Putamente libre - Feminismo Artesanal

Publicado el Mar Candela

La droga mundial legal y la escribidora

 

Escribidora ,periodista para el desarrollo humano
Esta feminista artesanal nunca dejará de resistir mientras respire.

Hoy hago esta entrada al blog como la escribidora que soy.

No sé si mi proceso de aprendizaje será suficiente para dejar de serlo algún día.

Una escribidora que no pretende usurpar la silla de alguna escritora.

La dislexia y disgrafía, el déficit de atención que vive, junto con la depresión y la ansiedad me hacen escribir reflexiones desordenadas.

Hoy les escribo por el existencialismo que me habita debido a un mundo que sé que nunca terminaré de entender.

Dediqué años a encontrar un lugar que me hiciera sentir útil en esta resistencia en medio de los activismos que me atraviesan.

Una vida que me diera las herramientas para seguir intentando abordar el cambio social auténtico, es decir desde las vísceras de la realidad y el conocimiento hecho piel.

Algunas personas criticaban brutalmente mi escritura desde su ignorancia y privilegios incluyendo el privilegio cognitivo. Usé esas críticas para probarme y ver hasta qué punto puedo expresar mi mala letra con las palabras correctas, mientras odio estar en un lugar prohibido para aquellos que no tienen técnicas de escritura ni son impecables en sus palabras.

Como una mujer que viene del «sin lugar» que reconoce el «lugar asignado» como quien habita en medio del patriarcado.  Tengo que ser incómoda otra vez con mi narrativa. Debo  reiterarles que todo lo que soy tiene que ver con el feminismo No como collar que me adorna sino como principio de vida.

Toda la desigualdad que dicta el sistema, cuando la vida está arraigada en formas y métodos para que nada cambie en medio de la indiferencia y la apatía me atraviesa la biografía y desde allí abrazo a las vidas de las otras que por años he acompañado en procesos puntuales.

Si algo he aprendido en veinticuatro años de activismos es que nuestra lucha es colectiva pero la resistencia es individual.  Que nadie nos dará el lugar de la digna libertad si no lo tomamos por nuestra cuenta y para tomarlo necesitamos conciencia y herramientas.

Mi camino fue convertirme en internauta. Hace un poco más de dos décadas atrás inicié ese proceso.

Soy testigo directo de las bondades de la internet en el desarrollo humano y también de la decadencia humana entre redes.

Soy consciente que le debo el proceso de mi apoderamiento a las interacciones digitales.

Desde el privilegio de obtener amores y amistades preciosas que nacieron acá entre redes.Un hogar que existe  hace  aproximadamente  veinte  años, un ambiente social que hace mi vida apasionante. Un «quehacer» que nunca imaginé. Yo, una novata en internet. Usuaria, analfabeta digital como era en su momento,  y de algún modo lo sigo siendo hoy.

Necesito decir que me entristece entenderme como una mujer salvada por la virtualidad, que hoy me siento presa de la vida digitalizada.

Internet me dio lo que soy. Ahí tejí mi libertad y destejí  mi esclavitud y juicio.

No existe poder alguno sin libertad .

Desde que fui consciente de eso he trabajado en ser una mujer putamente libre   porque entiendo la libertad como lo único que nos puede dar poder.

Estoy en nuevo proceso de cambio , en otra de mis necesarias metamorfosis y espero que la mujer en la que me convertiré pueda sobrevivir a la vida asegurándose de que las mujeres virtuales y cotidianas estén empoderadas y puedan salvarse unas a otras de nuestra realidad deshumanizante.

 Nunca dejaré de ser una mujer virtual pero no me gusta esta nueva virtualidad y me resisto a hacer de mi herramienta de poder más efectiva unas nuevas cadenas.

Aceptar esta nueva virtualidad implicaría resignarme a una nueva jerarquía dominante.

Tendré que encontrar el modo de equilibrar  a la mujer virtual que soy con la mujer de carne y hueso con una vida lejos de la virtualidad.

Los nuevos dueños de todo son quienes dominan la internet.

Los que saben todo sobre  controlar las redes sociales y pueden mover las masas de la ignorancia desde el opio de este siglo.

La dopamina y todas sus hermanas

En esta nueva vida digitalizada descubrieron que producir la liberación de dopamina, es una forma de control mundial porque con eso nos mantienen distraídos del infierno en que habitamos.

 Para las mayorías No hay tiempo ni hay dinero que les permita poder  cultivar la felicidad quienes siempre han querido domesticarnos saben lo necesario de los pequeños momentos de felicidad…

Nos dieron esos instantes como droga gratuita porque entendieron que podían controlar nuestras vidas haciéndonos creer que las micro felicidades continuas que provienen de los «me gusta” de amigos y sobre todo de desconocidos  «cómplices” eran fundamentales para todo :

 Una droga llamada “plataforma de acogida” la elegimos supuestamente conscientes.

En realidad, solo lo hacemos para inventarnos compañías alcahuetas que no están en verdad  conectadas con toda nuestra esencia  y no meditamos en nuestras elecciones.

Lo hacemos porque es cómodo.

Lo hacemos porque por fin en la historia de la humanidad es fácil encontramos con quienes son similares a nuestra forma de pensar y nos reflejan.

Y  este hechizo demencial de sobre información nos debe recordar que vivimos dentro de burbujas virtuales, que la virtualidad nos hace sentir que somos expertos de todo sin estudiar y con leídas básicas  y superficiales sobre  todos los temas.

Realmente nos sentimos  historiadores, politólogos, pedagogos, moralistas, terapeutas; y hasta reporteros con el  arma poderosa de todos , la cámara del celular.

La interacción es una necesidad humana  fundamental  y  la internet nos permite interactuar con cientos de personas de todas partes y nos sale más barato que salir a conocer gente en la cotidianidad.

Nos pone todo a la mano desde artículos inútiles, pasando por experiencias sexo afectivas o simplemente sexo lúdico llegando al contenido de valor.

A los conocimientos intelectuales y científicos o la religión que generan debates de todo tipo.

Sabemos que los debates constructivos nacen de quienes piensan diferente a nosotros, que tienen diferentes posiciones sociales y cultura en general; porque nos permite  confrontar  pensamientos y enriquecen la opinión pública.

  Las redes hoy son espacios  gobernados por quienes siempre han buscado colonizar mentes. Y lo están logrando hoy  mediante los «fake» o verdades a medias solo para mover intereses particulares transmitidos a miles de indiferentes que se desahogan participando en los temas que desconocen o que conocen demasiado. Solo para exorcizar sus demonios sobre la arena de nuestras miserias humanas en la colectividad de las pasiones que generalmente No dejamos salir en la vida cotidiana.

Internet a mí me salvó la vida.

Me dio una oportunidad de encontrar esperanza y de llegar a donde he querido contra todo pronóstico.

Internet me sacó del anonimato miserable que vivía en medio de un infierno de desigualdad e injusticias rodeado de apariencias en un lenguaje que no soportaba.

Toda mi vida he sido la más salvaje crítica de mi propia existencia.

Ahora que soy una mujer mínimamente instruida que comprende que tendrá que estudiar el resto de su vida para sobrevivir a sus olvidos. Que su compromiso político es educarse para transformarse y poder enfrentar a los traficantes de derechos con la herramienta del conocimiento y que por tanto, pasaré el resto de mi vida aprendiendo para olvidar y olvidando para aprender.Lo haré una y otra vez y ese será mi refugio dentro de un sistema donde los ignorantes orgullosos de su ignorancia pontifican de lo que no saben generando nuevas violencias, exclusiones  y clasismos.

 Hoy debo poner el foco en la internet como invención adictiva que es. Como la droga mundial legal.

Estoy tratando de rehabilitarme de esta adicción, pero me aterra no saber lograrlo sin perder todo lo positivo que ustedes dan a mi vida diariamente.

Esto es un problema de salud pública y democrático.

Acá entre redes ahora solo se trata de pagar la publicidad adecuada y decir lo que quieren que digas para hacer dinero con los contenidos.

Aquí ya no se trata de crecer como personas.

Guardo mis dudas  sobre si alguna vez los avances tecnológicos y la internet se trataron de desarrollo social y humano o si, en el fondo lo único que importaba era cómo controlarnos para su interés y hacer dinero con nuestras miserias humanas a través de la tecnología.

 La IA y todo lo que se trata de esta realidad digital debe ser rescatada para dar voz a quienes no pueden usarla por faltas de herramientas y oportunidades y  también para darnos la sensación de fortaleza en medio de la indefensión frente al poder.

Acá en el mundo digital deberíamos ser foros donde podamos decir «cualquier cosa» y dar rienda suelta a nuestras ideas sin miedo a que las violencias reprimidas de una estampida de almas inconformes y desgastadas hagan volar todo y a todos.

Quisiera que rescatáramos el propósito más noble de las redes sociales, yo fui salvada de un mundo real ,salvaje y hostil por la virtualidad como medio para conectar a la gente, hoy aún queda algo de eso. Sin embargo al mismo tiempo es una herramienta de difamación descarada comprando seguidores y  manteniendo a personas esclavizadas por sus perfiles, a menudo una imagen enmascarada que deben o debemos cumplir  quienes tenemos seguidores que  nos aman y nos destrozan cada vez que no cumplimos con la idealización que hicieron sobre nuestras personas.

Históricamente, la comunicación siempre ha cambiado y seguirá cambiando el rumbo de nuestro futuro.

Hoy la diferencia entre ilustrados  e ignorantes es vaga:  Es urgente dejar de seguir solamente a nuestros espejos, es urgente acércanos a nuestros opuestos y reconocernos en la diferencia.

Nuestra humanidad se encuentra en el punto más álgido de su existencia pienso que solo las humanidades nos podrán salvar de nuestras mentiras y verdades.

Recordemos quienes somos lejos de la internet y tratemos de ser la misma persona dentro de las redes.

Ese es el único camino para No perdernos.

Me dispongo a rescatarme de esta locura como la feminista Artesanal que soy y delante de ustedes reconozco que no sé vivir sin la mujer virtual que les habla a diario aún así he decido rescatarme de ella.

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