<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cuando-la-racionalidad-economica-se-topa-con-el-poder-dominante/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>CUANDO LA RACIONALIDAD ECONÓMICA SE TOPA CON EL PODER DOMINANTE | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>CUANDO LA RACIONALIDAD ECONÓMICA SE TOPA CON EL PODER DOMINANTE</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cuando-la-racionalidad-economica-se-topa-con-el-poder-dominante/</link>
        <description><![CDATA[<p>Trump está anclado en los Estados Unidos de los años sesenta, mágicos y poderosos, cuando elfragor de la Guerra Fría dividía al mundo entre el bloque socialista controlado y explotado por laUnión Soviética, y el occidente capitalista, con la América latina, bajo el poder norteamericano,que nos trataba como si fuéramos su patio trasero, como se [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Trump está anclado en los Estados Unidos de los años sesenta, mágicos y poderosos, cuando el<br>fragor de la Guerra Fría dividía al mundo entre el bloque socialista controlado y explotado por la<br>Unión Soviética, y el occidente capitalista, con la América latina, bajo el poder norteamericano,<br>que nos trataba como si fuéramos su patio trasero, como se decía entonces. En esos años, la China<br>maoísta estaba sumergida en su revolución socialista, enfrentada al “revisionismo soviético” al<br>cual acusaba de haber claudicado en hacer la revolución comunista.<br>Ochenta años después, el mundo está dividido en tres áreas de influencia, de poder, sometidas al<br>control de las tres potencias dominantes, en un mundo fragmentado: el oriente con China, Europa<br>central y oriental con Rusia, y el hemisferio occidental, principalmente el continente americano,<br>que vuelve a ser visto por Washington, como su patio trasero. Los tres actúan, ejercen su poder en<br>“sus territorios” como amos y señores, sin control de nadie. África históricamente, ha conocido la<br>presencia e influencia europea, adaptándose a las condiciones y posibilidades de un mundo<br>poscolonial, con China buscando posicionarse.<br>Naciones Unidas fue establecida en la posguerra de1945, luego de los estragos de la Segunda<br>Guerra Mundial y del nazismo, para garantizar la paz, la seguridad y la cooperación internacional,<br>promover los derechos humanos y la descolonización en África y el Medio Oriente. Terminados los<br>años de la Guerra Fría se agotó su capacidad para lograr esos propósitos. Hoy la Organización es<br>irrelevante y ninguna de las tres superpotencias está interesada en revivirla. Como no se veía<br>desde el período anterior al despegue y consolidación del capitalismo, en el período mercantilista,<br>reina la ley del más fuerte, con cada uno de los tres superpoderes, ejerciéndolo a su manera. A<br>China, más sutil, le interesa el control y la ampliación de sus mercados y posibilidades de inversión,<br>no el control de territorios, salvo Taiwan. Putin vive inmerso en su sueño de reconfigurar la Rusia<br>de los zares, anexando territorios e imponiendo gobiernos títeres. Por su parte, el sueño de<br>Trump es controlar América, el hemisferio occidental; de ahí su cuento con Groenlandia. Lo<br>alimenta un nacionalismo imperialista, presente en el subconsciente de los norteamericanos y que<br>Trump explícita en sus planteamientos. Nacionalismo que los lleva a pensar que ellos, los<br>americanos blancos y protestantes (los wasp, white anglosaxon protestant) son los habitantes<br>naturales y legítimos de Norte América, que controlan al hemisferio occidental, olvidando que son,<br>como ningún otro país en la Historia, un país de inmigrantes, pues los nativos fueron diezmados a<br>bala por los colonizadores europeos.<br>Ese nacionalismo norteamericano, corazón de la propuesta trompista, se cierra al mundo a la par<br>que exige que este se le abra a sus productos e inversiones. Es proteccionista del mercado interno<br>con altas tarifas (“americano consuma americano”) pero aperturista para la colocación de los<br>capitales y productos norteamericanos. Proteccionista hacia dentro de su economía, librecambista<br>para los otros mercados. Una ley del embudo impuesta, no por la lógica sino por la fuerza del<br>poder dominante.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Juan Manuel Ospina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124465</guid>
        <pubDate>Fri, 09 Jan 2026 15:31:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[CUANDO LA RACIONALIDAD ECONÓMICA SE TOPA CON EL PODER DOMINANTE]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Manuel Ospina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>