La realidad para dummies

Publicado el Nicolás Acosta

Los grandes retos de Santos, Parte 4: 45,5% de Colombia es pobre

Tal como lo lee y, desafortunadamente, lo impresionante no acaba ahí. En Colombia no sólo el 45,5% de la población vive con menos de USD 2.25 al día sino que, además, el 16,4% vive en la pobreza extrema o sea con menos de USD 1.25 al día[1]. Dicho de otra forma casi la mitad de nuestro país vive con menos de COP115.000 al mes y poco mas del 15% vive con menos de COP65.000. Esto no sólo resulta inaceptable por simples razones de humanidad sino que resulta completamente ineficiente para un país y debe ser una prioridad absoluta en el gobierno del presidente Santos.

Para hacerse una idea mas clara, las personas que se encuentran en la extrema pobreza son personas que no tienen los recursos ni siquiera para lo básico en términos de supervivencia como comida, vivienda o salud. En términos crudos son personas que no tienen físicamente “ni donde caerse muertos”. Por su parte, las personas que se encuentran en el grupo de “pobreza moderada” son personas que apenas les alcanza la plata para sobrevivir con lo mínimo. Y uno y otro grupo comparten una misma característica: no tienen la posibilidad de vivir la vida en realidad. Son personas que están, simplemente, viendo cómo los días van pasando por sus ojos sin que se tenga la oportunidad de escoger, de disfrutar o de pensar en algo distinto a simplemente sobrevivir.

Como resulta apenas obvio de este repaso de cifras, el gobierno Santos debe poner en primerísimo lugar el objetivo de reducir los índices de pobreza. Y debe hacerlo no sólo por una lógica razón humanitaria de acuerdo a la cual no podemos como sociedad ser tan descarados como para permitirnos que haya tanta gente viviendo con tan poquito, y por ende, en tan malas condiciones sino también por una razón de productividad de acuerdo a la cual es mejor para un país tener gente con mas dinero en el economía básicamente porque así los mercados son mas grandes, se promueven las nuevas ideas y la innovación, se empieza a especializar cada vez más la economía y aumentamos nuestra productividad lo que, al final, va a resultar en un mayor crecimiento y mejores condiciones de vida en general.

Ahora bien, es mucho lo que se ha escrito y muchas las teorías contrapuestas que están sobre la mesa. De cualquier forma, y si lo que se busca es acabar con la pobreza de forma sostenida, uno podría hablar de un principio básico fundamental: EMPLEO. Como lo diría el actual Ministro de Hacienda en alguna oportunidad “La gente no sale, de verdad, de pobre cuando le regalan una casa o cuando le dan comida, la gente sale de pobre cuando consigue empleo”. Disminuir el desempleo deberá ser, entonces, el arma de fuego del gobierno para combatir la pobreza y se debe constituir en una prioridad absoluta.

Con este fin se debe promover con juicio no sólo determinantes del empleo como la inversión de los empresarios y de capitales extranjeros sino también elementos como la promoción al emprendimiento, la innovación, los avances tecnológicos y, siento repetirlo tanto en todos los textos, la fortaleza de las instituciones. En Colombia hoy es muy difícil empezar una nueva empresa, hay muy pocos recursos destinados a la tecnología y la innovación y nuestras instituciones se han ido debilitando en los últimos años. Así las cosas este gobierno debe buscar fórmulas para asesorar y hacer más fácil el emprendimiento, debe destinar mas energía y recursos para la tecnología y la innovación y debe buscar tener un sistema de instituciones fuerte que garantice reglas claras para todos, que genere confianza, que generen sistemas de tributación equitativos, que garanticen independencia de los gobernantes ante los distintos posibles grupos de interés, que garanticen que las normas se cumplan y que la justicia sea independiente. En suma, un sistema que permita que las conductas indeseables se vuelvan muy difíciles de realizar y que las deseables se vuelvan casi obligatorias.

En conclusión, entonces, el cuarto gran reto de esta nueva administración es combatir con fuerza la pobreza que azota a millones de Colombianos. Una de las armas mas importantes a las que se debe acudir es a la generación de empleo que, a su vez, se promueve con elementos con el apoyo al emprendimiento, la inversión en tecnología e innovación, la promoción a la inversión y el profundo respeto por las reglas y las instituciones.


[1] Datos recogidos de la organización SEDLAC que en conjunto con el Banco Mundial publica estas cifras. En Colombia lo hace con la colaboración del DNP. La información puede ser vista en: http://sedlac.econo.unlp.edu.ar/eng/

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