Unidad Investigativa

Publicado el Alberto Donadio

Beatriz Eugenia Luna de Aliaga sobre migraciones

 

 

MIGRACIONES: DE LA INDIVIDUALIDAD DESTRUCTIVA HACIA LA CONSTRUCCIÓN CONJUNTA
Beatriz Eugenia Luna de Aliaga 1
Se puede afirmar que el ser humano se desarrolla de manera simultánea en dos grandes tipos de
ámbitos: los individuales y los colectivos. En estos últimos estarían de manera más próxima el
contexto familiar, de estudios, desempeño laboral o actividad económica, el barrio, la comunidad y
de forma más lejana, la región, el país y el mundo internacional.
Durante el desarrollo mencionado cada ser humano ejerce su individualidad comprendiéndose a sí
mismo y también a los demás, conjugando sus realidades, necesidades, anhelos, expectativas e
intereses con las que tienen los otros. De lo anterior se puede afirmar que el ejercicio de la
individualidad se puede hacer de una forma correcta y armónica, respetando los derechos y las
obligaciones propias así como las de los demás, o de lo contrario de una manera destructiva en la
cual se presentan comportamientos arbitrarios, de discriminación, abuso del poder, violencia y
similares.
En Colombia ante la población migrante proveniente de Venezuela se han presentado múltiples
iniciativas, proyectos y estrategias de solidaridad y contribución para la garantía de sus derechos,
con participación de sectores gubernamentales, organismos internacionales, empresas, academia,
organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación, entre otros. Se identifican
contribuciones en materia de asistencia humanitaria, de rutas y formas de acceso a los derechos,
apoyo en materia de educación, información y comunicación, respaldo a iniciativas económicas,
prevención de la trata de personas y otros riesgos, entre otras. No obstante lo anterior, igualmente,
se identifican hechos relacionados con el ejercicio de una individualidad destructiva, en la cual se
desconoce al niño, niña, adolescente, hombre o mujer migrante, se le discrimina, se le ofende, se le
humilla, se le explota e incluso se le golpea y se ha atentado contra su integridad, su seguridad y su
vida. Situaciones de xenofobia y aporofobia, expresiones con trasfondos alimentados por
estereotipos y prejuicios, entre ellos el de concebir al migrante como un enemigo y competencia
constante, agresiones físicas y verbales, riesgos y casos de trata de personas, explotación, abuso,
peligros ante el tráfico ilícito de migrantes, lesiones personales, homicidios, desapariciones, entre
otros.
Entonces ¿cómo podemos evolucionar de la individualidad destructiva hacia la construcción
conjunta de escenarios, espacios y propuestas para los migrantes así como para las personas
colombianas?
En primera medida, identificando y reconociendo quién es el otro y quién soy yo, reconociendo que
somos seres humanos con la misma dignidad. Para luego establecer los retos de una forma conjunta
y participativa con todos los sectores y actores del país, especialmente incluidos los propios
migrantes así como sus comunidades de acogida. Algunos de los campos en los cuales se pueden
construir estrategias o consolidar las existentes son:
– i) El conocimiento, la información y la conciencia, para fortalecer lo relacionado con el
conocimiento y el reconocimiento de todas las personas, brindar la información pertinente y
ser conscientes de lo que comprende un ser humano con su dignidad, sus garantías y sus
obligaciones.
– (ii) Los fundamentos y los principios, recordando que Colombia es un Estado Social de
Derecho con fundamentos y principios claros de protección al ser humano en la búsqueda de
1 Abogada de la Universidad del Rosario y Magíster en Derecho Constitucional de la Universidad de La Sabana.

una vida digna y un bienestar general, tales como los principios de la solidaridad, la dignidad
humana, el trabajo.
– (iii) Los enfoques y las perspectivas, reconociendo la necesidad y la importancia de
concebir a la migración principalmente desde una óptica de derechos humanos, evitando
enfoques limitados o restringidos basados en la securitización, criminalización del migrante
y similares.
– (iv) Socialización y construcción colectiva, en ámbitos socio-culturales vinculados con la
historia, costumbres, cosmovisiones, gastronomía, música, danza, etc., y comprendiendo que
las diferencias existentes entre las personas venezolanas y colombianas nos enriquecen y
aportan a todos. También en ámbitos educativos- académicos de los distintos niveles
formales e informales, tales como escuelas, colegios, institutos, universidades, escenarios
comunitarios, etc., empleando herramientas pedagógicas que contribuyan principalmente a
la convivencia y el conocimiento. Asimismo, en ámbitos jurídico-políticos, teniendo
presentes los marcos nacionales e internacionales, empleando herramientas como el bloque
de constitucionalidad y el control de convencionalidad, las políticas públicas, la
jurisprudencia y la doctrina. Por último, el ámbito económico para conocer los intereses,
perfiles y proyecciones de los migrantes con miras a sus posibles vínculos con el sector de la
Economía en Colombia.
¡Todos podemos aportar en el tránsito de una individualidad destructiva hacia la
construcción conjunta de escenarios reales de protección integral

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