LA CASA ENCENDIDA

Publicado el Marco Antonio Valencia

SER SAHUMADORA

Por: Laura González (sahumadora)

Ser sahumadora genera infinitos e indescriptibles sentimientos que invaden de ansiedad, miedo, orgullo y nostalgia. Sentimientos experimentados cuando se levita.

Aquello que sentí ese Jueves Santo, hace un año, entre el aroma del incienso y las luces incandescentes de las velas y los flashes de las calles blancas; todo se ve tan borroso, pero a la vez tan nítido.

Al son del canto del orfeón obrero e, inexplicablemente, en medio del silencio que rodea las calles, la hace inmóvil, sumergidas de peregrinos y creyentes permite honrar la magnificencia del Señor Jesucristo, que solo es posible vivir una vez en la vida.

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