Mujer y caricaturista

Publicado el Nani

Barbie ejecutiva

Se machaca tanto en torno a la igualdad de género que a veces da la sensación de que ser mujer es políticamente incorrecto, lo que se busca ahora es que niñas y niños sean de un género neutro hasta que tenga capacidad de decidir qué es lo que les gusta o no.

Lo malo de todo ese discurso, es que el género neutro se parece más al masculino que al femenino, como si lo femenino tuviera una carga de maldad intrínseca. Es lo que nos vienen vendiendo desde tiempos inmemoriales las religiones, las mujeres somos las culpables de todos los males de la humanidad, nuestras curvas (cuando las tenemos), el pelo largo, el contoneo, el tono de voz, las pestañas largas, las bocas carnosas… e.t.c . Todo lo que en una u otra medida identifica a una mujer femenina se ha convertido en cliché y es malo.

Entonces, ¿cómo somos realmente las mujeres? o ¿Cómo debemos ser para no ofender a nadie? el género neutro propone el pelo corto (masculino). Que las niñas no usen faldas, tutús, polleritas, que usen pantalón (masculino, que las niñas no usen maquillaje (esta me parece razonable). Que los niños independientemente de su género compartan todas las actividades, entiéndase actividades masculinas como jugar al fútbol, hacer deportes, acudir a las mismas clases de ciencias, matemáticas, sociales (no se habla de compartir actividades clasificadas como femeninas, por ejemplo tejer y bordar a mano). Las actividades masculinas son consideradas siempre como más serias, más profundas y útiles aunque vengan derivadas de actividades de mujeres: Chef, sastre. Sin embargo las llamadas actividades femeninas se consideran superficiales, vanas y eso… de mujeres. Y da la sensación que se pretende borrarlas del imaginario colectivo

Decir que una actividad es de mujeres es bajarla de categoría, siempre se le anotan puntos a favor a las mujeres que han sido capaces de entrar en un terreno hasta ese entonces considerado para hombres, son muy pocas las noticias sobre hombres que hacen lo contrario. Esto es porque nuestra sociedad ha girado en torno al hombre y sus actividades, ellos se han encargado de engrandecerlas y cerrarlas a las intrusas. Nosotras estamos ahora llamadas a crear el mundo desde nuestro punto de vista y con un criterio propio que no debe pasar primero por la aprobación de una sociedad masculinizada.

Mano dura como un hombre, dirigir como un hombre, criar como un hombre, gobernar como un hombre. Se dicen esas frases,  y parece que aportan confianza en que todo se hará bien. Y si, ¿en realidad esa «falta» de sensibilidad, ternura y  feminidad fueran lo que le está haciendo falta al mundo? ¿Qué tiene de malo ser mujer y estar orgullosa de serlo?.

Podría mencionar mil frases que nos han metido en la cabeza y que nos han hecho mucho daño como marca MUJER. Por ejemplo:

-O bonita o inteligente, nunca las dos cosas.

-Llora como una nena.

-Una mujer se preocupa por el futuro hasta que consiga un marido. Un hombre jamás se preocupa por el futuro hasta que tenga mujer.

– Definitivamente, el ajedrez no es un juego de damas.

-¿Qué hace una mujer fuera de la cocina? Espera que se seque el piso.

¿En qué se parece una pelota de squash a una mujer? En que cuanto más fuerte le pegas, más rápido vuelve.

Por citar algunas más o menos citables, el mundo necesita una sociedad mejor y más tolerante e igualitaria, pero no por eso menos femenina, tolerar lo que significa ser mujer sin menospreciarlo es el primer paso, las mujeres no deberían ir vestidas de hombres para tener credibilidad, no deberían afearse para ser consideradas inteligentes, no deberían entrar en los cánones de belleza de ningún concurso de belleza, no deberían someter su cuerpo a mutilaciones, injertos, cirugías, extensiones…para ser aceptadas en una sociedad que las mira como cosas.

El mundo clama por mujeres que se sientan seguras de serlo, mujeres con carácter, respetuosas de si mismas y de las demás, que se aceptan como son, pero que no tienen miedo en mejorar sin  poner en riesgo su salud, de mujeres que se cuidan, hacen deporte, planifican su sexualidad, dueñas de sí mismas, que no se someten a los dictados de una sociedad tirana, que son independientes económicamente, que envejecen con dignidad y que en definitiva son un ejemplo para su entorno y sus hijos cuando los tienen. Porque decidir no tener hijos, tampoco nos hace menos mujeres.

MAGOLA MAYO 24 ocupada

 

Para seguir a Magola en facebook: https://www.facebook.com/pages/magola-la-piernipeluda/54070448880?fref=ts

Comentarios