Catrecillo

Publicado el Ana Cristina Vélez

Viral, viral, en Internet

Richard Dawkins acuñó el término meme como variación del término “gene(se pronuncian mim y gin, en inglés) para crear un paralelo entre ambos conceptos. El gen replica la información genética y el meme es una unidad de información cultural que se propaga de persona  a persona  mientras sufre variaciones, selecciones y retenciones. Con el uso de los medios sociales, algunas palabras, pensamientos, tonadas, canciones, teorías, rituales, moda, recetas, normas, videos, fotos, chistes y otros se propagan de manera rápida por el mundo entero; llegan inicialmente a los miembros de una específica red y saltan de allí a otros grupos o redes. Que un video se haya vuelto “viral” significa que se ha multiplicado su recepción en un número que se cuenta en millones, lo ha hecho de forma exponencial, por medio de la copia y el reenvío por internet.

Este video ha sido visto algo más de 2.500 millones de veces en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=9bZkp7q19f0.

La copia o “infección” de un meme pasa, en cada individuo, por un proceso de interpretación, comprensión y luego de aceptación o rechazo. En estudios realizados sobre lo que hace que la gente comparta un meme, se ha visto que existe una preferencia marcada por aquellos que producen emociones positivas, seguidos por los que dan rabia, preocupación o ansiedad, y muy poco por aquellos que dan tristeza. La gente abre con mayor asiduidad videos o información humorística, lo que los haga reír. En general, la gente envía lo que la afecta emocionalmente, más que lo que lo que le parece simplemente interesante. El factor emocional es la clave. Los artículos que afectan las emociones: rabia, risa, preocupación, se convierten más  fácilmente en virales; más excitación emocional, más propenso a volverse viral.

El estado emocional es contagioso, se ha estudiado; no solo se inocula entre los individuos que copian y reenvían el mensaje, sino que el contenido mismo del mensaje es el causante del estado emocional. Respecto a los memes que producen enojo o repulsión, la reacción emocional depende de la proveniencia del meme. Si se recibe de un miembro que no pertenece al grupo se reenvía, pero si pertenece al mismo grupo es más difícil hacerlo. Existe la necesidad de librarse de la responsabilidad respecto a ciertos videos.

Las personas cuyos gustos se parecen, terminan acercándose emocionalmente. Si nos disgusta lo que alguien comparte, sus artículos terminarán por distanciarnos emocionalmente.  Los memes compartidos refuerzan o debilitan las relaciones entre los grupos de una comunidad. Lo que compartimos es un reflejo de lo que somos, y el ser aceptado o rechazado demuestra lo conectados o desconectados que estamos ideológicamente con el grupo o con la red con la cual interactuamos.

Las redes sociales establecen los estándares de lo que es o no aceptable.  Los grupos sociales refuerzan o desmotivan los comportamientos.  Por ejemplo, fumar dejó de tener aceptación social, y el consumo de cigarrillo ha disminuido notablemente en los últimos veinte años. Ya no vemos muchos videos de los horrores que produce el cigarrillo en el organismo. En cambio, vemos muchas campañas que desmotivan el uso de plásticos, ya sea en pitillos, botellas de agua o bolsas de mercado; otros videos, hoy virales, refuerzan el amor y la protección por los animales; esperemos que terminen por infectar nuestras mentes y seamos capaces de ser más gentiles con el medio ambiente y el reino animal.

Los memes se ponen de moda, pero como ocurre con todos los asuntos humanos, nos habituamos a los contenidos y nos cansamos de ellos, y entonces queremos nueva información: ideas nuevas, inspiradoras, temas en los cuales reflexionar o de los cuales reírnos. Ya estamos a punto de no querer ver más a Donald Trump. Los que comulgamos con la idea de que las corridas de toros deben desaparecer nos vemos un poco inhibidos de seguir compartiendo material sobre el tema, pues la gente se cansa de oír la misma perorata, aunque sea necesaria e importante.

Las culturas cambian, mutan con el tiempo. La masa cultural crece y lo que es relevante o visible se modifica según el momento histórico, según la importancia que le da la sociedad y los medios de comunicación. El que hoy todos estemos hablando del calentamiento global y seamos conscientes de ello no muestra que el problema sea nuevo, no, desde hace varios años el planeta se ha ido calentando, pero demuestra que por fin el problema se ha vuelto “visible”. Desafortunadamente, el problema mayor que tenemos, el de la superpoblación, no se vuelve visible, y por tanto no se le da la importancia que merece. Es el problema que más conciencia social y gubernamental necesita, y más cambios políticos, pero nada, nada ocurre al respecto.

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