Catrecillo

Publicado el Ana Cristina Vélez

Las ciencias y las tecnologías en la época del postconflicto en Colombia. El apoyo a la industria que hoy tenemos

«La propuesta es que se creen Grupos de Pensamiento, coordinados desde un Ministerio de Ciencia y Tecnología, que analicen y definan cuales serían los institutos que Colombia requiere y potenciar los que existan, siguiendo el esquema administrativo aquí propuesto en este modelo, o crear los que sean necesarios». 

El desarrollo de Colombia en la época del post-acuerdo no tendrá futuro si no utilizamos las ciencias y las tecnologías como herramientas para el desarrollo socio-económico que nos permita lograr el bienestar de la población ser un país competitivo internacionalmente. Colombia debe buscar un desarrollo sostenible que le permita reducir la inequidad y la pobreza sin olvidar que debemos cuidar el medio ambiente y nuestra amplia biodiversidad. Sin embargo, este tipo de desarrollo no ha sido posible en nuestro país por muchas razones, entre las cuales podemos mencionar el poco conocimiento de los temas de ciencia y tecnología entre los funcionarios encargados de tomar las decisiones sobre estos aspectos. Tenemos en el país poca capacidad científica y muy escaso apoyo financiero para el desarrollo de la investigación requerida, pero sobretodo, tenemos una industria que no demanda innovación debido a que no hace desarrollos para mejorar su producción y por lo tanto no requiere de investigación.

Para subsanar estos aspectos se requiere plantear un sistema de ciencia y tecnología que facilite el flujo del conocimiento desde su origen, ya sea en las universidades o en los institutos de investigación, hasta la sociedad. Este flujo del conocimiento se debe orientar en dos direcciones principalmente. Una para mejorar las condiciones de la industria que hoy tenemos en el país, esto es la micro, pequeña, mediana y la gran industria. Según la revista Dinero, de las aproximadamente 2.500.000 empresas que hay en Colombia más de 2.400.000 corresponden a la micro y pequeña industria. Son estas empresas las que requieren del apoyo de la ciencia y la tecnología para que sus productos puedan ser competitivos internacionalmente. Para lograrlo, es necesario tener sólidos institutos nacionales de investigación que atiendan los sectores específicos, solo para mencionar algunos: textiles, cuero, productos químicos, agua, agro, ciencias sociales y humanas, energía, salud, etc. Son institutos que tendrán toda la tecnología requerida para su funcionamiento y estarán diseminados por todo el país, ubicados en las zonas donde se requieran, permitiendo entre puntos el desarrollo de las regiones.

En estos institutos trabajarán técnicos, profesionales de todas las áreas además de un alto número de personal especializado a nivel de maestría y doctorado. Son institutos jurídicamente independientes, con sus respectivas unidades de vigilancia tecnológica, unidades de transferencia de tecnología, propiedad intelectual, difusión y comercialización de sus productos y servicios. Inicialmente estos institutos serán financiados 100% por el Estado por períodos de tiempo entre 5-10 años, durante este tiempo tendrán la obligación atender los requerimientos de las empresas del sector tanto en aspectos tecnológicos como en investigación básica para el mejoramiento de los productos. Son institutos que serán sometidos a evaluaciones cada 3-4 años para verificar el cumplimiento de sus metas, igualmente se evaluarán la empresas del sector que están recibiendo los beneficios y como resultado se harán ajustes correspondientes.

En el mundo hay numerosos ejemplos que nos pueden servir de referentes en Estados Unidos, España, Alemania, Israel, Corea, Japón, Singapur, Brasil, etc. En Colombia hoy existen muchos institutos de diferente naturaleza, cuyo aporte al desarrollo de los diferentes sectores ha sido bastante limitado debido a la carencia de infraestructura apropiada y del personal científico requerido. La propuesta es que se creen Grupos de Pensamiento, coordinados desde un Ministerio de Ciencia y Tecnología, que analicen y definan cuales serían los institutos que Colombia requiere y potenciar los que existan, siguiendo el esquema administrativo aquí propuesto en este modelo, o crear los que sean necesarios. Solo para mencionar un ejemplo, Embrapa es el instituto-empresa de Brasil encargado del agro, inició sus actividades hace unos 40 años, hoy tiene más de 10.000 empleados de los cuales más de 2200 son doctores en las diferentes áreas del conocimiento prestando sus servicios al agro, tienen unidades especializadas por el país según sea la vocación de cada región. El presupuesto es de cerca de 1200 millones de dólares anuales aportados enteramente por el Estado. Hoy en Colombia Corpoica es el instituto del agro que tiene la orientación en la dirección propuesta en esta nota y que debe ser potenciado para que alcance más rápidamente su pleno desarrollo.

 

GRUPO C&T&I.

 

 

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