Las Ciencias Sociales Hoy

Publicado el Las Ciencias Sociales Hoy

Familias y sostenibilidad de la vida una actuación postergada e imprescindible

Por: Alejandro Martínez A[1]

 «Lo único que podemos hacer es controlar lo que haremos después. Cómo vivir nuestras vidas, lo que consumimos, cómo nos involucramos y cómo usar nuestro voto, para asegurar que nuestros líderes sepan que sabemos la verdad acerca del cambio climático». DiCaprio

 

Leonardo DiCaprio, Fisher Stevens y Martin Scorsese. (directores). (2016).Antes Que Sea Tarde [ Documental]. NATGEO.

Durante 1997 en El Titanic las familias descubrimos a Leonardo DiCaprio, en un drama que se torna en catástrofe y en el cual la opulencia, la arrogancia y la ceguera del conocimiento se confabulan para convertir lo injusto, lo humanamente doloroso, en un hundimiento donde todas las clases y estratos sociales tras una breve exposición de brutalidad; se hunden en un mar oscuro que se los traga sin distinguir entre privilegios y poderío militar o social. Para quienes la hemos visto, muchas imágenes se quedan profundamente grabadas en nuestra mente; como aquella de los músicos tocando mientras el barco y sus pasajeros son arrastrados al oscuro y frío océano convertido en una tumba. Veinte años después, aparece como el gestor y protagonista de otra obra monumental Antes que sea tarde.

Entre la película Titanic y el documental Antes que sea tarde no sólo pasaron dos décadas sino la muerte de miles y miles de especies, ecosistemas, biomas y personas succionadas por el ojo de un torbellino fatal que tiene diversos nombres: cambio climático, crisis socioambiental, violencia ecosistémica, crisis civilizatoria, suicidio ecosocial, y cuyo origen es el mismo, una arrogante ceguera compartida por el mercado, la sociedad y el estado que continúan aferrados al curso fatal y al barco con una fe fundamentalista en que la máquina, el poder, la ciencia, las armas pueden atravesar todos los océanos y que el iceberg del cambio climático es un cuento para asustar a niños medrosos.

Veinte años después Di Caprio vuelve a nuestras salas a través de los servicios de suscripción vía internet. Esta vez no es el protagonista de una tragedia ajena que lo llevara a la fama, ahora aparece como activista de la película de su propia vida y de la historia que está rodando la humanidad. Hoy aparece como activista, comprometido en la sostenibilidad de la vida en el planeta. El intérprete se elevó a actor y ocupó un lugar en la lucha por desvelar la injusta barbarie ecosocial y la inmovilidad ante la tragedia y el despeñadero al que nos conducen está combinación de arrogancias y tecnologías.

En alguna parte del documental lanza un llamado importante:¿Cómo vivir nuestras vidas? ¿Cómo usar lo que consumimos? ¿Cómo nos involucramos y cómo usar nuestro voto? Desde este llamado esbozamos un pequeño programa que puede dirigirse a las familias que han sido vistas y narradas como espectadoras mudas e inmóviles de la tragedia y cuya acción puede limitarse a una lágrima de cocodrilo mientras permanecen impávidas ante la pantalla. Por eso la invitación de DiCaprio a los políticos, a los empresarios es también hoy un llamado a las familias que comenzamos a preguntarnos ¿cómo? y que tenemos hoy un camino para activarnos en una lucha más que urgente, imprescindible e inaplazable.

Intentamos resumir este programa-invitación a las familias reconociendo que tienen poder para cambiar el canal y también de transformar el rumbo que hemos construido. Se trata de desarrollar sin pausas y con prisas tres tipos de acciones frente al cambio climático y la crisis ecosocial.

  1. Acciones en familia (reciclaje, reúso, ahorro, tratamiento de emisiones, cultivos, formación, investigación, cambio de formas alimentarias y muchas más acciones que permiten la creatividad y el ambiente familiar).
  1. Acciones en conjunto con otras familias (huertas y jardines, cuidado de espacios verdes, movilizaciones comunitarias).
  1. Acciones de direccionalidad de la política y el mercado. La escogencia de políticos y productos capaces de impulsar los cambios necesarios en el timón y el destino de la humanidad. A quién eliges y a quién le compras son dos mecanismos que tienen las familias para sumarse y ser determinantes a esta altura de la travesía.

Las familias, como lo mostraron en la pandemia, son rescoldos del don, el cuidado y la gratuidad; sin embargo, este núcleo parece estar frío e inmóvil, y distante ante el cataclismo fabricado por la codicia, el descuido y la mercantilización de la vida. Es tiempo de sonar la sirena, para convocar el despertar de ese corazón de lo social que son las familias e invitarlas a escuchar los gritos de los que ya se ahogan y agonizan y movilizarse para intentar evitar el horror de los ahogados, congelados y enterrados del futuro cercano. Cuando las familias se decidan por la acción y el protagonismo el rumbo podrá ser modificado y las consecuencias del golpe menguadas.

Hoy vituperadas, menospreciadas, manoseadas y utilizadas por familismos y antifamilismos de todas las clases. Las familias son un imprescindible en esta historia y seguramente cuando se decidan a entrar en ella masivamente impactaran en el presente y el porvenir. Este artículo es también una carta al buzón de mi propia casa, sobre como caracterizar nuestra mejor película; como involucrarnos y diseñar nuestra vida familiar. Nuestras decisiones de compra y voto para incidir en los políticos y los comerciantes.

Es tarde para que las familias nos activemos y cambiemos muchas cosas al interior de las casas y en las relaciones con nuestras comunidades, es tarde para tomar en nuestras manos los votos y las compras como instrumentos de cambio; pero aún no es demasiado y por ello es tan urgente y necesario ese despertar y activar que ya está sucediendo pero que necesitamos se acelere y multiplique, justo “antes que sea demasiado tarde”.

La actuación  de las familias en la sostenibilidad de la vida está siendo postergada, pero el apremio es tal que de la respuesta generosa, amorosa, comprometida, cuidadora e inspiradora de las familias, vuelve a depender el presente y el futuro de la humanidad que se acuno ahí, en el hogar, como lugar de cuidado y protección, iluminado por el fuego de los afectos alrededor del cual llevamos milenios contándonos cuentos de victorias y fracasos, de noches y amaneceres.

En el tiempo que queda las familias podemos volver a escribir y contar la historia de un timonazo definitivo que dimos a tiempo, actuado desde el guion de la esperanza, justo un poco antes de que fuera demasiado tarde para mi familia, para la tuya y para la familia humana.

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[1] Emprendedor social de la red mundial de emprendimiento social Ashoka. En este momento es aprendiz de productor agroecológico y de pedagogía de la ternura. Docente investigador y director de la Maestría Transdisciplinaria en Sistemas de Vida Sostenible de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Externado de Colombia.

 

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