Detrás de Interbolsa

Publicado el Alberto Donadio

'Yo no soy Víctor Maldonado'

Escribe el ingeniero civil Carlos Alexis Chamat:—

Doctor
ALBERTO DONADIO
Diario EL ESPECTADOR
Bogotá D.C

Respetado Dr.

Me dirijo a usted con el objetivo de que a través de sus reconocidos contactos periodísticos y transparencia de su blog, se haga público ante la sociedad colombiana el manejo atípico y la doctrina que La Superintendencia de Sociedades viene aplicando, a raja tabla, a pequeñas empresas, a las que, luego de intervenir sin un imparcial acopio de pruebas, deja en el más absoluto statu quo, toda vez que son procesos que por no tener relevancia nacional y no conllevar titulares de prensa en los que salgan a la luz, ya no sus aciertos, sino sus erráticos procederes, dejan que los procesos se dilaten en el tiempo, sin presentar alternativas de solución a un problema en que no todos los intervinientes deben cargar con el mismo peso de culpabilidad, acabando con el sustento de muchas familias.

Si bien es cierto que La Superintendencia de Sociedades ha sido calificada como la Número Uno en transparencia y la Tercera mejor nota de funcionarios a nivel nacional, lo que es absolutamente respetable, pero por otra parte también se debe registrar como verídico y comprobable que la diligencia y eficiencia que ha mostrado en casos como Interbolsa, Fondo Premium, Factor Group no han permitido que la opinión analice bajo diferente óptica otras actuaciones de esa misma Superintendencia de Sociedades, que requiere discusión pública de sus doctrinas.

Tal es el proceso de ALTEFIN SAS, la que fue intervenida tardíamente, cuando sus responsables ya habían salido del país y en una aplicación del decreto 4334 de 2.008, tratando de encontrar recursos, La Supersociedades toma posesión e interviene Empresas de Ingeniería, que, si bien se beneficiaron de préstamos de los afectados a través de operaciones de corretaje con ALTEFIN SAS, nunca fueron ni accionistas ni colaboradores de ésta, sino que como usuarios de buena fe acudieron a estas empresas a obtener créditos con el compromiso de pagarlos con los debidos intereses y en operaciones totalmente legales.

Lo más grave es que ante la doctrina de Supersociedades la liquidación es la única alternativa viable que ofrece la ley a estas pequeñas empresas que recibieron préstamos a través de la captadora sin tener ninguna complicidad con sus propietarios o capitalistas. Adicionalmente no se le permite llegar a acuerdo de pago con las personas de quienes se recibieron recursos, esto, por la interpretación de la Superintendencia que asume que los dineros se recibieron de una masa pese a que los pagarés y garantías demuestran de qué inversionista provenía el préstamo.

Para colmo de males tanto La Supersociedades como los abogados de las víctimas han tratado de equiparar el caso de empresas como CHAMAT INGENIEROS LTDA, vinculadas de manera indirecta a la captación, con la doctrina aplicada a las empresas de VICTOR MALDONADO y bajo esta interpretación, no se resuelven los distintos recursos presentados por los intervenidos. Así, los pronunciamientos son pocos, su celeridad es nula y se termina afectando bajo esta doctrina a pequeñas empresas, que el único pecado que cometieron fue recibir préstamos de mutuo a través de unos mandantes de ALTEFIN SAS, que hoy se declaran víctimas de la captación ilegal.

Para entender el caso en que nos hemos visto afectados por la DOCTRINA MALDONADO, aplicada por Supersociedades, precisamos que no hay pruebas de existencia de vínculos societarios con el Captador. Nunca hemos promovido la captación reprochada, lo que muestra el auto como prueba reina de la vinculación indirecta, es que nos beneficiamos de unos prestamos, que nunca hemos negado, es cierto que acudimos a los servicios de las llamadas mesas de dinero como ALTEFIN SAS, de buena fe en una operación legal, la cual equipara Supersociedades a los mismos hechos de Interbolsa y Fondo Premiun, lo cual es y siempre será absurdo y equivocado.

La severidad de la Superintendencia en lo que denominamos Doctrina Maldonado, es tanta, que pese a que no existen libros contables de ALTEFIN SAS, se nos vincula de manera indirecta basándose en los cheques y pagarés entregados a los prestamistas en una interpretación desproporcionada del decreto 4334 en lo relativo a la vinculación indirecta a la captación.

Considera la Superintendencia que todas las personas que se beneficiaron de un Captador deben ser vinculados a un proceso de intervención en una interpretación exagerada de la ley, preocupando sobremanera que en caso de que esta doctrina prospere, significa que la Entidad puede intervenir y tomar posesión de manera arbitraria a cualquier persona natural o jurídica que en desarrollo de sus operaciones legales hubiera recibido algún servicio de préstamo de algún captador.

Nos preguntamos a manera de reflexión cuántas personas recibieron créditos de Interbolsa, Fondo Premium o Factor Group o del mismo DMG, realmente la masa a intervenir sería incalculable si se continúa interpretando el decreto 4334 como lo está haciendo hoy Supersociedades.

Fuera de vincularnos, la única opción que nos ofrece la ley, es asumir solidariamente la deuda del Captador desaparecido o entrar en un proceso de liquidación, ya que no existen términos medios y pese a toda nuestra defensa, el hecho de estar frente a un caso que La Supersociedades, considera similar al de VICTOR MALDONADO, su resolución es difícil por las implicaciones que tendría la revisión de doctrina.

La Súper al ser requerida en oficio 2015-01-358153, sienta doctrina en los siguientes términos:
“…. la Intervención se adopta contra quienes participen de manera directa o indirecta en la actividad ilegal de captación y se considera que son sujetos de la medida de manera indirecta en la captación quienes se BENEFICIARON de la captación como es el caso de la sociedad CHAMAT…”;

Es decir el termino SE BENEFICIARION es tan extenso que al no existir límites ni otras instancias, la Superintendencia deja atrás toda la construcción constitucional de protección de los derechos y libre empresa abriendo el camino a muchas arbitrariedades que nos interesa que sean analizadas bajo diversas concepciones, hoy nos tocó pero ningún Empresario está exento de verse abocado a una situación como la aquí expuesta.

Resumiendo, Doctor Donadío, estamos Intervenidos por el hecho de haber requerido dineros que la banca comercial no nos suministró. No tenemos complicidad con la oficina del intermediario financiero y lo más grave es que de tres (3) personas, de quienes recibimos recursos, hoy nos ha convertido La Supersociedades en acreedores de otras cuarenta y cuatro (44) personas a quienes ni conocemos y de las cuales que no existen documentos que prueben que nos entregaron recursos, pero al estar hoy frente a la doctrina Maldonado, supuesta pero injustamente debemos ser solidarios.

Adicionalmente nos genera mucha preocupación que Supersociedades, define la intervención y toma de posesión como una medida cautelar, pero decretada ésta, el proceso se estanca, no se realizan más investigaciones y los afectados por la medida quedamos sometidos a un juez sin rostro que no toma declaraciones, no hace investigaciones adicionales, violando totalmente el llamado DEBIDO PROCESO.

Más adelante le haré llegar otros detalles de este proceso kafkiano, en el cual entramos pero no sabemos cómo ni cuándo saldremos.

Mil gracias por su atención.

Cordial saludo.

CARLOS ALEXIS CHAMAT
Ingeriero Civil Universidad Nacional Medellín
Cédula de ciudadanía 70.067.729 de Medellin

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