Publicado el Albeiro Montoya Guiral

El exilio de la belleza

La poesía se viste de campesino, de cerrajero, de padre o madre de familia. Las palabras empiezan a ser humanas: se pueden tocar, oler, poner en la mesa, desear y desvestir como un cuerpo que espera, tembloroso, la noche. Desde el instante en que un ser humano escoja la poesía como la ética... Ver post completo.