Las palabras y las cosas

Publicado el Diego Aretz

“No podemos seguir viviendo en un país tan desigual” Diego Aretz en diálogo con María Elisa Quintero, Presidenta de la Corte Constitucional de Chile.

María Elisa Quinteros Chávez es es una odontóloga, cirujano dentista, epidemióloga, investigadora y política chilena. El 5 de enero de 2022 fue elegida como presidenta de la Convención Constitucional de Chile que es decir la Corte Constitucional. Hablamos con ella sobre el momento histórico que vive Chile, sobre el empoderamiento de las mujeres y sobre las luchas de una sociedad que hoy más que nunca reivindica cambios sociales sin precedentes, nos atendió en su apretada agenda desde Santiago. Publicamos esta entrevista hoy día que asume la presidencia de Chile Gabriel Boric.

Muchas gracias por esta entrevista con Colombia, nos interesa mucho lo que pasa en la sociedad chilena hoy y todo lo que ha pasado en los últimos años. Creo que hoy en día Chile es un ejemplo para América Latina en muchas cosas, es un ejemplo de poner a las mujeres en lugares importantísimos de decisión. Es una sociedad que ha cambiado muchísimo. Para Colombia, cuando pensamos en Chile, acá siempre existe todavía ese fantasma de lo que fue la dictadura de Pinochet. Y por supuesto de ahí surgen preguntas, ¿cómo se resisten las sociedades a reconstruirse, a cambiar sus reglas de juego? ¿Cómo – aunque es difícil que el poder político cambie – cambiar la sociedad, la cultura y por supuesto la Constitución? Creo que ahí es uno de los espacios donde ustedes tienen mucho que aportar, entonces les agradezco mucho por esta entrevista.

Muchas gracias Diego. ¡Interesante pregunta! Porque, claro, por lo que observamos y lo que hemos vivido al menos en el proceso chileno, la dictadura introduce un cambio profundo a la sociedad también. No sólo en términos legales – que es la Constitución del 80 y su posterior modificación, donde se viene a perfeccionar el sistema – sino también que produce cambios potentes en la sociedad impuestos por la violencia por supuesto. Eso tiene repercusiones grandes en ella. Socialmente, si miramos un poco las generaciones de los 60 a los 70 era otro tipo de sociedad comparado con la posterior del 80. Entonces el poder hoy está viviendo este proceso constituyente que obedece a la historia del país. También a los grupos organizados que han estado a través de los años visibilizando los problemas. Hay un cantante muy famoso acá que es Jorge González, sus canciones son de los 80, pero si uno mira las letras de esas canciones, son las mismas problemáticas que fueron acentuando y hoy todavía las tenemos. Entonces, claramente los cambios sociales son lentos. Pero ocurre este fenómeno colectivo entre las personas – acá se dice que despertamos – básicamente volvimos a conectarnos unos con otros para decir “no podemos seguir viviendo en un país tan desigual”. La concentración de la riqueza está en un grupo y un porcentaje muy pequeño de la población, mientras todo el resto vive en esta vida tratando de sobrevivir como puede, la brecha es abrumante. Eso se manifiesta finalmente en lo que se denomina este estallido social que da inicio a este proceso que nos tiene hoy de cabeza trabajar.

Ocurre este fenómeno colectivo entre las personas – acá se dice que despertamos – básicamente volvimos a conectarnos unos con otros para decir “no podemos seguir viviendo en un país tan desigual”.

Quiero continuar hablando un poco de esto que ha pasado en Chile porque me asombra mucho. Por ejemplo Colombia es una democracia que casi nunca ha tenido una historia de dictadura y menos en los años recientes. Al mismo tiempo pensar en todas estas reformas sociales que se están dando en Chile. ¿Cómo se explica eso después de un período de represión tan intenso?

Bueno, creo yo, nos demoramos tanto, porque el miedo que fue consecuencia de la dictadura fue traspasado de generación en generación. Yo era pequeña para la dictadura, y no tengo familiares torturados, ni desaparecidos, pero sin embargo, ese temor se traspasa en lo colectivo en forma invisible. Entonces los procesos sociales – como les decía, siempre ha habido organizaciones visibilizando estos temas de una u otra manera. Lo vimos en la dictadura con las esposas de las parejas de los detenidos desaparecidos que visibilizan el problema, ellos tienen tiempo, y han habido distintos que al actuar van dando visibilidad. Tiene que ver con el mundo feminista en los últimos años, con el tema de visibilizar la Seguridad Social como parte importante. Llega un punto en que finalmente tal vez se encuentran puntos de conexión de toda estas demandas.

Las generaciones más nuevas también pierden el miedo o están cansadas del miedo que tienen las generaciones previas.

Además las generaciones más nuevas también pierden el miedo o están cansadas del miedo que tienen las generaciones previas. Claramente en el estallido están las y los jóvenes. El último año incluso el presidente electo que tenemos hoy, que asume este mes, era uno de los manifestantes del 2011. Entonces por décadas la organización social o el movimiento social ha estado ahí tras bambalinas visibilizando los problemas, hasta que llega este momento y se releva el poder constituyente. No aguantamos más y esto tiene que cambiar. La vía de cambio es dar legitimidad a un proceso que debe ser legítimo, porque en el país nunca hemos tenido una Constitución hecha por las personas para las personas desde los pueblos. Eso claramente gatilla todo este proceso.

En el referéndum de octubre del 2021, casi el 80% de los votantes y las votantes apoyaron la redacción de la nueva Constitución. Este deseo sigue al estallido social que tuvo lugar en 2019. Las preguntas que nos hacemos es, ¿en qué situación se encuentra hoy el pueblo chileno? ¿Sigue, digamos, esta tensión? ¿Cómo ha venido también esta parte política después de estos estallidos? Y ¿Qué demandas quieren que se prioricen en la nueva constitución?

Luego del estallido siguen las manifestaciones un buen tiempo en la organización social. Da vida a un grupo potente que tiene que ver también con el mundo de los independientes, no de los partidos políticos, porque desafortunadamente hay bastante desafección política en el país, lo que también es una consecuencia de la historia y de la dictadura. Ahora la gente empieza a participar mucho más. Participa con esa conciencia de que si las personas no se involucran, no participan, es difícil poder cambiar las cosas. Por supuesto esto es un grupo de la población. Hay muchas personas que todavía no pueden comprender bien todo esto. Y esto también tiene que ver con la información, de cómo informamos a las personas de lo que está sucediendo, pero también con la concentración de los medios, que es un tema importante acá. Hay mucha concentración en la propiedad de los actores políticos y hay que ver quiénes son los dueños de esos medios de comunicación. Entonces tenemos ahí un tremendo desafío.

Entre las demandas más sentidas por la población en su momento, que se levantó a través de los cabildos, de las asambleas que se hicieron alrededor de todo el país, han sido ratificados, en las mecanismos de participación que ideamos desde la convención, figuran los derechos sociales. Tiene que ver principalmente con derechos sociales, salud, educación y paradójicamente – o no, a ver si paradojas – pero estos son los derechos que no están garantizados en la Constitución del 80. Es una Constitución donde existe un estado muy debilitado, un estado subsidiario que deja al mercado que resuelva todo y solamente lo que no resuelve el mercado, se involucra el estado. Entonces el país, no sé si ustedes saben, es un país ahora catalogado de alto ingreso dentro del Banco Mundial, pero claramente esa distribución al interior del país es muy desigual. No en todos lugares somos un país de alto ingreso, hay mucha diferencia.

Entonces las prioridades tienen que ver con las demandas históricas: salud, educación y jubilaciones, también con el agua – recuerda que Chile es único país donde el agua es privada del mundo.

Entonces las prioridades tienen que ver con las demandas históricas: salud, educación y jubilaciones, también con el agua – recuerda que Chile es único país donde el agua es privada del mundo. Y también tiene que ver con algunas necesidades ecológicas ambientales, ojalá lograr que la naturaleza sea sujeto de derecho principalmente por las zonas de sacrificio, porque hay una alta explotación de los bienes comunes con fines económicos. Por ahí van un poco las principales demandas de la población.

Para Colombia es muy interesante también quizás el enfoque de los pueblos afro, los pueblos indígenas, pues realmente tu predecesora generó mucho interés en Colombia. Nos surge la pregunta de cómo va a estar representada, y cómo es conciliar, las cosmogonías de pueblos muy diferentes a los pensamientos capitalistas o los pensamientos de Fordianos que son los que lideran y dominan nuestras sociedades. ¿Cómo introducir el pensamiento indígena y esas cosmogonías en la carta básica de un país, de una nación?

Lo primero fue, que en el acuerdo por la paz, que da inicio institucional o legalmente al proceso, no estaban incluidos los hermanos y hermanas de pueblos indígenas, tampoco la paridad, ni tampoco la figura del mundo independiente. Entonces todo eso fueron cosas que fuimos ganando a través de la organización social para ser incluida entonces ya el hecho que existan escaños reservados para pueblos indígenas donde están los 10 pueblos reconocidos legalmente por acá por el Congreso. Claramente hay una visión distinta – nosotros, los constituyentes del interior de la convención, hemos tenido oportunidad de conocer mucho más de la cosmovisión de los pueblos. No lo aprendemos en el colegio porque el sistema educativo chileno no está orientado y no considera del todo la cosmovisión de los pueblos indígenas. Ya están acá. Hemos diseñado mecanismos para la participación directa de los pueblos indígenas, también mecanismos de representación a través de su escaño. Por supuesto incluimos la consulta indígena dentro de los mecanismos de participación. Entiendo que en el mundo, es el único proceso constituyente que ha hecho una consulta indígena.

“Chile es un estado regional, plurinacional e intercultural”

Tenemos algunas dificultades, debo ser clara, estamos haciéndolo  con poco tiempo, es una consulta muy rápida, pero estamos considerando también la opinión de las comunidades, de las asociaciones. Estos mecanismos que pueden y que van a incidir finalmente en la propuesta. Incluso hemos probado textos, una propuesta de norma que ya está en el borrador por ejemplo es “Chile es un estado regional, plurinacional e intercultural”. Eso ya ha sido por distintos diálogos que se han tenido en todas las comisiones con los escaños para poder entender mejor lo aporte que hacen a esta sociedad, y valorarlo por supuesto.

Hay un tema que es muy conocido, es el aporte de los feminismos a estos movimientos de Chile. Han sido un ejemplo para Colombia y para otras sociedades. De alguna manera creo que el feminismo, el enfoque de género, está atravesando toda la política chilena en este momento. Yo quisiera más bien preguntar ¿cómo han logrado eso? ¿Cómo se ha venido dando eso? Y cómo ha sido tu historia también – porque tengo entendido que naces en el ‘81 o sea que el plebiscito de la dictadura del ’88 tenías más o menos 7 o 8 años – ver cómo cambia un país, ser parte de ese cambio: ¿cómo es eso? Quiero dejar una pregunta muy general para que cuentes más ese relato.

En términos generales, en Chile los últimos años, el movimiento feminista ha sido muy fuertemente impulsado desde las agrupaciones feministas – y también tenemos un Ministerio de la mujer, pero creo que la principal cambio viene dado por los movimientos sociales, por la organizaciones sociales. Han estado en todos los territorios de una u otra forma, primero, sensibilizando a la población acerca de esta desventaja social construida en que habitamos las mujeres. También el acceso a información, mismo aumento de las redes sociales, de internet, permite a las personas que pueden contactar más fácilmente. Yo creo que es un fenómeno muy importante que ayudó mucho al proceso de la convocatoria del estallido social. Recordemos que esto fue un movimiento acéfalo, no había liderazgos, sino que era más bien un evento de masa.

Recordemos que esto fue un movimiento acéfalo, no había liderazgos, sino que era más bien un evento de masa.

A mi, en lo personal, he comentado en otra entrevista que hay un hecho que a mí me marca mucho la infancia. No entiendo el porqué – ahora le voy dando poco de sentido a esto – pero me acordaba siempre de que yo estudié en la escuela católica de niñas. No soy de Santiago, soy del sur. Entonces las religiosas nos llevaban cuando el dictador iba a la ciudad. Nos llevaban a todas a recibirlos con banderín y eso me quedó muy grabado en mi infancia. Yo no participé por supuesto del plebiscito, ni de la campaña del retorno a la democracia, porque era niña, era muy pequeña. Pero sin embargo, ahora como dándole un sentido más profundo a ese recuerdo de infancia, ahora que estoy apoyando a que se elimine esta constitución escrita en dictadura, por un grupo de hombres de la élite totalmente potente.

Como estoy tan agotada en el trabajo, en lo que tenemos que hacer y sacar adelante el proceso, estas reflexiones más profundas a veces no  he tenido la oportunidad de de llevarlas a acabo. Sin embargo es muy potente para el país y para todas las mujeres, las niñas y las generaciones que vienen, que estos procesos constituyentes este liderado por mujeres. Creo que eso es muy trascendental para el futuro de la política chilena porque nos convertimos en referencia. Lo mismo que mi colega vicepresidente, que es de la disidencia, es decirles las niñas y a los niños de la disidencia que todos podemos ocupar estos cargos políticos de representación en igualdad de condiciones. Yo creo que eso es muy muy positivo. Es una señal potente para el futuro.

Estamos viviendo momentos críticos en el mundo, bombardeos a civiles, desplazamiento –500,000 personas desplazadas en las últimas dos semanas en lo que va ocirrido de este conflicto en Ucrania. Vemos también aquí en Colombia que tenemos 1,700,000 migrantes Venezolanos. Hay una pregunta que surge sobre el totalitarismo y las democracias ¿no? Quiero preguntarte ¿cómo hacemos para no perder lo alcanzado contra el totalitarismo, lo alcanzado por vías democráticas, lo alcanzado como sociedades? Porque creo que cuando alguien amenaza tanto los valores esenciales de la libertad y los derechos humanos, abre esa posibilidad de que Stalins y Hitlers y Pinochets son posibles. ¿Cómo hacemos para que no sean posibles?

¡Qué difícil esta pregunta! Pienso, y general es lo que observo, cuando más cohesionadas están las sociedades y cuando mayor participación social hay – ya sea en la Junta de vecinos, en el Club Deportivo, en las organizaciones ambientales – mientras más cohesionada que la gente es, es mucho más factible que estas cosas no ocurren. Porque la gente organizada hace frente a esta situación. Eso es una parte.

Son procesos lentos, porque no tiene que ver con la decisión individual de que quiero participar o no, sino que tiene que ver con la constitución que como sociedad hacemos y damos a este espacio. En Chile una de las herramientas o mecanismos utilizados por la dictadura fue desarticular lo social.

Son procesos lentos, porque no tiene que ver con la decisión individual de que quiero participar o no, sino que tiene que ver con la constitución que como sociedad hacemos y damos a este espacio. En Chile una de las herramientas o mecanismos utilizados por la dictadura fue desarticular lo social.

Se habla de este tema como una posibilidad de de evitar la violación a los derechos humanos. Devolver la dignidad a las personas, no por motivo económico que está en subyacente por ejemplo la Constitución del del 80. Entonces creo que tenemos súper claro,desde la Constitución también, dejar órganos que velen también. Porque en este país no se vuelvan a violar nunca más los derechos humanos. Son dos vías que se me ocurren a priori de poder resguardar esta situación.

Por supuesto el diálogo internacional es importante. Esto tiene que estar mancomunado. La crisis migratoria por ejemplo no es responsabilidad de solo un país, también hay que verlo en el contexto, por qué quién migra y ahí hacer un balance con el derecho humano a migrar. Es algo que hay que verlo de manera integral.

Muchas fotos de tu generación en Chile circulaban en las redes aquí en Colombia. Vimos los movimientos estudiantiles – siempre vuelvo y digo que Chile fue un modelo de muchas cosas – y, bueno, uno los veía y nunca se imaginó que a los años estaría hablando con la presidenta de la Corte Constitucional, que a los años estaría viendo al presidente de Chile de los mismos que estaban ahí en las calles pidiendo un cambio. ¡Asombroso y maravilloso!

Ahora que están en el poder, ¿qué reflexiones se hacen? Porque ocuparon ese otro lugar, un lugar de criticar al poder precisamente.

Al menos en mi caso –porque esto es un poder distinto al ejecutivo, al legislativo y al judicial –creo que me recuerda que, las personas tenemos que ser parte de esto. No podemos quedarnos solamente sentados criticando el accionar de la clase política. Este es un momento histórico de incidir y ponerle un cierto marco de límites a la política, en este caso, chilena. Claro, uno hace muchas críticas del otro lado, pero de este lado también uno tiene que seguir con la misma crítica o autocrítica, pero desde una mirada más propositiva y constructiva. Yo soy de la generación que también se quejaba mucho de la clase política y defraudada. Pero eso no  es impedimento para arrestarme y participar y tratar de incidir, hoy como como presidenta, pero en su momento también como ciudadana participante, de organizaciones sociales o desde la Academia o donde quiera que uno esté. A lo mejor no todo el mundo le gusta este trabajo de la política tradicional, pero también necesitamos generaciones que resguarden la ética, que tengan unos principios que permitan a la sociedad chilena volver a encantar porque la política es muy necesaria para el funcionamiento de la sociedad. Entonces necesitamos ser parte de todas formas, en el sentido, por ejemplo, de ir a votar, porque en Chile el voto es voluntario. Entonces ya ahí existe una desviación enorme.

Además la educación es muy importante.  El sistema educativo nos puede ayudar, pero también la autoformación y la educación popular son importantes. Creo que eso es trascendental.

Quiero agradecerte mucho para esta entrevista. Quiero terminarla con una pregunta muy simple. Para América Latina, para Colombia, para los jóvenes – ahorita que tenemos un periodo electoral tan fuerte en Colombia – un mensaje: ¿ qué te gustaría señalar desde lo que estás viviendo como presidente de la asamblea constituyente; desde lo que estás viviendo en este momento en Chile? ¿Qué mensaje te gustaría enviarle también a las jóvenes y jóvenes fuera de Chile y también pues al mundo, especialmente a esta región de América Latina? Muchas gracias por este tiempo.

Muchas gracias.

La invitación es hacernos parte de de los procesos, a formarnos y autoformarnos en en ellos para poder contribuir adecuadamente. También siempre recordar las razones por las que se participa en este tipo de cosas. Creo que la conexión con el sentido original de lo que a las personas les invita a participar a estos procesos políticos de fundamental.

De tiempo en tiempo acá, volvemos a reflexionar ¿porqué estamos acá? ¿Estamos acá por por un tema de poder que no es el caso? ¿Estamos acá para dar un cumplimiento a las demandas de las personas que nos eligieron o a las necesidades de los distintos territorios? Yo creo que ahí hay que revisar la ética política que debe guiar este transitar de las personas en esta área.

Así que la invitación es más bien a participar. Involucrarte en los procesos a todo nivel desde lo organizacional más pequeño, que sea a nivel local, también recuerda que todo lo que hacemos es político y debemos ser participantes y agentes activos de la sociedad en que vivimos. Así vamos contribuyendo y cumpliendo con este principio de Justicia intergeneracional para ver qué le dejamos a las generaciones que vienen, para que sea algo mejor de lo que no nos toca hoy vivir.

María Elisa Quintero muchísimas gracias por esta entrevista con Colombia y con este medio te mando un abrazo y gracias por tu trabajo.

Muchas gracias Diego un abrazo y muchas gracias a ustedes por el interés y por ayudarnos a compartir con más personas lo que estamos haciendo aquí en el país.♦

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Diego Aretz es un periodista y activista Colombiano, ha sido columnista de medios como Revista Semana, Nodal, El Universal, colaborador de El Espectador, ha sido jefe de comunicaciones del Festival Internacional de Cine de Cartagena, jefe de  Comunicaciones del Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos. Así mismo es jefe de comunicaciones del Consejo Nacional de Bioética y consultor de Terre Des Hommes Alemania.

Transcripción: Charlotte Kleine

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