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Festival literario afro en La Sierra, de Chiriguaná, Cesar

Se festejó la primera edición del Festival Afrocolombiano de Poesía y Letras de La Sierra, corregimiento del municipio de Chiriguaná, con apoyo del Ministerio de Cultura. Se espera ampliar a las poblaciones cercanas en su segunda versión y fortalecer su cultura a través de todas las artes. 

Por Alberto González Martínez*

En una de las escenas de película Los viajes del viento, que recorre varias partes del Caribe colombiano, Ciro Guerra muestras a negros tocando la tambora. Esas imágenes pertenecen a la zona ribereña del departamento del Cesar, donde hubo asentamiento de negros tras la llegada de los españoles.

Uno de esos asentamientos, cuenta la tradición oral, se dio en el corregimiento de La Sierra, cercano al municipio de Chiriguaná, a dos horas en carro desde Valledupar. Toda esa zona está influenciada por la cultura afro.

Los acordeones aquí ya no son tan protagonistas; en cambio, las tamboras sí. Las expresiones corporales y orales también.

El pasado diez de diciembre a las diez de la mañana se dio comienzo a la primera fiesta literaria de afrocolombianos en La Sierra, que es el resultado de un proceso de formación adelantando por un colectivo juvenil del territorio, que se presentó a una convocatoria ante el Ministerio de Cultura.

La fiesta por la identidad

Fue el diez de diciembre el día elegido para desarrollar el evento dirigido a estudiantes, profesores y comunidad en general. La jornada estuvo amenizada por talleres, conversatorios, recitales de poesía, pintura, música y danza. Las artes se tomaron a la Sierra. Sus propias artes.

Eran las diez de la mañana y hacía casi cuarenta grados de temperatura. El sol acompañaba el inicio del Festival con un caluroso conversatorio denominado “La creación poética y la poesía afro”, que se extendió hasta el mediodía. Tuvo como invitados a los poetas afros Ana Esther Riaño y Eglis Palma bajo la moderación del también poeta Willian Jiménez.

─Se habló de la experiencia de acercarse a la poesía. Se conversó con Eglis y su experiencia, el aporte afro en la poesía, el Cesar como un departamento pluricultural y de los pueblos ribereños y la tambora donde la influencia afro es muy marcada, asegura Jiménez.

El Festival fue más nutrido por la tarde. Hubo representaciones de danza como el mapalé, recitales de poemas afros de Calendario Obeso, José Martí, Edilma Zapata, entre otros.

La creación poética también tuvo lugar entre el público, que incluso hizo alusión al clima con “Conjuro para quitar el calor”.

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También hubo lugar para crear perfiles periodísticos sobre los personajes de La Sierra donde se retrató a Bartolomé, una señora a la que el pueblo le adjudica la composición de la canción Tamarindo seco, grabada por Joe Arroyo. La noche cerró la fiesta con la premiación a los mejores poemas.

─Todo esto es darle valor de resistencia de una cultura que ha resistido estar al margen y apartado de la cultura. Ha sido un pueblo abandonado a nivel estatal y de alguna forma esto establece alguna resistencia a no dejar que las cosas pasen porque sí y es importante darle vida cultural que ya la tiene, asegura Jiménez.

La búsqueda de la identidad

Esa riqueza cultural se quiso compendiar en este Festival. Nuris Vega, junto con un colectivo de jóvenes, llamados Círculo de Lectores y Escritores del Corregimiento de la Sierra, se preocuparon por la cultura e identidad de su territorio. Aun con poca experiencia en la gestión cultural, decidieron presentar su idea a la convocatoria de Jóvenes de Movimiento del Ministerio de Cultura.

El doce de octubre les llegó la buena noticia. Debían hacer un proceso de formación durante dos meses que culminara en un festival.

Buscaron aliados y los apoyó la Alcaldía, que entregó cuatro tablets; la Biblioteca departamental Rafael Carrillo Luquez, tambipen donó algunos libros.

─Creo que fue un tiempo corto, porque el proceso de escribir no es fácil y más en la pandemia que los espacios estaban restringidos, entonces fue un reto que los jóvenes escribieran en este tiempo entre tres y cuatro poema─, asegura la gestora cultural Vega.

El colectivo quiere extender los procesos de formación y también el Festival a las poblaciones vecinas, como el corregimiento de Rincón Hondo y el municipio de Chiriguaná, pero que se siga realizando desde La Sierra, que es sinónimo de resistencia por la historia de su palenque.

La historia oral de la identidad

No hay registros documentales ni oficiales sobre los orígenes de este palenque. Tampoco del pueblo. Hay registros orales, que según el poeta Willian Jiménez refiere a unos afrocolombianos que se liberaron del yugo español y se asentaron en estas tierras.

Fidian Martínez asegura que es el primer habitante de esta tierra que anteriormente se llamaba El Carmen y quedaba a metros de donde ahora queda. Agrega que el nombre de La Sierra se da a causa de que en esta zona era usada para aserrar madera.

Esta visión la refiere también el académico y escritor Luis Alcides Aguilar aunque advierte que existe otra versión del origen del nombre de este corregimiento.

Aguilar publicó un libro sobre la historia del municipio Chiriguaná, donde también hace referencia a los inicios del corregimiento de La Sierra. Cuenta a través del profesor Luis Mariano Castañeda que la historia del nombre va ligada a los orígenes de la tierra. Pues al sentarse por primera vez, talaron árboles y por tal motivo se le puso ese nombre.

El origen de la población refiere también a la tradición oral y habla de que, al ser esta una región de hatos ganaderos, algún día se perdieron unos chivos que fueron a parar a un lugar sombrío y con comida, cerca de lo que hoy se conoce como La Sierra. Los animales se resistían ante los intentos infructuosos de la pareja de esposos que llevaba el rebaño.

─En el transcurrir de los días, al ver que los animales se habían amañado al lugar, entonces decidieron establecerse o hacer una casa en ese terreno y es así que se inicia La Sierra, cita Aguilar a Luis Mariano Castañeda. Tierra que hoy no está ubicada allí sino más cerca de la carretera.

Así que la tradición popular indica que allí hubo un palenque, pero según Aguilar no existe un registro oficial en la historia de indique que haya existido uno. Aunque agrega que no se puede desconocer la preponderancia de la gente morena en el territorio.

**Trazador misional de esta publicación de Fundación Color de Colombia: Línea estratégica 4: Cultura, identidad y comunicaciones. Iniciativa 1: Periodismo culturalProyecto: Paisajes culturales de municipios con población afrocolombiana. 

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