Familia Ayara

Publicado el Muévete

Y ahora, ¿qué?…

El No ganó de manera indiscutible. Venció a los medios masivos, a los columnistas y organizaciones sociales…

Fue una rotunda victoria si consideramos las condiciones en las que compitieron, fue como la fábula de la liebre y la tortuga: Uribe, una abeja, montada en un carro tortuga, lideró una campaña sin los recursos oficiales, sin voceros, a pata limpia en los barrios (aprendió de Petro), y ganó.

¿Qué nos mató a los del Sí?: El exceso de confianza. Nos sentimos liebres ganadoras antes de llegar a la meta, y muchos se quedaron dormidos. Sumando a los que cambiaron de parecer a último momento, porque se asustaron al ver la posibilidad palpable de que Timochenko podría ser buen presidenciable. A demás, se le advirtió a Santos: ¡No haga plebiscito! “Un pájaro que nació en cautiverio no entiende el valor de volar”…

¿Ahora qué? De seguro a Uribe y a todos los promotores del No, el hecho de que, ¡SÍ, ganaron! los cogió cagando. Y sin una agenda post No, dijeron: “¡Ay HP! La cagamos…” Nunca pensaron que ganarían. Se manifestaron para dejar un precedente. No pa’ ganar. ¿Y ahora qué?

Si yo fuera  supersticioso, diría que el plan de Uribe es meterle el palo a la rueda de la negociación (pues, de tener efecto ese acuerdo, él tendría que aceptar las verdades históricas que se le han achacado, como su vinculación con el narcotráfico, el paramilitarismo y las masacres, o tendría que pagar cárcel, él y muchos más…); sentar a Ordoñez a la mesa de negociaciones (que en este momento tiene mas votos que el de la “Z”) para darle el aura presidenciable que tiene De La Calle, y exigirles la humillación a las FARC, no darles curules y enviar sus cabecillas a prisión; dilatar las negociaciones hasta las próximas elecciones, cosechando el capital político basado en el miedo, para ganar la presidencia 2018; desmontar los diálogos y, estando las FARC gordas y oxidadas tras 8 años de negociaciones, darles pas pas pas. Y pasar a la historia como el Libertador, el conquistador (no negociador. Eso no es ser “varón”) y así consumar su hegemonía por los siglos de los siglos. Y amén.

Pero, como soy realista, diré que los artistas, con la capacidad de comunicar, sensibilizar y transformar comportamientos, debemos cumplir con la responsabilidad humana que nos otorga nuestra profesión, y emprender acciones para la sanación, el perdón y la reconciliación de la gente de a pie, para que no inicie una guerra civil entre los que votaron Sí y No, y todos contra los abstencionistas.  Para que las personas en los extremos del país que vivieron la guerra en carne propia y votaron por Sí, no sientan que los del centro del país, que vimos la guerra en televisión, les dimos la espalda. Movilizar a toda la sociedad para exigir a los sectores políticos y jurídicos una solución pronta, que no sea distinta a la firma de una Paz de todos.

Hacer pedagogía, no propaganda jubilosa, para que los jóvenes entiendan y comprenda la magnitud de su poder, que si quieren en el 2018 ver un país que respete sus identidades y libertades, y satisfaga sus expectativas (y compita a Ordoñez), deben organizarse y votar. Que el voto pre condiciona más sus vidas que los likes…

Señor y señora, artista… Joven… ¡SALVE USTED LA PATRIA!…

 

Don Popo
Director Fundación La Familia Ayara

60-1

Festival HiphoppazxlaPaz, 25 de septiembre 2016, Media Torta, Bogotá – Colombia
Foto por: Ricardo Rodríguez

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