LA CASA ENCENDIDA

Publicado el Marco Antonio Valencia

DEBATE: IDENTIDAD EN POPAYÁN 6

APROPIARSE DE POPAYAN

Por:    Santiago Zambrano Simmonds

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 Dicen con acierto que uno es de donde lucha y no de donde nace. Pertenecer a un lugar nos da identidad asunto muy necesario para la moral humana, debe ser motivo de orgullo y en consecuencia es un deber tratar por todos lo medios que el lugar al que pertenecemos esté de la mejor manera.

Popayán, siempre ha sido receptora de poblaciones migrantes y hasta no hace mucho quienes llegaban respetaban su nuevo hogar valorando las innumerables cosas positivas que ofrece ésta ciudad y trataban de mejorarla en las también múltiples deficiencias que tiene, pero que en balance sin duda alguna era considerablemente más lo que les aportaba. Por eso muchísima gente se hizo residente y prosperaron en las diferentes áreas de la economía y el conocimiento.  Tan cierto es que hoy día, la gran mayoría de sus habitantes está compuesta por gente con menos de dos generaciones de residencia.

Gratitud debemos tener con nuestra ciudad, contemplarla y tratar que cada día sea mejor. Sin embargo es inconcebible que algunas personas en su afán de figuración o producto de su avidez económica desconozcan que ésta ciudad existe gracias al tesón de la gente que nos precedió. Puede que se les critique que por girar siempre alrededor de la educación se olvidaron de otros asuntos como el de reinventarse, pero esto no es óbice para desconocer que quienes aquí vivieron fueron personas que como denominador común tenían la sensatez y el compromiso de patria.

Para citar algunos ejemplos del sinnúmero de atropellos a los que está sometida la ciudad, me refiero al deterioro permanente al que se está sometiendo el Centro Histórico. Nos hemos dejado arrinconar por argumentos pueriles, populistas y revanchistas como si quienes pretenden, no se dieran cuenta lo que eran cuando llegaron a Popayán. El Centro es de las últimas cosas que nos quedan, es como si nos avergonzáramos de nuestra historia, cuando otros pueblos han hecho guerras por su identidad y por tener la historia que nunca tuvieron. La historia es lo único que ningún dinero puede comprar.

Preocupa también el movimiento de tierras en la cabecera norte de nuestro único aeropuerto, no sabemos si son trabajos especulativos respecto a la eventual ampliación de la pista o se trata de un proyecto urbanístico. Ambas cosas graves, la primera porque representa sobrecostos y la segunda porque paulatinamente al  aeropuerto le han ido reduciendo su “superficie de aproximación” y su “superficie de ascenso en el despegue”. Ya hace varios años lo condenaron a nunca poder utilizar aeronaves de gran tamaño y al paso que vamos, terminará siendo un aeropuerto de avionetas.  Ojalá en ésta ocasión no esté involucrado un senador que en manguala con la Aeronáutica pretendan atemperar el vacío que da el Manual de la Organización de Aviación Civil Internacional.

Otro aspecto descabellado es la pretensión que se tiene de construir unas bodegas a la entrada de Cali por el sector de la Aldea, quiere decir esto que el ingreso a la Ciudad de Popayán va ser por una galería, en medio de cuatro colegios y la pobre argumentación que han dado para su construcción, es que la desaceleración de las grandes tractomulas se hará por la vías lentas como si estas les pertenecieran.

No alcanzarían diez columnas para continuar citando ejemplos de como nosotros los habitantes del presente hemos acabado o hemos permitido el deterioro de nuestra ciudad. Ojalá algún día entendamos que mucho de lo que somos se lo debemos a Popayán, así ni siquiera hayan nacido aquí y dejemos ese discurso en contra de la ciudad para justificar nuestros vacíos.

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