BLOGS Cultura

14
04
2014
Berta Lucia Estrada Estrada

El Hilo de Ariadna

Por: elhilodeariadna

carátula cien años

II PARTE - LO SAGRADO Y LO PROFANO EN EL ESPACIO MACONDINO

La primera parte de este ensayo puede leerse en el siguiente vínculo: http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2014/04/13/i-parte-lo-sagrado-y-lo-profano-en-el-espacio-macondino/ En CIEN AÑOS DE SOLEDAD la recitación está de hecho representada en el nombre mismo del patriarca: José Arcadio Buendía. La Arcadia era una zona de pastoreo del Peloponeso antiguo. La literatura bucólica la toma siempre como escenario de sus acciones....

13
04
2014
Camilo Hoyos Gómez

Mirabilia

Por: Camilo Hoyos Gómez

“El minotauro”, George F. Watts,  1885

Frankenstein y el Minotauro cortazariano

Luego de releer Frankenstein de Mary Shelley, lo veo más claro que nunca: la criatura confeccionada por el doctor Frankenstein y el Minotauro de Cortázar en Los reyes son víctimas de la misma maldición. Luego de que Fausto pronunciara las palabras mágicas “En el principio era la acción”, la estirpe de aventureros científicos y literarios cambió para siempre. El Doctor Frankenstein, de bien acomodada infancia en Suiza, con una prometida...

13
04
2014
Berta Lucia Estrada Estrada

El Hilo de Ariadna

Por: elhilodeariadna

carátula cien años

I parte - LO SAGRADO Y LO PROFANO EN EL ESPACIO MACONDINO

  La búsqueda de un territorio, instalarse en él, fundar una ciudad o un pueblo, construir la vivienda -según Mircea Eliade-, presupone una decisión vital del fundador y de la comunidad a la que pertenece, puesto que fundar significa "crear el cosmos", sacralizar el espacio escogido para habitar. En CIEN AÑOS DE SOLEDAD, obra cumbre de la literatura colombiana, de Gabriel García Márquez, somos partícipes de la búsqueda de ese territorio,...

12
04
2014
antojarcu

Parsimonia

Por: Jarnavic

Recorrido por la Gran Vía

Andar por esta avenida siempre es un buen experimento sociológico. Uno empieza en Cibeles y termina en Plaza España con la sensación de haber recorrido todo Madrid. De calle en calle y de sitio en sitio, uno puede trazar una parte importante de la historia de esta ciudad y quedarse embobado con alguno de sus mejores lugares de la Gran Vía y sus aledaños. Sólo hay que mirar con un poco de atención, detenerse y disfrutar.