Mongabay Latam

Publicado el Mongabay Latam

Tres razones que explican el peligro de los grandes vertebrados de Colombia

  • La deforestación fragmenta o acaba con el hábitat de estos animales y como consecuencia sus poblaciones se ven reducidas.

(Mongabay Latam) 

A pesar de que el Gobierno colombiano ha venido aumentando el número de áreas protegidas ─no solo en Parques Nacionales─ y que se pasó de 13 millones de hectáreas protegidas en 2010 a más de 30 millones de hectáreas en 2018, estas no son suficientes para garantizar la conservación de grandes vertebrados. Esa es la conclusión del Instituto Humboldt en uno de sus artículos publicados en el informe ‘Biodiversidad 2016’.

Se desconocen los datos sobre las poblaciones de grandes vertebrados en las áreas protegidas colombianas. Solucionar este problema requiere de tiempo y de un gran gasto por parte del Estado. Foto: Robert Wallace / WCS
Se desconocen los datos sobre las poblaciones de grandes vertebrados en las áreas protegidas colombianas. Solucionar este problema requiere de tiempo y de un gran gasto por parte del Estado.
Foto: Robert Wallace / WCS

“Es claro que las áreas protegidas no son suficientes para conservar poblaciones de grandes vertebrados a largo plazo”, dice el reporte. Algunas de las especies que más preocupan son: el manatí, la nutria, el oso andino, la tortuga del río Magdalena, el jaguar, el oso andino, el mono araña, la danta, el caimán del Orinoco, el bagre y la raya de agua dulce. Todas estas presentan algún grado de amenaza.

Estas son las principales razones de la vulnerabilidad en la que se encuentran estos animales:

  1. Muchos de los grandes vertebrados son especies de alta movilidad, es decir, requieren extensos territorios para desplazarse e incluso para llevar a cabo sus actividades de caza, apareamiento o reproducción.

Es por esto que el estudio del Instituto Humboldt resalta el valor de conservar a estos grupos de animales incluso en las áreas no protegidas. Esto último es un gran reto pues, en general, los grandes vertebrados en Colombia han visto reducidas sus poblaciones debido a la cacería indiscriminada y a la transformación de sus hábitats para explotaciones agropecuarias no sostenibles.

Carlos Lasso, investigador del Instituto Humboldt y uno de los autores del artículo, le aseguró a Mongabay Latam que “en el caso de los vertebrados terrestres su principal amenaza es la deforestación, como consecuencia del avance de la frontera agrícola y pecuaria. Eso trae consigo la pérdida del hábitat o su fragmentación, es decir, quedan parches de bosque aislados donde no hay conexión, no hay intercambio genético y se aumenta la posibilidad de que estas especies mueran por cacería, pérdida de hábitat o pérdida de las presas que les sirven como alimento”.

  1. Los Parques Nacionales Naturales y otras reservas que antes constituían el refugio para la conservación de la vida silvestre, actualmente han dejado de ser funcionales en la mayoría de los casos y no son suficientes para la conservación a futuro.

“Ya no funcionan las figuras de conservación tradicionales y es necesario crear  figuras innovadoras como los corredores biológicos. Por ejemplo, si hay áreas protegidas que quedan aisladas podemos establecer corredores a través de un curso de agua y su bosque marginal”, comenta Lasso. Según dice, si se garantiza la interconexión entre esos fragmentos de hábitat perdidos se propende por la conservación.

  1. En el caso de los grandes vertebrados acuáticos, la principal amenaza es la construcción de represas y la sobrepesca.

Aunque su influencia no parezca tan notoria a simple vista, la deforestación también repercute negativamente en estos animales ya que cambia las condiciones de los ríos, reduciendo sus caudales, sus patrones de precipitación e impidiendo las migraciones animales.

Lee más | La deforestación en Colombia tiene en peligro de extinción al mono tití del Caquetá

Los grandes vertebrados amenazados en Colombia
Manatí (En Peligro)

Manatí.
Manatí.

Solo el 9,15 % de su área de distribución se encuentra en alguna área protegida. Este animal habita en áreas extensas, aisladas y de difícil acceso. Los planes de manejo de las áreas protegidas han tenido un enfoque principalmente terrestre y su nivel de investigación es bajo.
Principales amenazas: caza para el consumo de la carne y productos asociados, enmallamiento en redes de pesca, contaminación, pérdida del hábitat, colisiones con embarcaciones y vandalismo.

Mono araña

Mono araña.
Mono araña.

En Colombia solo el 3 % del área de distribución del mono araña café se encuentra en algún área protegida y un 1,5 % en el Parque Nacional Natural Catatumbo y Parque Selva de Florencia. Existe una alta tasa de conversión del hábitat por la agroindustria y la ganadería extensiva. Se desconoce el estado de sus poblaciones y no se sabe el efecto de la cacería sobre las poblaciones.
Principales amenazas: Destrucción y fragmentación del hábitat, cacería, tráfico ilegal de especies, megaproyectos de exploración de hidrocarburos y minería e hidroeléctricas.

Grandes peces de agua dulce

Bagre Rayado del Magdalena.
Bagre Rayado del Magdalena.

Los ríos donde se distribuyen las especies sirven como límites de Parques Nacionales Naturales, pero solamente áreas pequeñas de su distribución están protegidas. Los Parques no son las figuras más adecuadas para la protección de grandes peces de agua dulce.
Principales amenazas: Sobrepesca, deterioro del hábitat dentro y fuera de las áreas protegidas, minería, contaminación del agua y construcción de diques, taponamientos y represas (limitan la reproducción y dispersión o migración). 
Jaguar

Jaguar.
Jaguar.

Red de áreas protegidas insuficiente y aisladas en un paisaje de aprovechamiento humano. Se hace necesario conocer el estado de conservación de los grandes mamíferos neotropicales en las áreas no protegidas del Amazonas, hay ausencia de datos robustos de las poblaciones y dificultad en el seguimiento de los individuos y en las técnicas de muestreo.
Principales amenazas: Destrucción y transformación de la Amazonia, presión humana, explotación desmedida y cacería intensa.

Danta

Danta.
Danta.

El cambio climático en un factor que influye en la distribución de la especie y representaría una reducción desde 35 % al 44 % en las áreas de extensión. La danta ha sido poco estudiada en Colombia y su distribución es poco conocida.
Principales amenazas:  La transformación de bosques y páramos a cultivos y potreros, la reducción y fragmentación de su distribución original. Es una especie vulnerable.
Oso andino

Oso andino u oso de anteojos.
Oso andino u oso de anteojos.

Ocho Parques Nacionales tienen extensiones entre 1000 y 5000 Km2 por lo que la conservación del oso debe darse también fuera de ellas. La cordillera oriental contiene el 50,8 % de las áreas protegidas con osos andinos, la Central el 15,9 % y la Occidental el 29 %. No se conoce la abundancia de individuos.
Principales amenazas: Expansión de la frontera agrícola y ganadera, cacería por retaliación, infraestructura vial,  ausencia de prácticas de conservación, cultivos ilícitos y conflicto armado.
Grandes reptiles acuáticos

Tortuga del río Magdalena.
Tortuga del río Magdalena.

De las 32 especies continentales de tortugas y crocodílidos, 12 especies y una subespecie presentan algún grado de amenaza. Las estrategias propuestas no han sido efectivas, ya que no han sido implementadas de forma continua e integral. Las áreas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap) dejan por fuera el área de distribución de gran parte de las especies de tortugas y crocodílidos continentales y no son suficientes para mantener poblaciones viables. Dificultad en un manejo integral de los sistemas fluviales y de la dinámica de los pulsos de inundación.
Principales amenazas: Sobreexplotación, pesca, generación de energía, alteración del hábitat, deforestación y cambio en la cobertura vegetal, contaminación de las aguas y cambio climático. Falta investigación y monitoreo en su área de distribución y la información es una limitante para una conservación efectiva.

Ilustraciones: Diego Cobos, Andrés Bernal y Marcelo Céspedes.

Una versión ampliada de esta historia fue publicada en Mongabay Latam. Puedes leerla aquí.

Si quieres conocer más sobre la situación ambiental en Colombia, puedes revisar nuestra colección de artículos. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al boletín aquí.

OTRAS HISTORIAS DE MONGABAY LATAM QUE TE PUEDEN INTERESAR:

Bolivia: tres claves para entender los peligros que enfrenta la Reserva de Sama. La cuenca de Tajzara, un humedal de importancia internacional, enfrenta serias amenazas por el sobrepastoreo, la construcción de una carretera y las intensas sequías. ¿Cuál es el impacto en el frágil ecosistema del altiplano de Sama? Lee la historia aquí.

Un juzgado ambiental en Ucayali para frenar la destrucción de bosques. Con casi nueve millones de hectáreas de bosques, Ucayali tiene un problema grave de deforestación. Un juzgado especializado verá las denuncias en una región golpeada por la tala, minería y agricultura ilegales, entre otras amenazas a la biodiversidad. Lee la historia aquí.

Liberalización, guerrillas y acaparamiento de tierras: la historia de cómo creció el aceite de palma en Colombia. Tras el Acuerdo de Paz, hay preocupación por las reformas recientes en las políticas de uso de la tierra, que aumentarían la producción de aceite de palma y “legalizarán la acumulación de tierra” que las empresas agrícolas “obtuvieron de forma ilegítima durante el conflicto armado”. Lee la historia aquí.

Comentarios