El Río

Publicado el El Espectador, Dejusticia y Patrimonio Natural

Contaminación del Río Bogotá tiene en peligro al pez Capitán

El pez Capitán, único bagre de las altas regiones colombianas, podría llegar a desaparecer de la cuenca Alta del Río Bogotá por los altos niveles de metales pesados que hay en sus aguas.

Por: Natalia Gónima*

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Río Bogotá antes de su entrada en la ciudad /foto: Natalia Gónima-Diseño: Esther Ramos

Hace cientos de años, los muiscas, pueblo chibcha que habitó altiplanos y zonas frías y templadas en el centro de Colombia, basaban su dieta en el consumo de pez capitán o “Guamuhyca” como le conocían. El valor de este animal para los indígenas era tal que su figura fue representada en muchas piezas de orfebrería precolombina. No obstante, según la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) hoy esta especie se encuentra amenazada  y en los ríos de Cundinamarca la situación es peor debido al deterioro de sus aguas.

Según estudios científicos, el pez capitán puede vivir en agua con baja concentración de oxígeno disuelto, entre 2mg-l. Vive en las profundidades de lagos, ríos y quebradas y tiene una apariencia singular. Es pequeño de forma cilíndrica y cabeza plana. No tiene aletas pélvicas ni escamas y el color varía entre verde oscuro con manchas amarillas o blancas y no tiene escamas. El Capitán de la Sabana come materia orgánica e inorgánica, larvas de insectos y algunos moluscos y crustáceos.

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Imagen tomada de ¿Quién es el Capitán?, de Editorial Universidad del Rosario, marzo 2007.

Hoy podemos ver al pez nativo en la cuenca alta del río Bogotá, en los embalses de Sisga, Tominé y Neusa y lagunas como la de Guatavita, Siecha y Chisacá  y aunque  está comprobado que este pez está contaminado, como lo están las aguas del río Bogotá,  hay quienes lo pescan para venderlos en la ciudad aunque y no existe ningún tipo de control sobre esta actividad.

En el año 2008, la Fundación Al Verde Vivo, la Universidad del Rosario, el Instituto Nacional de Salud, y la Universidad Nacional de Colombia llevaron a cabo un proyecto titulado “Plaguicidas en el Río Bogotá, efecto en el pez capitán y en la población que lo consume” en donde se concluyó que el pez capitán es un bioindicador de la calidad del agua del Río Bogotá pues en el análisis de sus fibras musculares se encontraron metales pesados provenientes de la agroindustria y que muy seguramente perjudican a quienes consuman el pez capitán.

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Imagen tomada de ¿Quién es el Capitán?, de Editorial Universidad del Rosario, marzo 2007.

Las muestras de agua para medir plaguicidas, organofosforados, carbamatos, ditiocarbamatos y organoclorados fueron tomadas a la altura del municipio de Suesca y  las muestras de orina y sangre se hicieron a diferentes habitantes del municipio de Suesca. Según los resultados existe una lata concentración de los metales cromo,cadmio y plomo en los organismos de estos peces además de otros metales como  metales hierro, cobre, zinc,  y manganeso.

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Imagen tomada de ¿Quién es el Capitán?, de Editorial Universidad del Rosario, marzo 2007.

Una  de las fuentes más graves de contaminación del río Bogotá son los plaguicidas usados por la agricultura  para atacar las plagas de diferentes cultivos. Una de las actividades en donde más se usan este tipo de químicos es en la floricultura que abarca el 28% de actividad socioeconómica alrededor de la cuenca del Río Bogotá. En el departamento de Cundinamarca está cerca del 70% del área cultivada en el país razón por la cual es importante indagar en el daño que esto genera en la calidad del agua con la que regamos los alimentos que consumimos.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, al año dos millones de personas se intoxican por exposición directa o indirecta a estos tóxicos y tres cuartas partes son personas en países subdesarrollados donde se utiliza el 25% de la producción mundial de plaguicidas. Una de las actividades en donde más se usan este tipo de químicos en Colombia es en la floricultura que abarca el 28% de actividad socioeconómica alrededor de la cuenca del Río Bogotá.

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