República de colores

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En sus propias palabras: Indhira Serrano, gran actriz con un mensaje

En entrevista con la periodista María Fernanda Perea, la actriz Indhira Serrano habló sobre su carrera como modelo, actriz y conferencista; los proyectos que más la han marcado y dejó un mensaje de motivación para afrontar la crisis actual.

Indhira Serrano es una reconocida artista de televisión, nominada como mejor actriz antagónica, villana y de reparto en destacadas producciones, que también es conferencista sobre pensamiento y actitudes para reconstruir imaginarios en la sociedad.

A lo largo de los años ha consolidado su carrera en telenovelas como Amor Sincero, Flor Salvaje, Celia, Azúcar y Tres Milagros.

En cine ha participado en películas como Love in the Time of Cholera, Retratos en un mar de Mentiras, Paraíso Travel y Todos se van del director Sergio Cabrera.

En teatro participó en obras como María Barilla del director Pedro Salazar y Uva Pasa Bajo el Sol, de la que también es coproductora.

Siendo modelo en Venezuela fuiste convocada a un casting para la película “Piel” en 1997. ¿Por qué decides decirle sí a ese casting?

Indhira Serrano: yo no tenía interés en convertirme en actriz en ese momento, pero me convencieron. Yo estaba modelando y de repente en mi agencia me dicen: “queremos que hagas casting para una película, la protagonista es una bailarina venezolana de danza contemporánea que se enamora de un chico pianista, es acerca del racismo”.

Yo les dije: “pero no soy ni actriz ni venezolana ¿qué les hace pensar que puedo hacer ese personaje?” Al final me convencieron y fue una experiencia preciosa. Fue la primera vez y fui protagonista. Yo pensé que eso iba a ser así para siempre y no. Después tocó lucharla, pero fue un gran abrebocas.

Yo he tenido mucha suerte en mi carrera profesional porque siempre los comienzos han sido por lo alto. Al terminar la película yo dije: “yo quiero seguir haciendo esto, pero sé que me tengo que preparar”, y empecé a estudiar actuación.

Al volver a Colombia, ¿cómo fue el camino que te tocó emprender para seguir tu carrera en la actuación?

Indhira Serrano: yo me di cuenta que una cosa es hacer una película y otra muy diferente es hacer una carrera como actriz en Venezuela. Por eso decidí volver a Colombia a buscar nuevas oportunidades.

Cuando llegué me contactó Mauricio Sabogal, el dueño de la agencia con la que yo trabajaba antes de irme, y me dijo: “quiero que vengas a modelar a Bogotá porque las cosas están muy diferentes ahora”. Pero yo ya tenía 27 años, le dije: “pero me queda muy poco tiempo como modelo, vuelvo pero si me ayudas a entrar a la televisión colombiana”, y efectivamente fue él quien me consiguió el casting para mi primera novela, “La costeña y el cachaco”.

Hablemos de tu paso por Celia ¿qué significó para ti hacer parte de esta maravillosa producción?

Indhira Serrano: cuando se estaba barajando la idea de hacer Celia mucha gente me decía: “tu deberías hacer el casting para ser Celia”. Tuve esa ilusión por mucho tiempo, pero no se dio, contrataron a una niña preciosa que se llama Yeimi Osorio, supremamente talentosa y que lo hizo excelente.

Cuando ya todo estaba como perdido para mi me llaman y me dicen: “hay un personaje que se llama Mirelis, una bailarina”.  Yo debo confesarte que soy una especie de bailarina y cantante frustrada (risas), entonces para mí la idea de ser bailarina y cantante es algo que me motiva muchísimo cuando tengo un casting.

Hice ese casting con muchas ganas y me llamaron a los dos días a decirme que estaba dentro de la serie. Fue una delicia hacer clases de baile, practicar con otras bailarinas y trabajar en el acento cubano, que además me encanta.

El legado de esa serie fue muy bonito, no me imaginaba la cantidad de gente en el mundo que la ha visto y la sigue viendo a través de las plataformas. Una vez tuve un evento académico en Sevilla, España; yo pensé que nadie me iba a reconocer, y para mi sorpresa todos habían visto Celia. Fue increíble. Todavía hay gente que me sigue escribiendo por las redes recordando Celia. Fue una de las mejores experiencias que he tenido como actriz.

La producción duró siete meses aproximadamente, fue agotadora pero la disfruté mucho. Me gustó mucho que la historia pasa por distintas épocas, creyeron que yo podía dar el rango muchas edades, así que estuve en la serie casi hasta el final. Este personaje entra en los cincuentas, después pasa a los sesentas y termina desapareciendo en los setentas. Fue maravilloso.

Has estado en muchas producciones colombianas, como Tres milagros (2011), La hija del mariachi (2006), Azúcar (2016), Pambelé (2017) y muchas más. ¿Cuál ha sido la que más emociones te despertó?

Indhira Serrano: siempre me hacen esa pregunta y siempre la respondo de la misma manera: todos los personajes me han aportado. Azúcar fue la oportunidad de hacer una serie que yo había visto desde niña. Tener la oportunidad de hacer el personaje que había visto, Carmenza Gómez, era como un sueño hecho realidad.

Tres milagros me dio de frente con la realidad de este país y me enseñó a respetar a nuestros campesinos y a la gente desplazada. Me regaló el cariño de muchos en Colombia, para ser sincera, fue como mi puerta a mi reconocimiento en Colombia.

La costeña y el cachaco fue la oportunidad de conocer a grandes actores de este país. También están El clon, La traición, y Flor salvaje, entre otras que me abrieron las puertas de la televisión internacional y permitieron que mis proyectos se vieran en lugares tan distantes como Rumania, Bulgaria y Rusia.

A mí me escribe gente que ha visto estas novelas en todas partes del mundo, en todos los idiomas. Tener esa oportunidad para uno como actriz es invaluable. No podría decir que me quedo con uno, creo que de cada producción tengo una anécdota por la cual quiero el personaje y amo estar ahí.

¿Cuándo empieza tu amor por el teatro? Hablemos de esas obras que más te han gustado.

Indhira Serrano: yo estudié actuación con un énfasis en cine. Mi maestro se había formado en Nueva York. No tuve la oportunidad como muchos de mis compañeros de empezar desde el teatro.

La primera vez que me encontré con el teatro fue cuando me invitaron a una producción aquí en Colombia. Me invitó el Teatro Nacional a una obra infantil que se llamaba “El Traje Nuevo del Emperador”, dirigida por Wilson García. Fue precioso encontrarme con esa conexión directa con el público.

Mi encuentro con el teatro ha sido paulatino, pero hermoso y respetuoso. Recuerdo con mucho cariño una obra que se llamaba “La Leyenda de María Varilla”, dirigida por Pedro Salazar, que era además un musical y que hablaba de la reivindicación de las mujeres que habían luchado por sus derechos y habían perdido la vida en su búsqueda.

Creo que el punto más bonito de toda mi carrera teatral ha sido tener la oportunidad de traducir, coproducir y protagonizar una obra con la Corporación Omenka, que se llama “Uva pasa bajo el Sol”, una obra dirigida por Sebastián Aragón. La obra habla sobre la dignidad, los sueños y el derecho de la búsqueda de la felicidad de una familia afro.

La obra tuvo una temporada exitosísima en el Teatro Colón y después empezamos a viajar por el país llevando la obra a comunidades afro, fuimos a Cali, fuimos a Quibdó y tenemos pendiente la costa norte para cuando se acabe la pandemia.

Estás viviendo una nueva etapa en tu vida como conferencista. ¿Cuándo y porqué nace el amor por hablar con las personas sobre esas actitudes e imaginarios que existen en la sociedad y que se deben cambiar?

Indhira Serrano: empezó hace bastante tiempo cuando modelaba, me di cuenta que en el modelaje había muchas ideas erróneas acerca de uno mismo. Empecé a dar clases en escuelas de modelaje, enseñándoles a los chicos y chicas que, independientemente de que tuvieran su aspecto físico que fuera comercial o no, podían aprender a amarse y a respetarse.

Siguió después cuando empecé a trabajar con actores afro: me di cuenta de que había muchas cosas equivocadas que además yo también tenía que corregir en mí, acerca de la forma como uno se ve a sí mismo. Uno a veces se convertía en aliado de las personas que nos discriminan porque uno acepta esas discriminaciones, uno las refuerza, uno está convencido de que merece menos.

Si bien hay una parte que hay que pelear en el Estado e instituciones, hay una parte muy fuerte que se puede cambiar desde uno mismo. No me canso de hablar eso con todas las personas que me encuentro. Descubrí que además no es solo un tema de la comunidad afro, es un tema que incluye a las mujeres, a los emprendedores, a las personas de condiciones económicas difíciles o vulnerables que consideran que no tienen la oportunidad de cumplir sus sueños.

Para mí, reconstruir imaginarios se ha convertido en una misión en la que yo quisiera despertar a la mayor cantidad de gente y provocar a la mayor cantidad de gente para que trabaje sobre sus pensamientos, los cambie y los convierta en fuerzas positivas para crecer.

Un mensaje a las personas que nos leen y que de pronto no estén sintiendo que sus sueños merecen llegar alto.

Indhira Serrano: estamos viviendo un momento en el que muchos no sabemos qué sigue, muchos no sabemos cómo retomar nuestros sueños o cómo siquiera ganarnos el pan del día a día.

Quiero decirles a todos que, en vez de ver esta época como una época de angustia, la vean como una época de desafíos para crecer; que sean flexibles, que descubran que para todos este es un momento de aprender.

Mis momentos de mayor crecimiento en la vida siempre han sido detrás de un desafío, detrás de un momento en donde yo decía “me rindo”. Así que no se rindan, solamente sean flexibles, ábranse, miren, atrévanse a seguir soñando porque los sueños están ahí como una guía de Dios y del universo para decirte hacia donde tienes que seguir.

**Indhira Serrano estuvo en magazine tv «Cuarentena musical Pacífico y Caribe» (13 de julio). Puede revivir la conversación aquí.

Por Juan David Morales, jefe de redacción de la plataforma de comunicaciones de Color de Colombia, y María Fernanda Perea Villegas, entrevistadora en magazine tv Cuarentena musical Pacífico y Caribe.

*Trazador misional de esta publicación de Fundación Color de Colombia: Línea estratégica 1: Reconocimiento e integración. Iniciativa 1: Inclusión simbólica y diversidad en la historia y la sociedad. Proyecto: Reconstrucción de la historia de los artistas afrocolombianos en la televisión nacional (desde 1954).

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