Líneas de arena

Publicado el Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)

El día de π

 Pi

Ayer fue el día de π y quizás solo los memoriosos matemáticos lo celebraron. En el mes de marzo, es decir el número 3,  fue el día 14 del año 15 del presente siglo, en otras palabras o mejor cifras, 3,14,15. Lo interesante es que se trata de una letra que se convirtió en número y en constante geométrica. Acaso el primer exitoso cambio de género en el mundo virtual? En fin, para no hilar tan fino, digamos que se trata de un símbolo que resulta muy generoso en el mundo de las letras, los números, las artes y los misterios.

Las enciclopedias dicen que el nombre se deriva de las palabras periferia y perímetro, que en el clásico griego se iniciaban con la letra π, la cual terminó siendo apropiada por los matemáticos para identificar este número. El cálculo de Pi, ha sido objeto de desvelo desde antiguas civilizaciones como la egipcia, la mesopotámica, china, india e islámica, cuenta con referencias bíblicas y supuso un reto para genios como Arquímedes, Euclides, Fibonacci, Newton, para mencionar algunos.

Los padres modernos de π parecen ser entre otros, Ludolph van Ceulen, William Oughtred y Leonhard Euler quien lo popularizó. Entre los matemáticos hay una especie de competencia en el tiempo, sobre quien calcula sin error el mayor número de los decimales que continúan en la serie 3,1415… lo cual resulta infinito. William Shanks en 1873 calculó sin una máquina que le ayudara, 707 decimales. La inteligencia artificial ha pulverizado los logros humanos, en 1966 una calculadora IBM llegó a 250.000 cifras y recientemente una supercomputadora encontró más de dos billones y medio de decimales.

A pesar de su evidente complejidad, la paradoja es que π es una de las denominaciones aritméticas que tienen más arraigo en el recuerdo de todos los estudiantes y que uno puede recitar de memoria (al menos sus primeras cifras que hoy asociamos con la fecha de ayer), así no sea posible explicar el sentido de este número. Eso en parte debe servir de tributo a los genios que han investigado este concepto durante la historia, y que lo identificaron como la relación ente la longitud de la circunferencia y su diámetro.

Sabemos que π es un número irracional, lo cual más allá de la explicación no deja de ser fascinante, un número que escapa a las explicaciones racionales, suena como si fuera una cifra que se deja llevar por razones diferentes a la lógica, como el sentimiento o el arte, pero no, sabemos que es una constante, nada variable. Aunque resulta reconfortante saber que algunos matemáticos utilizan poemas para recordar las cifras de π.

De todas formas π sí está relacionado con la literatura y el cine. «La Vida de Pi», esa hermosa novela hecha película que parecía imposible de filmar, tiene relación con el número, ya que su protagonista encuentra una forma ingeniosa para explicar su apodo “Pi”, relacionándolo con sus capacidades matemáticas y no por ser el diminutivo de su nombre “Piscina”, que era el motivo real. Ahora bien, está «Pi», thriller de ciencia-ficción dirigido por Darren Aronofsky, por estos días homenajeado en el Festival de cine de Cartagena de Indias, quien imagina una trama de suspenso místico alrededor del símbolo interminable en números, pero tan corto en letras.

π es además un número trascendente y aunque hay explicación matemática, creo que su trascendencia es que resulta capaz de unir a científicos y religiosos, pues Carl Sagan le confiere el secreto del universo, o al menos así lo plantea en su novela «Contacto«, mientras algunos señalan en la Biblia un claro mensaje, pues en el libro del Éxodo aparece Dios en el capítulo 3, versículo 14,  diciendo: Yo soy el que soy.

Ahora bien, puede que alguien me diga y no le falte razón que el día de π, no ha llegado aún pues por aproximación será el 3/14/16. Sea como fuera, ayer o el próximo año, que sea motivo para celebrar esta letra-número, trascendente sin duda.

Dixon Acosta Medellín

En Twiπer: @dixonmedellin

Comentarios