Las palabras y las cosas

Publicado el Diego Aretz

LA CULTURA COMO MONEDA DE CAMBIO

Desde inicios del periodo de mandato del presidente Duque se comenzaron a escuchar las palabras: economía naranja. El presidente que ya va de salida fue un reiterativo de que su periodo de gobierno iban a impulsar y apoyar proyectos que contribuyen al desarrollo de nuevas ideas que, además de tener fines lucrativos incentivaran y desarrollaran la cultura de nuestro país.

¿Por qué se llama economía naranja? Su nombre se debe a la asociación que se hace de este color con la cultura y la industria creativa. Es una forma de diferenciar este proyecto de otros que tal vez solo tengan fines lucrativos o de otros proyectos que solo busquen fomentar la cultura. Es una especie de unión entre estas dos industrias. Un proyecto magnífico ya que recordemos que Colombia es un país pluricultural y multiétnico.

Además, este no solo es un proyecto que se quedó en las palabras del mandatario. Pues es un proyecto que se le delegó al Ministerio de Cultura, el que busca impulsar el talento creativo en otras áreas, tales como el arte, la creatividad y por supuesto Tecnología. Y, es que, en tiempos de la era digital este último no podía quedar por fuera.

En pro mantener este proyecto en el tiempo, el pasado 21, 22 y 23 de Julio regresó el Gran Foro Mundial de Artes, Cultura, Creatividad y Tecnología (GFACCT) a la presencialidad. En la ciudad de Medellín estuvieron exponentes mundiales de la economía naranja que por medio de talleres buscaban educar a las personas interesadas en temas de emprendimiento, consolidación de ideas y por su puesto en materia de la economía. Por ejemplo: una de las celebridades más esperadas fue uno de los guionistas de la famosa serie llamada La Casa de Papel quien con sus conocimientos y elocuencia se robó la atención de los asistentes.

El evento contó con más de 60 conferencias, talleres, espacios de discusión, más de 150 participantes y la presencia de 23 países.

Es de resaltar que el Ministerio de Cultura se tomó la tarea en serio, ya que este no fue solo un proyecto que lanzó el gobierno de Duque para financiar proyectos que sobrevivieron a ciertos filtros para obtener una financiación por parte del estado colombiano. Es además de esto, un acompañamiento que se está brindando a todas las personas que buscan consolidar una idea o por fin atreverse a sacarla a la luz.

Podemos ver como la producción cultural se ha convertido a través del tiempo en un producto de consumo y por consiguiente una moneda de cambio. Aunque muchas discusiones se han generado en torno a esto y a ver la producción cultural como una mercancía, es válido afirmar que la mayoría de los eventos culturales incluidos museos, orquestas, producciones cinematográficas, disfrutan los beneficios económicos pero además necesitan de la participación del público para poder sobrevivir.  Y, estas actividades con el tiempo han logrado un papel fundamental en la vida de las personas.

Colombia no tardó mucho en darse cuenta que gracias a su riqueza multicultural y al ingenio de muchos colombianos podía poner en marcha un proyecto que trajera muchos beneficios, no solo para quien lo crea, lo baila, lo canta, lo escucha sino para toda una sociedad. Nos debería llenar de alegría que la producción cultural tenga posibilidades serias de ser una economía sostenible para muchos gestores y artistas. La tarea del Estado no debería ser convertirse en esa vetusta institución que subvenciona la producción cultural, sino en un gestor de ecosistemas donde los artistas puedan desarrollarse social y económicamente.

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Estefanía Díaz Trejos es filosofa e investigadora de Por la Frontiere.

Diego Aretz es un periodista y activista Colombiano, ha sido columnista de medios como Revista Semana, Nodal, El Universal, colaborador de El Espectador, ha sido jefe de comunicaciones del Festival Internacional de Cine de Cartagena, jefe de  Comunicaciones del Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos. Así mismo es jefe de comunicaciones del Consejo Nacional de Bioética y consultor de Terre Des Hommes Alemania.

 

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