Catrecillo

Publicado el Ana Cristina Vélez

Sobre la exposición de la artista María Isabel Rincón Botero, en la sala de arte de la Biblioteca de EPM, octubre 12 – noviembre 12 de 2022

Fractales. Por Eulalia Mejía

Lo transparente I

La denuncia ambiental es el tema principal de su trabajo. María Isabel Rincón cuestiona el acontecer humano en este planeta, expone el horror del desastre ambiental siguiendo las leyes del color, la forma, el ritmo y la armonía. Invita a acercarse al tema por medio del equilibrio estético. A través de estas características, el observador, que se acerca a la obra porque ha sido seducido por esta, descubre que, lo que parece arena, es cartón, y lo que parecen conchas y caracoles, son partículas de plástico.

Lo colorido I

La artista se inspira en la imagen que queda en la arena luego del lambetazo de la ola. Donde antes quedaba un reguero de corales, hoy quedan objetos de plástico, trozos de basura que un día fueron parte de un sueño.

Lo colorido II

Los materiales con los que hace su trabajo fueron los juguetes amados algún día, o los que estuvieron en las manos de un niño, el papel de burbujas que envolvía un libro sobre ecología, los zunchos que aseguraron y protegieron un chelo que voló en avión y paso muchas aduanas para llegar a los brazos del músico que los arrancó con fuerza para acariciar su instrumento, el cartón que empacó la obra de arte antes de ser colgada en el salón. Su obra de arte está hecha del cartón de otra caja que, antes de ser arte, contuvo una docena de pollitos. Así son los materiales con los que ella trabaja. Encierran historias.

La obra ha sido hecha con basura recogida del mar y basura que ella misma generó durante el encierro que vivimos por la pandemia. Ese fue el momento en el que nació la serie “Fractales”. Ella agrupa residuos para hacer sus paletas de colores, que luego selecciona para cada uno de sus cuadros, y que ejecuta arrojándolos sobre el lienzo. Con un movimiento del brazo y de la mano, lanza las piezas que caen en una disposición al azar sobre el dibujo. La artista recrea la línea que deja el mar en la arena, similar a una cadena de montañas, similar a un cuerpo reposando. Líneas que dibujan formas que la naturaleza repite de manera constante. Los fractales son estas maravillosas armonías que se dan a diferentes escalas y que revelan el encanto oculto del mundo. La vida también crea por el camino de la belleza.

Con vista al mar. Por Juan Fernando Giraldo Flórez

Barricada

Buscar una conciencia desde lo cotidiano, el habitar y el deseo, es la tarea que se ha propuesto María Isabel Rincón. En las dos series exhibidas  se evidencian los problemas que son ya habituales en nuestro tiempo.

Lindero

El trabajo, que parte de un acopio de basura en la playa o de cajas de cartón para empaque en supermercados, comienza a jugar con el azar y las posibilidades del orden, de las capas y de las composiciones, creando un símil a los paisajes evocados, mostrando sus múltiples deterioros o las fronteras, a modo de barreras impuestas por el desarrollo turístico al frente del mar.

Burladero

En estas dos series se evidencia la relación directa con el paisaje y una serie de sucesos antropológicos que generan afectos y diferencias al ser conscientes de lo que hacemos al habitar las orillas del mar.  Son consecuencia de nuestro estilo de vida, de las prácticas productivas y de explotación. Estas dos series representan el horizonte desde el cual la artista nos invita a reflexionar nuestras relaciones con el mar, con los sus elementos ajenos a él, en última instancia a observar el mar de una manera diferente.

 

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