Esto mejora, pero no cambia

Publicado el Polo Díaz Granados

El ‘conveniente’ convenio de alimentación para los niños del Magdalena

Una semana antes de que en el país conociéramos la manera burda e indignante en que un operador jugó con la alimentación de los niños en Aguachica, otra profesora del municipio de Plato, en el Magdalena, también tuvo la valentía de coger su celular y, movida por la impotencia, grabar la miseria de comida que le daban a los niños de la escuela Villa Rosa.

Las imágenes de la docente del Magdalena muestran en vivo y sin ediciones ni embellecimientos, cómo es la realidad de lo que comen estos niños: ¡Dos pequeños bocados de algo que parece ser pollo y, literalmente, dos deditos de jugo!, sin contar con que no a todos les dieron cuchara.

La rabia que puedan sentir al ver estas imágenes se multiplicarán cuando se enteren qué hay detrás de estas migajas de comida: en el caso del Magdalena, nada más y nada menos, que una inversión de 14 mil 583 millones 642 mil 122 pesos que usted, yo y todos los magdalenenses le regalamos el pasado primero de febrero a una corporación llamada Gestión de Recursos Social y Humano (GERS), la cual se encarga –ojo con esto- ¡de manera desinteresada!, de operar los recursos para garantizar la adecuada nutrición de los menores durante 70 días. Sí. ¡70 días nada más!.

¿Cómo funciona esta vaina? Les cuento: Se supone que con la comida de los niños nadie se enriquece. Por esto, en vez de hacer convocatorias y licitaciones, la Gobernación del Magdalena dice: ¡Hagamos un convenio!, juntémonos con una corporación sin ánimo de lucro y depositemos en ellos la confianza y unos miles de millones de pesos para la alimentación de los estudiantes.

Fue así que el primer día de febrero de este año, el Secretario de Educación del Magdalena, Antonio Matera Ramos, firmó en nombre de la gobernadora un convenio con la Corporación GERS para que, dizque entre ambos, unieran esfuerzos en pro de un mismo objetivo.

Sin mamarles gallo, este es un fragmento del convenio: “… No existe la finalidad de obtener algún tipo de lucro, sino de colaboración entre las entidades (La gobernación y la Corporación) en el desarrollo de una actividad que no es rentable desde el punto de vista económico, pero sí lo es desde el punto de vista social”.

Es así que –con estos preceptos propios de las personas más altruistas del mundo– cada una de las partes pone algo de su parte: La Gobernación puso los $14 mil millones y medio (correspondiente al pago de las raciones de comida), mientras que la Corporación puso unos 1.400 millones de pesos.

Aquí es cuando los 4 gatos que me leen dicen: ¡Nojoda Polo! ¿Por qué criticas esa buena labor? ¿Acaso tú vas a sacar mil 400 millones de barras que sí pone la Corporación? Yo les respondo entonces: Ni yo, ¡Ni ellos!.

Cuando uno revisa el dichoso convenio, se encuentra con unas justificaciones que –perdónenme la expresión- hace que nos quieran ver la cara de pendejos. Por supuesto, la Corporación pone ese montón de plata, pero los justifican en aspectos como estos:

Por ejemplo, justifican que tener conocimientos básicos del decreto 3075 del 97 a ellos les vale $26 millones (¿usted cree?), o tener la debida higiene de las frutas y verduras cuesta $25 millones, $40 millones en la… ¿estandarización de minuta?, $25 millones supuestamente haciendo control de plagas y roedores, $30 millones en los métodos de almacenamiento de la comida y, ¡mejor dicho! Si continuara les estaría describiendo cómo funciona un verdadero sistema logístico de alimentación.

Pa’ completar la sipote inversión de la Corporación, estos dicen que se gastan más de 800 millones de pesos en la dotación de vaso, plato y cuchara de plástico para los 110.182 estudiantes (A $7.300 el juego), más del doble de lo que vale la supuesta ración de comida que le paga la Gobernación. ¡En todo caso, tienen los mismos platos del contrato anterior!.

Vuelvan a ver el video y pregúntense: ¿En dónde está esa plata?

Cuando la Gobernadora del Magdalena lea este blog, ojalá se haga así misma esta pregunta: ¿Por qué si ella es la gobernadora de lo social, si lleva 20 años dedicada a mejorar la vida de los niños, permite que estas cosas pasen? Aún hay tiempo de hacer algo para salir de esta espiral de pobreza.

La Corporación GERS fue reelegida para seguir dando una precaria alimentación a los niños –como lo denuncia el video– pese a que su representante legal, Marlene Vásquez, enfrenta un proceso de responsabilidad fiscal por un detrimento de más de 2 mil millones pesos en La Jagua de Ibiríco, y es la misma corporación a la que mandatarios le han dado de manera privilegiada por lo menos 23 contratos que llegan a los 95 mil millones de pesos. ¡Es hora de que esto pare!

Los magdalenenses le pedimos gobernadora: ¡haga un alto en el camino! Ordénele a su secretario de Educación, designado además como el supervisor del convenio, que revisen detenidamente la pertinencia de continuar con una situación que, de seguir así, no hará nada más que aumentar las cifras de pobreza extrema y desnutrición en nuestro ya acabado departamento. ¡Está en sus manos!

P.D. 1: A todas estas, se preguntarán por qué la mandataria Rosa Cotes quiso no tener velas en el entierro de este convenio, razón por la cual delegó mediante un decreto a su Secretario de Educación a que lo firme. En todo caso, las responsabilidades no se pueden delegar.

P.D.2: A los 4 gatos que me leen les consta que hay cosas que se vuelven inaceptables cuando uno las compara con otras cosas. Y en este caso –el más pertinente de todos– La Gobernación ha podido firmar mejor un convenio pa’ comprar 8 millones 210 mil 316 mogollas. ¡Los estudiantes quedarían mejor alimentados! Se lo aseguro.

P.D.3: Cambio el tema. En 10 días llega la comisión de la Odebo a verificar el avance de las obras. El alcalde Martínez prometió tumbar y hacer de nuevo los escenarios ya existentes. ¡Tremenda decisión! Buena pa’ los samarios. Lástima que lo que el alcalde lo que necesita es tiempo. ¡y ese ni se vende ni se maquilla!. Ojalá le alcance el tiempo. Los samarios necesitamos ese legado deportivo.

Firma Polo Díaz Granados

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