BLOGS Cultura

02
10
2012
ricardobada

Más sobre traducciones por escritores

Por: Ricardo Bada

En un precioso artículo, “Taller del hechicero”, publicado en ABC, de Madrid, 10.11.2007, Jaime Siles decía que «el taller de un traductor se parece mucho al de un hechicero: no porque en aquel haya pócimas, líquidos exóticos y ungüentos, sino porque el texto traducido se metamorfosea en otro que sólo en parte mantiene las propiedades de su cuerpo, la arquitectura de sus huesos y músculos y la tersura de su piel. Telar de Penélope y fragua de Vulcano al mismo tiempo, el taller del traductor poeta es una fábrica de signos en la que nada es lo que ha sido y en la que todo está siendo lo que tampoco es. Este constante transformismo constituye el riesgo de la traducción, pero también su fiero desafío, porque el taxidermista de signos –que, en cierto modo, es el traductor– puede reproducir un gesto, una postura o un movimiento, pero nunca, nunca, la totalidad de posibilidades reunidas que todo texto poético es».

La pregunta sería: ¿Y qué sucede cuando Penélope y/o Vulcano no son “meros” traductores, sino, además, escritores con obra propia y notable?

Valgan esa cita y esta pregunta como introducción al hecho de que, a lo largo del tiempo, me fui ocupando de archivar en un fólder virtual todo lo que encontraba acerca de libros traducidos por autores muy nombrados de nuestro idioma, y a la chita callando resulta que me encuentro ahora con una cifra enorme y el encargo de hablar del tema, como ya les platiqué la semana pasada.

¿Pero por dónde empezar?

La magnitud del tema es tal que me daría por bien satisfecho con haber roturado el campo. Debo además añadir, acerca de la traducción como «forma de ficción parasitaria» (según la califica Alan Pauls en El factor Borges), algo que me ha resultado evidente después de trabajar sobre el material de que disponía, y que me confirma una aguda reflexión de Novalis en el § 68 de su Blüthenstaub [=Polen]:

«Una traducción es o bien literal o bien modificadora o bien mística.
Las traducciones místicas lo son en el más elevado estilo. Presentan el carácter puro y acabado de la obra de arte individual. No nos entregan la obra de arte real sino el ideal de la misma. No existe, que yo sepa, un ejemplo completo de ella. Pero en el espíritu de algunas críticas y descripciones de obras de arte se encuentran sus huellas luminosas. Es necesario para ello una cabeza en la que el espíritu poético y el filosófico se hayan impregnado en toda su plenitud. La mitología griega es en parte una traducción así, de una religión nacional. También la Madonna moderna es un mito semejante.
Las traducciones literales lo son en un sentido ordinario. Requieren mucha erudición, pero sólo capacidades discursivas.
Para las traducciones modificadoras, si deben ser auténticas, se necesita el más excelso espíritu poético. Suelen caer fácilmente en el travestismo, como el Homero de Bürger en yambos, el Homero de Pope, todas las traducciones francesas. De hecho, el verdadero traductor de esta especie tiene que ser artista él mismo, y saber expresar a discreción, de una u otra manera, la idea del conjunto. Tiene que ser el poeta del poeta y por lo tanto poder hacerle hablar al mismo tiempo según sus ideas y las del propio poeta. En una relación parecida está el genio de la Humanidad con el de cada ser humano.
No sólo libros, todo se puede traducir de una de estas tres formas».

Sí, la traducción es un asunto tan serio y responsable que no puede abandonarse en manos de los autores, sino de otra clase de escritores. De aquellos a quienes –por pura comodidad– seguimos llamando nada más que traductores.

********************************************

Categoria: General

TAGS:

1

1 voto2 votos3 votos4 votos5 votos
Loading ... Loading ...
1

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Puede escribir sus comentarios aquí

Buscar en este blog

Enlaces

Categorías

Tags

Los editores de los blogs son los únicos responsables por las opiniones, contenidos, y en general por todas las entradas de información que deposite en el mismo. Elespectador.com no se hará responsable de ninguna acción legal producto de un mal uso de los espacios ofrecidos. Si considera que el editor de un blog está poniendo un contenido que represente un abuso, contáctenos.