Detrás de Interbolsa

Publicado el Alberto Donadio

El doctor Torito perdió $1.400 millones

EL DOCTOR TORITO PERDIO $1.400 MILLONES

Alberto Donadio

Un constructor de Bogotá perdió $1.400 millones en repos de Interbolsa sin ser cliente de esa comisionista, intervenida hace más de tres años.

Carlos Augusto Toro nunca fue cliente de Interbolsa, la comisionista de bolsa que quebró en noviembre de 2012. Pero este constructor perdió plata en Interbolsa. Exactamente $1.420 millones. La comisionista de bolsa donde Toro sí era cliente dice que no es responsable de las pérdidas. Toro sostiene que lo engañaron y que no le dieron información veraz. Una juez le dió la razón, pero no recuperó el dinero.

Toro abrió una cuenta en la comisionista Asesores en Valores en mayo de 2011 a nombre de la compañía constructora que él gerencia en Bogotá, Invertomo (Inversiones Toro Molano). Según Toro, allí parqueó un dinero destinado a construir un edificio. Como asesor comercial le asignaron a Felipe Bernal Tello. Toro invirtió en repos que Bernal le ofrecía. Los repos son un negocio en que el cliente de una comisionista le presta plata a otro cliente que es dueño de acciones, con garantía de las acciones y recibiendo intereses. Por recomendación de Bernal, Toro hizo repos sobre acciones de Odinsa, Biomax e Interbolsa. Recibía intereses del 6% anual sobre operaciones a corto plazo, generalmente a 30 días.

Quienes negocian con repos cuentan con una garantía adicional. Si el cliente que empeña las acciones no devuelve la plata prestada, el cliente que puso el dinero sabe que le responde su comisionista de bolsa. Es una regla de juego en los repos.

En octubre de 2012, un mes antes de la intervención de Interbolsa, Bernal llamó a Toro varias veces por teléfono. En una llamada le dijo: «Me están ofreciendo dos repos en acciones de Interbolsa eso suma 390 millones a un mes, le doy de rentabilidad a Inversiones Toro Molano el 6%». En otra conversación, Bernal dijo: «Me están pidiendo 287 millones para un repo en Interbolsa a 29 días, ¿le parece?». En la bolsa es obligatorio grabar todas las llamadas que hacen los corredores. En otra conversación se escucha cuando Bernal dice: «Doctor Torito me están ofreciendo para colocar la platica, me están ofreciendo repo en Odinsas y en Interbolsa».

El 17 de octubre Toro le pregunta a Bernal: «Pero usted la ve bien?», refiriéndose a Interbolsa. El corredor le contestó: «Yo la veo bien, yo la veo bien doctor Torito. Yo no veo problema ahí … Interbolsa es muy grande doctor Torito». Cinco días después Toro le dice a su corredor: «A mí no me gusta concentrar tanto, pero imposible que en un corto plazo pase algo, o no?». Bernal respondió: «Sí, no tenemos problema. Doctor Torito treinta días patiamos eso?» En la jerga bursátil, patear es cerrar el negocio o colocar la plata.

Interbolsa fue intervenida el 2 de noviembre por la Superintendencia Financiera, que luego ordenó liquidarla el 7 de noviembre. Había caído la comisionista más grande de la bolsa de valores, la que realizaba una de cada tres operaciones bursátiles en Colombia. Los repos de Toro quedaron incumplidos. La liquidación de Interbolsa no devolvió el dinero de Toro, que fue a parar a manos de accionistas de Interbolsa que empeñaron sus acciones en las operaciones repo.

Un mes después, el presidente de Asesores en Valores, Enrique Velásquez Echeverri, le envió una carta a Toro. Le informó que el dinero de los repos incumplidos debía reclamarlo ante la liquidación de Interbolsa. Toro sostiene que en Asesores nunca la informaron que las operaciones se cerraban con Interbolsa y que él nunca autorizó repos con Interbolsa como contraparte. Agregó: «Como cliente de Asesores vine a enterarme de que mi plata estaba en Interbolsa después de la intervención de Interbolsa. Creía que la plata estaba en Asesores, pero Asesores no me contó que estaba en Interbolsa».

Velásquez señaló que «la obligación de garantía frente al cliente es ajena a Asesores en Valores».

En el 2013 Toro le pidió formalmente a Asesores en Valores la devolución del dinero perdido. Era el paso previo para demandar como consumidor financiero. Sostuvo que como inversionista no tenía ninguna relación con Interbolsa y que Asesores no le informó que los repos se celebraban fuera de Asesores con otra sociedad comisionista. Según Toro, Asesores «omitió informar que, además del riesgo del emisor, existía un riesgo de contraparte con otra sociedad comisionista que para el caso de las acciones de Interbolsa, era del mismo grupo económico del emisor». Para Asesores no había riesgo adicional al celebrar operaciones con otras comisionistas: «El riesgo de contraparte es un riesgo inherente a las operaciones repo, así las mismas se efectúen entre la misma sociedad comisionista».

Asesores en Valores le contestó a Toro con una carta firmada por Mauricio Osuna Sánchez, vicepresidente de la firma, diciendo que Asesores «no tenía ni podía tener conocimiento de la contraparte». Pero un mes después de la caída de Interbolsa, el presidente de Asesores informó por escrito que Interbolsa «actuó como contraparte» de los repo de Toro. Es decir, una vez que se quebró Interbolsa a Toro le dieron dos explicaciones distintas y contradictorias.

Enrique Velásquez dijo a El Espectador: «Son dos contextos distintos. Osuna hablaba del momento en que se hizo la operación. En ese momento no se sabe quién es la contraparte. En la papeleta ya aparece quién es la contraparte. Que Interbolsa actuó como contraparte es información que se conoce después de la operación porque el sistema de la bolsa es semiciego.» Por eso asegura que no hay contradicción entre su carta y la de Osuna que decía que no se conocía la contraparte.

Según Velásquez, a los clientes no se les informa la contraparte cuando se hace el repo, como tampoco se les informa quién es la contraparte cuando compran acciones. «No era una información que se le diera usualmente a los clientes», anotó. «No es usual, lo usual es la tasa, la especie, la contraparte aparece luego en la papeleta», indicó.

Para Toro, esa es la teoría pero en su caso se demostró que en Asesores hablaban previamente con Interbolsa, y luego lo llamaba el corredor diciéndole «me piden platica». Toro afirma que Asesores no reconoce que conocía la contraparte porque eso sería ilegal pues la operación sería entonces preacordada, lo cual es sancionable. En su caso, dice, el sistema de la bolsa se usó para registrar una operación ya pactada con Interbolsa. El negocio lo cerraban con él, agrega, y luego lo registraban en el sistema unos minutos después, lo cual es irregular porque la operación debe aparecer ofrecida en el sistema transaccional de la bolsa en el momento en que se le ofrece al cliente. También, anotó, se probó que en las actas de Asesores consta la orden del comité de riesgos para que todas las operaciones repo con acciones de Interbolsa se cerraran por teléfono para conocer la contraparte.

En el 2014 Toro demandó a Asesores en Valores ante la delegatura de funciones jurisdiccionales de la Superintendencia Financiera. Este es un juzgado especializado en que los consumidores financieros pueden ventilar quejas contra entidades vigiladas originadas en contratos entre las partes. En el juicio se presentaron las grabaciones de las llamadas que el corredor Felipe Bernal Tello le hizo a Carlos Augusto Toro en octubre de 2012. En las conversaciones Bernal siempre dice: «El repo queda cruzado» o «Perfecto doctor Torito, lo cruzamos el repo». Toro afirma que para él eso significaba que la operación era cruzada, o realizada con otro cliente de la comisionista, y que en caso de incumplimiento, respondía Asesores en Valores.

Pero Juan Fernando Mejía Villegas, abogado de la firma comisionista, sostuvo ante la juez que cruzado significaba simplemente el calce o realización de la operación. Mejía Villegas dijo a El Espectador que la expresión «cruzada» era una muletilla del corredor, un vocablo que él utilizaba en sus conversaciones con los clientes. «Presentaron esa expresión como si le hubieran vendido una operación cruzada», agregó. «Estamos en desacuerdo. La expresión cruzada la usa el corredor en un contexto que no tiene que ver con operaciones cruzadas. Además el cliente ya había decidido hacer la operación antes de que le dijeran cruzada», manifestó Mejía Villegas.

Luis Fernando López Roca, también apoderado de Asesores en Valores, dijo a El Espectador que fue una sagacidad de los abogados de Toro hacer creer ante el juzgado que Bernal hablaba de operaciones cruzadas, cuando es una expresión que no se debe tomar en su sentido técnico pues el corredor la empleaba en todas sus operaciones. «Un cliente no dice ‘yo quiero una operación cruzada’ ni se la ofrecen», señaló López Roca, ex superintendente de valores y actual presidente del Club El Nogal.

Osuna señaló en la carta de 2013 que ni Asesores en Valores ni sus «empleados jamás dieron a entender que se trataba de operaciones cruzadas (por cuenta de clientes de la sociedad)».

«A mí me la vendían amarilla y resultó ser verde», anotó Toro. Añadió: «Me siento estafado, me anunciaron una operación que no fue la que realmente se hizo. Terminamos pagando los inversionistas de buena fe». Cuando se falló la demanda, la juez Claudia Patricia Grillo le dio la razón a Toro porque al usar el corredor la expresión «cruzada», el inversionista podía pensar que lo era.

El caso de Toro no es único, como él hay 72 clientes de Asesores en Valores que perdieron en total $16.300 millones en repos sobre Interbolsa.

En la demanda se supo que la comisionista Asesores antes de ofrecerle repos a Toro hablaba con la comisionista Interbolsa. Esto contradice lo que en el 2013 afirmó por escrito Mauricio Osuna, que la firma no conocía la contraparte. Cuando Bernal decía «Me están pidiendo platica» era Interbolsa la que se lo pedía, pero sin informar ese detalle a Toro. Bernal hablaba con Toro y minutos después cerraba el negocio con Interbolsa. Afirma Toro: «Era evidente que (Asesores) conocía la contraparte con la cual estaba celebrando las operaciones repo de manera previa a celebrarlas y no lo advertía a Invertomo». Añadió: «Asesores se prestó para fondear la iliquidez de Interbolsa poniendo en riesgo las inversiones de sus clientes».

Hay otras cosas que Bernal no le informó a Toro. Por ejemplo, que en octubre de 2012 estaban prohibidos los repos convenidos, que son los que se hacen por fuera con otra comisionista. El comité de riesgos de Asesores en Valores decidió el 18 de septiembre de 2012 «no realizar operaciones repo convenidas, sólo repos cruzados». Menos de quince días después a Toro le montaron repos en la modalidad prohibida.

Enrique Velásquez, presidente de Asesores, indicó que la prohibición se refería únicamente a repos pasivos en que el cliente pone acciones, no a repos activos en que el cliente pone dinero como fue el caso de Toro. ¿Por qué el acta no hace la aclaración entre unos y otros? «El comité de riesgos estudia riesgos de operaciones pasivas, no tiene sentido estudiar las activas, que es cuando yo le recibo dinero al cliente», señaló.

Pero desde julio de ese año el comité de riesgos había prohibido los repos pasivos sobre Interbolsa, Petrominerales y Canacol. Cuando en septiembre se prohibieron las operaciones convenidas o por fuera de la comisionista, la restricción solamente se podía referir a repos activos como los de Toro.

A Carlos Augusto Toro su corredor tampoco le comunicó que en julio de 2012 el comité de riesgos decidió que «las operaciones repo deberán estar direccionadas exclusivamente a clientes especuladores y a clientes crecimiento, es decir, se restringirá a clientes con perfil ingreso». En el formulario de apertura de cuenta Toro quedó clasificado con perfil ingreso. ¿Por qué entonces tres meses después le ofrecieron repos? Enrique Velásquez respondió: «La restricción era solo para repos pasivos. No valía para este cliente. La inversión que él hacía era inversión en renta fija».

Luis Fernando López Roca señaló: «En el proceso los abogados han dicho que con Interbolsa no se podía hacer nada. Eso no es cierto. Han planteado que con los repos de Interbolsa no se podía hacer nada, ni la parte activa ni la parte pasiva. La parte activa no es preocupación de una comisionista. Cualquier preocupación es en la parte pasiva. Nunca tuvo riesgo una operación activa con Interbolsa. Es la primera vez en la historia cuando se quiebra la firma comisionista y se quiebra el emisor de valores del repo. Eso nunca había ocurrido en Colombia. Es la teoría del cisne negro del libro de Nassim Nicholas Taleb, un evento que casi nunca se da pero cuando se da es desastroso. Que los dos se quebraran, la comisionista y el emisor, era altísimamente improbable. Si la Superintendencia Financiera en su área de supervisión, el AMV y la BVC y las calificadores de riesgo no supieron de las manipulaciones de Interbolsa, se pretende que una firma comisionista sí sepa».

Es cierto que una quiebra simultánea de una comisionista y de un emisor de valores cuya acción cotizaba en bolsa no había ocurrido antes en el país. ¿Pero sí es aplicable el cisne negro, algo que nadie se imagina? Se sabe que meses antes de la quiebra de Interbolsa, otras comisionistas le cerraron cupos a la firma de Rodrigo Jaramillo porque conocían su endeudamiento por la especulación con la acción de Fabricato. Asesores en Valores continuó haciendo repos sobre la acción de Interbolsa. El mercado de valores le cerró repos sobre la acción de Interbolsa y de Fabricato a la comisionista Interbolsa. Los niveles de repos son información pública en el mercado de valores. Cuando Interbolsa fue intervenida había repos sobre la acción de Interbolsa con clientes de Interbolsa comisionista, con clientes de Asesores en Valores y con clientes de Bolsa y Renta. Los clientes de Bolsa y Renta tenían aproximadamente $5.000 millones en repos sobre la acción de Interbolsa. Bolsa y Renta honró la obligación, es decir, les respondió a los clientes, según información publicada en el diario La República el 16 de noviembre de 2012.

Para Carlos Augusto Toro hubo una imprudencia de Asesores. «Ellos cerraron los repos pasivos sobre Interbolsa pero dejaron los activos. Sabían del riesgo pero no protegieron a sus clientes», indicó.

En el proceso se descubrió que el 23 de julio de 2012 el comité de riesgos había prohibido los repos pasivos sobre Interbolsa «pues han llegado a topes en límites internos». Con esta prohibición la comisionista se estaba protegiendo, pues no tenía que responder ante el incumplimiento de un cliente. Pero permitió que se siguieran haciendo repos activos como los de Toro. Este sostiene que con ese trato diferencial, la comisionista en octubre de 2012 «expuso intencionalmente» los recursos suyos a un riesgo que Asesores en Valores consideraba alto desde julio de ese año.

Internamente, en Asesores en Valores se discutieron los riesgos de los repos. En reunión del 18 de julio de 2012, Juan Felipe Zuluaga, gerente comercial de la oficina de Medellín, recomendó «una carta de cada cliente que haga repos en la que diga conocer los riesgos de hacer dichas operaciones ante notaría».

En junio de 2015 la juez del consumidor financiero, Claudia Patricia Grillo, reconoció que Asesores en Valores faltó al deber de información frente al cliente Carlos Augusto Toro pues la información suministrada «no cumplió con el requerimiento de ser clara, suficiente y completa». Pero no ordenó que la comisionista pagara el dinero de Toro pues en su concepto la firma no pudo vender las acciones de Interbolsa por la cancelación de la inscripción de ese título en el Registro Nacional de Valores y Emisores. La juez absolvió a Asesores «dada la confluencia de factores irresistibles que conllevaron en últimas al cierre de la negociación en la bolsa de la especie controvertida». Según Grillo, Asesores violó el deber de información pero cumplió el deber de asesoría.

¿Qué es el deber de asesoría? Según la ley: «Consiste en aquel acompañamiento y orientación especialmente a los clientes inversionistas, por parte de un profesional debidamente certificado que ilustra de manera previa sobre las características importantes de la operación a celebrar o no y sus riesgos para que sea el cliente –según su perfil- quien tome la decisión de su ejecución.»

Grillo despacha en la Superfinanciera y esta entidad le da apoyo operativo y le paga el sueldo, pero ella como funcionaria es autónoma. Sus fallos no son consultados con el superintendente financiero.

A raíz de la demanda de Toro, la juez Claudia Patricia Grillo conoció una falsedad y la pasó por alto. El 4 de octubre de 2012 Felipe Bernal Tello le informó a Toro que estaba vencido un formulario que la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) exige a quienes realizan operaciones repo, el anexo 12. Bernal lo envió y Toro lo firmó. Pero el documento tiene fecha de junio de 2012, es decir fue falsificado. En la sentencia, la juez Grillo reconoció la falsificación: «Es probable que se haya suscrito en el mes de octubre con fecha anterior de vigencia». Pero concluyó que para las operaciones posteriores al 4 de octubre el anexo estaba vigente y que no se acreditó un incumplimiento. ¿Cómo podía estar vigente el anexo si el propio asesor manifestó que estaba vencido? La juez no dio traslado a la Superfinanciera para que investigara la conducta de quien falsificó este documento.

¿Quién le puso fecha anterior al anexo? Enrique Velásquez señaló: «No conocemos quién puso la fecha, si fue Invertomo, si fue la secretaria».

Juan Fernando Villegas Mejía, abogado de Asesores, dijo a El Espectador: «El cliente decide firmarlo en condiciones de falsedad». Precisó que las operaciones cuestionadas son posteriores al 4 de octubre cuando el cliente firmó el anexo.

Luis Fernando López Roca, apoderado principal de Asesores, se pronunció sobre el mismo asunto: «Cuando uno firma el anexo declara conocer los repos. Cuando firma el primer anexo ya declara conocer los riesgos. No es que se le olvidaron para el segundo anexo. Con una sola vez que lo hiciera sabía las características».

Aparte de la falsificación hay otro hecho cierto. En el anexo 12 que se venció el 28 de junio de 2012 la comisionista se comprometió a ejecutar operaciones repo sólo con fecha anterior a ese vencimiento. Y las realizó sin contar con el anexo entre esa fecha y el 4 de octubre. La juez Grillo no analizó esta anomalía. Tampoco tuvo en cuenta que la BVC ordena que cualquier irregularidad relacionada con este formulario «será responsabilidad de la sociedad comisionista».

Por la misma época en que Toro hacía repos sin saber que el negocio era con Interbolsa, se descubrió que a un cliente de Asesores en Valores en Medellín le compraron acciones sin que aparecieran todas las órdenes correspondientes. Ese caso sí tuvo castigo. Juan Felipe Zuluaga, gerente comercial en Medellín, renunció en noviembre de 2012 «por la actuación irregular del funcionario Nicolás Quiceno Trujillo respecto del portafolio del cliente Guillermo Mesa Ríos, manejado por la señora Dolly Rendón Vargas». Así reza el acta 275 de la junta directiva de Asesores en Valores. Un juzgado de Medellín ordenó en octubre el embargo del establecimiento de comercio de Asesores en Valores ante una demanda presentada por Mesa Ríos.

Por el manejo de la cuenta de Toro no ha habido sanciones en la comisionista, indicó su presidente Enrique Velásquez. Felipe Bernal Tello sigue siendo funcionario de la compañía.

¿Por qué su comisionista no le informó a Toro que Interbolsa era la que respondía si el negocio fallaba? Asesores en Valores sostiene que no se conocía la contraparte antes de las operaciones. Pero sí un par de horas después. Como comisionista de bolsa, Interbolsa era mucho más grande que Asesores en Valores. Informarle a Toro que Interbolsa respondía era darle mayor seguridad al cliente. Asesores en Valores sostuvo en el juicio que sí reveló la identidad de la contraparte en la papeleta de la operación, donde aparecía el código 39, correspondiente a Interbolsa. La juez Grillo consideró que eso no era suficiente.

La ley señala que a los clientes hay que informarles las características de la operación, pero no hay una norma expresa que obligue a precisar si la operación es cruzada o convenida. Pero en el caso de Carlos Augusto Toro, el asunto quedó zanjado cuando el corredor le dijo reiteradamente que era cruzada. Ese dato que voluntariamente suministró el corredor tenía que ser cierto y no lo fue, porque el negocio se hacía con Interbolsa comisionista y por lo tanto la operación no era cruzada ni Asesores le iba a responder en caso de incumplimiento.

Así lo reconoció la juez Grillo cuando concluyó que habiendo dicho el corredor Felipe Bernal Tello que la operación era cruzada, esa información tenía que ser veraz. La juez consideró que la comisionista no le dió a Toro información «oportuna, objetiva, completa, imparcial y clara».

Expresó la funcionaria: «La utilización de la expresión quedó cruzado, por corresponder justamente a una noción con una modalidad específica en el lenguaje del mercado de valores, tuvo la suficiente entidad como para generar en el cliente el convencimiento de que se trataba de otro tipo de operación la que estaba ordenando, situación que resulta vulneratoria del deber de información».

Un ex ejecutivo del mercado de valores dijo: «Asesores en Valores abrió el cupo de repo así como los cupos de contraparte que tenía con Interbolsa. Es decir, el riesgo es la propia firma con la que se hace el negocio. Para ese momento en octubre-noviembre 2012 solamente Asesores en Valores hacía repos sobre la acción de Interbolsa, aparte de Interbolsa comisionista. Esto es relevante dado que siempre se sabe en el mercado con quienes se hacen los negocios y era obvio para Asesores en ese momento que ninguna otra firma estaba haciendo repos sobre Interbolsa. ¿No era esto acaso una señal inmensa de que algo raro pasaba? De más de 20 firmas comisionistas sólo una estaba haciendo repos en acciones de Interbolsa.»

Añadió: «Asesores en Valores no cumplió con su responsabilidad fiduciaria y está haciendo todo lo posible para no honrar la responsabilidad que claramente le corresponde. Seguimos viendo como en este sector siguen primando los intereses de los accionistas y asesores comerciales de las firmas por encima de los clientes. Las firmas de bolsa en su mayoría siguen sin cumplir su objetivo supremo: Maximizar su responsabilidad y diligencia fiduciaria.»

«Si tengo dos pesos, nunca invertiré más en bolsa. A uno le queda una sensación de inseguridad», expresó Carlos Augusto Toro.

Comentarios