300 GOTAS

Publicado el Bastián Baena

Una bicicleta que al pedalear genera agua

Con este invento un ciclista podría recorrer enormes distancias sin la preocupación de tener que conseguir agua. No tendría que detenerse o desviarse en su ruta, y podría lanzarse a la travesía de un desierto, confiado en que al pedalear estará generando el agua necesaria para su consumo propio.

Valiéndose de energía solar, este artefacto simple de dos piezas, conectado al marco de la bicicleta, tiene la capacidad de producir agua de sobra para mantener hidratado al ciclista. El sistema canaliza el aire y lo somete a un proceso de condensación y de posterior refrigeración, culminando en la conversión de humedad, goteras, agua fresca que se acumula a través de un filtro hacia el interior de una botella plástica desmontable.

Aunque pareciera tratarse de un accesorio deportivo, el inventor de “Fontus”, el diseñador austriaco Kristof Retezár, dice haberse inspirado en la urgente necesidad de agua que padecen millones de personas alrededor del mundo. Retezár lo adecuó a la bicicleta por tratarse de un medio de transporte común, pero el uso de “Fontus” puede ampliarse a otros medios de transporte y generar agua en lugares donde el recurso escasea pero no así la humedad del ambiente. Basta con poner el ciclo en movimiento para que el dispositivo produzca cada hora cerca de medio litro de agua potable.

Nuestra atmósfera contiene millones de litros de agua que aún no son aprovechados para beneficio humano. Generar agua a partir del aire es un método que ya empleaban culturas milenarias de Asia y América. Inventos como el “Fontus” auguran un porvenir muy próximo en el que estaremos sacándole provecho al agua que abunda en el aire.

Este tipo de originalidades estimulan la búsqueda de otras alternativas que sigan resolviendo una crisis actual: la de no atreverse a proponer, la de perder completamente la iniciativa.

Pedaling your bicycle may generate drinking water

With this invention, a cyclist could travel great distances without worrying about having to get water. He or she should not have to stop or divert en route, and could embark on the journey of crossing a desert, confident that the pedal will generate the water needed for their own consumption.

Using solar energy, this simple two-piece device, connected to the bicycle frame, has the capacity to produce surplus water to keep the cyclist hydrated. The system channels air and undergoes a process of condensation and subsequent cooling, culminating in the conversion of moisture in drops of fresh water that accumulates through a filter into a removable plastic bottle.

Although it seems to be a sports accessory, the inventor of «Fontus», the Austrian designer Retezár Kristof, says to have been inspired by the urgent need for water that affect millions of people worldwide. Retezár adapted the device to bikes because it is a common means of transportation, but the use of «Fontus» can be extended to other means of transport and generate water in places where the resource is scarce but not the humidity in the environment. Simply put the cycle in motion and the device will produce about half a liter of drinking water per hour.

Our atmosphere contains millions of liters of water that are not exploited for human benefit. Generating water from air is a method that was already employed in ancient cultures of Asia and America. Inventions such as the «Fontus» predict a very near future in which humanity will be able to use the water that abounds in the air.

This type of original invention stimulates the search for alternatives that help solving a current crisis: not daring to propose new and edgy initiatives.

Fuente: citylab.com / geek.com.mx

 

Fotografía: infotechnology.com
Fotografía: infotechnology.com

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