Bernardo Congote

Publicado el Bernardo Congote

¡Prohibido votar por Fajardo!

Uribe tiene razón. Los profesores les torcemos el cerebro a los jóvenes. Y Fajardo amenaza con torcerle el cerebro a Colombia, lo que aparece muy peligroso. Es más, casi inadmisible. Un profesor no puede ser votado para Presidente de una Colombia que quiere seguir asfixiada por los mismos, pero haciéndolo peor.

El profesor Fajardo podría torcerle el pescuezo a los corruptos. Y eso es inaudito. ¿De qué van a vivir los pobrecitos? Ellos tienen derechos. Por ejemplo, el de seguirnos metiendo la mano al bolsillo. ¡Está prohibido votar por Fajardo!

Fajardo podría también torcerle el pescuezo a la impunidad. ¿A quién se le ocurriría tamaño esperpento? Sería mejor acabar con las Cortes, como propone el UroChavismo. Sería mejor para que los 250 procesos que tiene Uribe en la Comisión de Acusaciones, por ejemplo, continuaran garantizándole impunidad controlada desde una remozada Casa de Nari mañana ocupable por Iván.

Fajardo podría torcerle el pescuezo a la estafa educativa. ¡Nunca jamás! ¿Por qué quitarles el pan de la boca a los centenares de colombianos que han convertido la educación en un negocio inmobiliario? Buena parte de los educadores en Colombia se han convertido en verdaderos maestros…. ¡de obra! Hay qué ver cómo crecen la cantidad y calidad de los edificios colegiales y universitarios privados. No importa que, al tiempo, veamos hundirse los edificios de la Universidad Nacional. Que se jodan los pobres. Los siempre menesterosos privados necesitan que, con la plata de las públicas, les den una que otra ayudita para becar a unos cuantos pilos. Ahora. Si la causa es tan noble ¿por qué no hipotecan sus edificios?

Fajardo es muy peligroso. Lo dice Uribe. También podría poner en cintura a la educación pública. Le torcería el pescuezo a los profesores que convirtieron al sindicalismo en un multimillonario negocio privado con los recursos públicos. Fajardo podría, por ejemplo, invitar a los sindicatos  de educadores a que rindieran cuentas públicas. Por casualidad ¿Conocemos públicamente un solo balance de los profesores sindicalizados? ¿Conocemos la declaración de renta de algún dirigente sindical?

¡¿Cómo se nos ocurre elegir a un profesor que le tuerza el pescuezo a este paraíso educativo?! ¿A un educador en un país mal educado? ¿A un pensador en el país de los creyentes? ¿A un conciliador en un país de agresores? ¿A un pacifista en el país de la violencia? ¡Prohibido votar por Fajardo!

Nietzscheana. La educación en Colombia es el otro gran fraude. Estudiantes defraudados, callan. Profesores defraudadores, callan.

Bernardo Congote es Profesor universitario colombiano y miembro del Consejo Internacional de la Fundación Federalismo y Libertad (Argentina). [email protected]

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