados Unidos el presidente Biden anuncia planes monumentales para ayudar a la reactivación económica, aquí lo único que tenemos es la Hora Duque, mentiras descaradas y manejo desmañado, que ha llevado a un incremento exponencial de la pobreza mientras los cacaos nadan en la abundancia de los privilegios y contratos nauseabundos.

 

En una salida digna de “Aunque usted no lo crea, de Ripley”, CLARO, la empresa que ha monopolizado las telecomunicaciones y que sin compasión por la pandemia abusa de su poder dominante, ahora parece que se convirtió en una iglesia y ha lanzado un mensaje de fe y esperanza con el lema “claro que se puede”. Curioso slogan, porque lo único claro es que CLARO no puede arreglar una señal defectuosa ni atender los miles de reclamos de sus usuarios, ni puede con el volumen de servicios que contrató sin poseer la potencia y capacidad de atender la demanda. No tiene la voluntad de hacerlo pero eso sí, invierte lo que nos arranca en iluminarnos con mensajes espirituales y conmovedores desde las ondas radiales.

 

Lo que más arruga el corazón es que mientras el país soporta la crisis sanitaria, económica y social; y, sin embargo, se une en solidaridad para manifestarse en contra de los intentos de sacudirnos con más cargas de toda índole, los medios hacen el papel de sapos. Desde antes de que se presentara el esperpento todos estos comunicadores de poca monta y medio pelo le daban cabida y espacio a los publicistas gubernamentales, una partida de sinvergüenzas que no tienen reato en sostener los disparates más colosales mientras la Nación se desbarata.

 

Se multiplicaron los publirreportajes y los infomerciales disfrazados de entrevistas equilibradas. Saltaron a escena la consabida manada de expertos cuyas experticias siempre son bien recompensadas y son como el hielo, que sabe a lo que se le ponga, y tienen la consistencia de la plastilina, moldeable a placer.

 

Ayer, en lugar de informar sobre la indignación popular, las emisoras se han dedicado a presentar a todos los mandarines del gobierno para que se mantengan en la farsa. Nos amenazan con que si no sale la reforma la gente perderá las ayudas que están recibiendo. Es la misma gente que se volcó en masa en todas las ciudades y todas las carreteras del país. ¿Protestarían si están recibiendo todas las ayudas que supuestamente el gobierno les está dando? ¡Hasta las mascotas marcharon y cacerolearon! Un “analista senior” de la gran prensa se dio el lujo de sostener que el pueblo no entiende que está protestando contra las ayudas al pueblo. ¡¿Habráse visto cínico tan inverecundo?! Naturalmente, está a la espera de un pronto contrato multimillonario, o en su defecto una embajada.

 

Con total indiferencia por la dramática situación de la población los manipuladores de las cadenas radiales nos tienen abrumados con una campaña sibilina y engañosa, para convencernos de que con algunas modificaciones, reventando los globos que se habían puesto para tal fin, la clavada puede pasar. Estos payasos patéticos no son colombianos, son parias que se venden por un plato de lentejas. Si aquí hubiera una dictadura militar o populista serían obsecuentes servidores. Cualquier cosa les viene.

 

El pueblo se pronunció. Nadie ha hablado de modificaciones o maquillaje del esperpento. Los inamovibles son simples: se entierra el muñeco y Carrasquilla a pastar a otro potrero.

 

Hoy, haciendo oídos sordos al clamor popular, el gobierno y sus calanchines de los medios nos quieren embaucar con que no hay retiro pero si sustitución. Y nos baten que sustitución y retiro son lo mismo, otra mascota con distinta correa. Luego sugieren que veamos La Reina del Flow, y listo el pollo.

 

A ver si nos hacemos entender: el pueblo dijo NO A LA CLAVADA: retire el supositorio. Y cuando uno dice NO, es no, no es el cambio del instrumento ¿¡O es que no conocen el movimiento ME TOO¡?

 

La sustitución por la que clamamos no es de la clavada; es de Carrasquilla.

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