Catrecillo

Publicado el Ana Cristina Vélez

El humor

El humor ha sido un enigma, tanto su origen, como su porqué y su para qué. Sin duda, la risa, la sonrisa y la carcajada como manifestaciones del humor son universales humanos. No tenemos que aprender a reírnos, lo hacemos innatamente. En el libro (El humor), editado por el Fondo Editorial Universidad EAFIT, cuyo autor es el divulgador científico Antonio Vélez Montoya, se analiza con profundidad y originalidad ese fenómeno emergente, exclusivamente humano, que es el humor. Los aspectos neurológicos, evolutivos, sociales- sicológicos y filosóficos son examinados cuidadosamente.

Algunos animales parecen reír: el conejo hace una mueca que parece de risa cuando va a morir, la rata  y el chimpancé manifiestan algo parecido a la risa; pero no por ello tienen humor. Seguramente, las raíces de la risa son arcaicas y han evolucionado hasta las formas claramente expresivas de hoy. La risa (la sonrisa y la carcajada) es una forma de comunicación entre el lenguaje corporal y el verbal. Nos sonreímos para acercarnos emocionalmente a las personas o para pacificar una situación tensa; nos reímos para demostrar alegría, euforia; también, para esconder otras emociones. Nos reímos socialmente o solitariamente: cuando imaginamos o presenciamos virtualmente situaciones jocosas. Reírnos solos no es tan agradable como hacerlo en grupo, pues el grupo potencia la risa.

La tarea del filósofo ha consistido en hacer buenas preguntas, y el porqué del humor es una que no ha escapado a su preocupación. Aristóteles pensaba que el humor surgía cuando los humanos detectábamos una falla, Bacon ligaba el humor con la deformidad, Kant lo relacionaba con lo inesperado, Schopenhauer creía que nos reímos cuando presenciamos súbitamente una incoherencia entre un concepto y los objetos reales que se han pensado de alguna manera a través del mismo, y que por el éxito de sentir que hemos descubierto la incoherencia es que nos reímos.

Hobbes pensaba que lo hacemos para burlarnos y sentirnos superiores. Henry Bergson pensaba que la risa existía para ser flexibles socialmente y limar asperezas. A Freud, mejor no mencionarlo, pues como se puede adivinar, el asunto tendrá que ver con alguna pulsión sexual reprimida.

Después de Darwin y su teoría de la evolución, las explicaciones de los asuntos humanos dejaron de estar en el campo de la filosofía y pasaron al campo de la biología. Si una característica humana se selecciona debe ser o porque la necesitamos para la supervivencia o la reproducción o porque es el subproducto de otra característica adaptativa. Así que el tema del humor ha sido también asunto de científicos evolucionistas y neurólogos. El autor, conocedor profundo del tema humano bajo la perspectiva evolucionista (véase su libro Homo Sapiens Villegas Editores y del Big bang al Homo Sapiens, Villegas Editores), con profundidad y gracia nos ofrece una explicación completa y convincente, pero sobre todo novedosa sobre origen y razón del humor. Además, analiza las características en común que poseen las situaciones o eventos graciosos. Por último, en la segunda parte del libro hace un recorrido por los distintos caminos que puede tomar el humor. Si al inicio este libro nos hace decir Ajá y luego, más adelante, Ah ; al final nos deja felices en el Jajá.

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