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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 01 Jun 2026 00:51:23 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Llegó la hora de reinventar la democracia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Llegó la hora de reinventar la democracia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/llego-la-hora-de-reinventar-la-democracia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una mirada desprevenida de la circunstancia presente de la política, tanto nacional como mundial, y en general de la democracia, debe producirnos un desasosiego indefinible pues, si bien sus causas no son fácilmente identificables, sus efectos sí lo son, al impregnar de incertidumbre y de desasosiego el ambiente de la cotidianidad. El horizonte de vida [&hellip;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Una mirada desprevenida de la circunstancia presente de la política, tanto nacional como mundial,</p>



<p class="wp-block-paragraph">y en general de la democracia, debe producirnos un desasosiego indefinible pues, si bien sus</p>



<p class="wp-block-paragraph">causas no son fácilmente identificables, sus efectos sí lo son, al impregnar de incertidumbre y de</p>



<p class="wp-block-paragraph">desasosiego el ambiente de la cotidianidad. El horizonte de vida se ha reducido al día a día, los</p>



<p class="wp-block-paragraph">sueños se marchitaron y con ellos los proyectos colectivos. El horizonte y las expectativas del</p>



<p class="wp-block-paragraph">momento presente, quedaron reducidos a un pequeño egoísmo, a un hedonismo chato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crisis del sentido de la democracia es, a su vez, causa y efecto de otra crisis, la del sentido de la</p>



<p class="wp-block-paragraph">política y de los partidos. Crisis entrañablemente entrelazadas, que se retroalimentan. La política</p>



<p class="wp-block-paragraph">se redujo a un espacio vaciado de contenido y de propuestas, que no desaparece por ser parte de</p>



<p class="wp-block-paragraph">la vida, de la experiencia humana, pero que ha sido capturado por dirigentes endiosados que,</p>



<p class="wp-block-paragraph">imbuidos de un espíritu mesiánico y de ambiciones ilimitadas, actúan como amos del ciudadano</p>



<p class="wp-block-paragraph">raso, aprovechando el vacío producido por la crisis de democracia y partidos. La sociedad necesita</p>



<p class="wp-block-paragraph">del poder y su vacío, lo llena de alguna manera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El autoritarismo propio de los mesías, es lo contrario de la práctica y el talante de la democracia;</p>



<p class="wp-block-paragraph">no buscan lograr acuerdos sino imponer su voluntad y, en el límite, su capricho. La democracia se</p>



<p class="wp-block-paragraph">fue estructurando al reconocer que la sociedad funciona y progresa a partir de acuerdos amplios,</p>



<p class="wp-block-paragraph">no de imposiciones o de acuerdos de cúpulas. Los caudillos suelen ser vistosos, teatrales, mientras</p>



<p class="wp-block-paragraph">que la práctica democrática y sus líderes, suelen ser de bajo perfil; la medianía rodea la vida y los</p>



<p class="wp-block-paragraph">procedimientos democráticos basados en los acuerdos y no en la imposición de la voluntad o el</p>



<p class="wp-block-paragraph">capricho del caudillo o del pequeño grupo oligárquico, que controla el poder; y esto, aunque se</p>



<p class="wp-block-paragraph">revistan con ropajes democráticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El empobrecimiento de la democracia, la crisis de la política y de los partidos, como los hemos</p>



<p class="wp-block-paragraph">conocido, es fruto de procesos de la sociedad, de la vida moderna, de su masificación en buena</p>



<p class="wp-block-paragraph">medida consecuencia del aumento de la población que, desde mediados del siglo pasado,</p>



<p class="wp-block-paragraph">desborda las instituciones y procedimientos existentes; densificación demográfica y aceleración</p>



<p class="wp-block-paragraph">del cambio tecnológico han hecho que hoy la vida se viva en un ambiente de eterno presente, en</p>



<p class="wp-block-paragraph">espacios finitos; mientras tanto, la política y la democracia siguen operando en el viejo mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El desbordamiento de la población borra fronteras e identidades, masificando y borrando</p>



<p class="wp-block-paragraph">diferencias que aíslan y no acercan, exacerbando un sentido de individualidad defensivo y no</p>



<p class="wp-block-paragraph">creativo. Es la pérdida del sentido de territorialidad, de manera fantasiosa se es “ciudadano del</p>



<p class="wp-block-paragraph">mundo”, sin raíces. El resultado, es el reino de la mochila, del desarraigo, precario y móvil, donde</p>



<p class="wp-block-paragraph">se va libre, ligero de equipaje, desapegado. La familia, aún en su simple sentido biológico, pierde</p>



<p class="wp-block-paragraph">importancia, porque “me roba libertad”; el compañero empieza a ser el perro, un acompañante</p>



<p class="wp-block-paragraph">que no exige, que es servil ante el dueño; se busca para llenar el vacío de la soledad; el afecto se</p>



<p class="wp-block-paragraph">traslada del humano ausente, al fiel perro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese camino no abre futuro, es simplemente escapista, pero señala los elementos que la sociedad y</p>



<p class="wp-block-paragraph">nosotros debemos recuperar y valorar, para devolverle a la vida, sentido y contenido Se necesita</p>



<p class="wp-block-paragraph">reconocer que la familia, los amigos, los intereses compartidos, la comunidad/el barrio, son los</p>



<p class="wp-block-paragraph">componentes y espacios de vida, concretos y definidos; que como seres sociales, necesitamos</p>



<p class="wp-block-paragraph">espacios de vida, de acción y de sueños, que permitan combinar e integrar los intereses y</p>



<p class="wp-block-paragraph">necesidades individuales, complementándolos con los colectivos, por la interacción e</p>



<p class="wp-block-paragraph">interfecundación, entre mi yo y mi circunstancia, que configuran mi totalidad, mi unidad</p>



<p class="wp-block-paragraph">ontológica como ser humano. A partir de lo que somos y queremos/podemos ser, urge construir</p>



<p class="wp-block-paragraph">nuestro espacio y compromiso colectivo, que se da en el ámbito de lo público/político, alimentado</p>



<p class="wp-block-paragraph">por el sentido de la política, del compromiso político. Los nuevos partidos u organizaciones</p>



<p class="wp-block-paragraph">partidistas, han de nacer de esta nueva sociedad; concretos porque se alimentarán de las</p>



<p class="wp-block-paragraph">realidades concretas (“terrenales”) y de la presencia y acción de ciudadanos concretos en sus</p>



<p class="wp-block-paragraph">actividades y territorios. En ese sentido, todos somos políticos, con responsabilidades y</p>



<p class="wp-block-paragraph">posibilidades políticas, no como políticos profesionales sino como ciudadanos políticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo actual se fundió, se agotó, cumplió su tarea. No se trata de maquillar lo existente, sino de</p>



<p class="wp-block-paragraph">entender las nuevas posibilidades y exigencias de la sociedad, para adecuar la política, en su</p>



<p class="wp-block-paragraph">sentido amplio de ámbito de lo ciudadano como vivencia social, para trascender el espacio cerrado</p>



<p class="wp-block-paragraph">en que cayó, de satisfacción de intereses particulares de individuos o de pequeños grupos.</p>
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        <author>Juan Manuel Ospina</author>
                    <category>Actualidad</category>
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        <pubDate>Tue, 07 Jan 2025 18:10:46 +0000</pubDate>
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