Esto mejora, pero no cambia

Publicado el Polo Díaz Granados

El Mello Cotes: ¡Rápido y furioso!

Este cuento comienza así: imagínate una camioneta Nissan Patrol, la grandota, modelo reciente, 4×4; ahora imagínate al gobernador más joven del país, el famoso Mello Cotes, metiéndole la chancleta a esa camioneta por una vía en Barranquilla. 

Ahora después de esto, imagínate cómo debería tener la cuenta por multas de tránsito…

Esa fue precisamente la tarea en la que se puso el portal samario Seguimiento.com.co el cual publicó en la mañana del 21 de mayo el artículo titulado ‘Las multas del Gobernador Luis Miguel Cotes’, en el que se da cuenta de cuatro multas de tránsito a nombre del Gobernador por un total de $1.414.465 pesos.

Las cuatro multas corresponden al código de infracción C29, que en términos comunes significa conducir el vehículo por encima de la velocidad permitida, ejemplo: pasar a toda velocidad por una vía escolar; Conducir a 120 km cuando deberías ir a 80km, y, en general, cualquier infracción que comúnmente cometería un político con escoltas en plena carretera.

Hasta este punto, tú podrías decir: ¡Vaya y venga!, ¡Gran vaina!, ¿millón y medio? ¿Tanta algarabía por eso?

Y entonces aquí es cuando yo aprovecho para tirar estos datos:

1. Que un ciudadano cualquiera le pongan su comparendo. ¡Está bien!, pero resulta que el Gobernador del Magdalena ostenta, por ley, la honrosa función de ser una Autoridad de Tránsito. Es decir que, según el Código del Tránsito, el Mello Cotes es la persona llamada a velar por que los ciudadanos morosos paguen sus multas, para que éstas se conviertan en recursos para invertir en nuestro propio departamento. Dicho de otro modo, el Gobernador pasa de cobrador a infractor, como quien pasa del caviar a la butifarra en un segundo.

2. Métele otro dato al tema: hasta hace poco ha sido controversia en Santa Marta la famosa fotomulta que desde la Asamblea, con el impulso de la Gobernación del Magdalena, quieren implementar en Santa Marta. Bastante que los magdalenenses vamos a querer que nos pongan un sistema de multas que ni siquiera pagaba el propio Gobernador, impulsor de la iniciativa.

Y si la pillaste bien, dije “pagaba” porque es que resulta que menos de 11 horas después de que el portal reveló la noticia, ya las cuentas del millón y medio por multas estaban saldadas. ¡Así de sencillo!, como quien va a comprar a la tienda el molde de pan. ¡Como quien le dice a su subalterno, bórrame del sistema!

Que el señor Gobernador nos permita dudar por dos razones: primero porque deja mucho que pensar en la opinión pública magdalenense el hecho de que el director de la Unidad de Tránsito del departamento dependa de la figura del Gobernador y, segundo, porque hay un imperativo que funciona muy bien entre los periodistas que dice: ¡piensa mal y acertarás!

Así que invitamos al Gobernador del Magdalena a que, en un acto de transparencia con la ciudadanía, nos muestre el recibo de pago de los casi millón 500 mil pesos que debió consignar para saldar su deuda con el Simit. Lo invito a que publique el pantallazo del pago en su cuenta de Twitter.

¡Yo no sé a ustedes!, pero a mí millón y medio me descuadran la quincena; esa platica sirve pa’ comprar 7.500 mogollas de a $200, pa’ pagarle varios meses a una empleada del servicio y, por supuesto, ¡pa’ comprarse un acordeón!

Por Polo Díaz-Granados
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