La realidad para dummies

Publicado el Nicolás Acosta

La Polarización Santos-Uribe y otros Demonios

La polarización se entiende como la división de la opinión pública en dos polos opuestos. Como efecto lógico la polarización divide, no permite que entren otros agentes al sistema y perpetúa lo que hay. Esto, aún así, no es necesariamente malo. En muchos países en los cuales hay polarización, el hecho ayuda a crear un sistema en el que la prioridad se vuelve las personas y en donde el partido que no está en el poder hace una vigilancia y veeduría útil al que sí lo está. El problema no está, entonces, en el hecho de que haya polarización per se. El problema está en que ésta sea entre personas y egos, como el caso de Uribe – Santos, y no entre ideas y prioridades. Veamos los dos casos.

 Polarización que sí funciona: Vea usted los casos de España (Socialistas y Partido Popular), Estados Unidos (Repúblicanos y Demócratas) o Francia (socialistas y derechistas). La polarización no termina siendo más que una constante discusión entre dos agentes acerca de cómo conducir un Estado teniendo, cada uno, sus posiciones muy claramente definidas. Los partidos no son más que conjuntos de personas que se unen alrededor de ideas y principios comunes y que mediante algún mecanismo democrático eligen a sus mejores representantes para que las hagan valer en la arena política. Fíjese entonces: primero las ideas y como consecuencia las personas que las hacen valer. Lo que está fijo son las ideas y lo que rota son las personas. Si es así, el asunto funciona. Y funciona por una razón muy sencilla: El poder de los miembros del partido está limitado por esas ideas. Dicho de otra forma, los militantes no pueden hacer lo que quieran sino que sus intervenciones tienen que causarse dentro de los límites de las ideas del partido. La prioridad, entonces, son los problemas de las personas y se ve el poder como una herramienta para generar cambios positivos en la sociedad.

Polarización que no funciona: En éste segundo escenario, los partidos políticos están hechos al revés. Me explico: primero las personas y como consecuencia las ideas. Las personas son lo fijo, Uribe por ejemplo, y las ideas lo variable. ¿Cuál es la ideología del partido de la U? Fácil: El partido de la U no tiene ideología. La ideología de la U es hacer, la mitad, lo que diga Uribe y, la otra mitad, lo que diga Santos. Cuando esto es así, las cosas no funcionan. Y no funcionan porque los miembros no están limitados por nada y si son malos, como en muchos casos, pues se encargan de usar ese poder para beneficio propio. Si a esto, además, usted le suma que la política permite hacer pasar intereses particulares como intereses comunes muy fácilmente pues le queda una bomba perfectamente letal. ¿A qué voy con esto? A un político le queda muy fácil decir, por ejemplo, que la construcción de una carretera era “para conectar las zonas aisladas con las grandes urbes y repartir igualitariamente el desarrollo” cuando, en realidad, la construyó porque necesitaba sacar los productos de una empresa familiar a un costo más bajo. Casi todo es justificable en política. Entonces si usted coge a una cantidad de personas malas, les da poder político y no las limita de ninguna forma en su actuar pues adivine qué obtiene: ¡ Bievenido a Colombia !.

Pero si, además, usted polariza en éste escenario la cosa ya pasa de castaño a obscuro. Y pasa de castaño a obscuro porque la prioridad no es, como en el primer caso, los problemas de las personas. La prioridad, ahora, es mantener, acceder y aumentar el poder que se tenga vía ataques personales y disputas de egos. “Es que tú me traicionaste” “Es que me quiero poder cambiar de partido porque tú ya no me caes bien sino que quiero a este otro” bla bla bla….¿Y la gente mientras tanto?¿Donde quedamos nosotros?.

Una polarización como ésta, basada en personas y no en ideas, desfasa el debate, perpetúa un sistema que no funciona, no permite que entren nuevos participantes y, lo más grave de todo, incentiva a olvidarse de los problemas de las personas. Ojalá que el presidente, por tener nuestro destino en las manos, no se deje meter en ése círculo pendejo de acusaciones personales al que juega Uribe. Ojalá todos seamos inteligentes y no nos desenfoquemos de lo importante. Ojalá seamos capaces de renovar la política y apoyar movimiento políticos hechos al derecho.

Twitter:@nicolasacosta33

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