Minería sin escape

Publicado el JD Angulo Argote

Minería 4.0, realismo mágico en Colombia

“La primera condición del realismo mágico, como su nombre lo indica, es que sea un hecho rigurosamente cierto que, sin embargo, parece fantástico”. Gabriel García Márquez.

El concepto de industria 4.0 fue incorporado por el gobierno alemán en el 2011, actualmente es la base del cambio en diversas actividades económicas. La minería 4.0 llega para quedarse en los países mineros por excelencia, para transformar sus procesos de dialogo con los involucrados, exploración, producción y cierre de mina. Los cambios se hacen de manera real y oportuna, teniendo visibilidad instantánea y abierta con todos los actores sobre tendencias de los mercados, producción, calidad, tiempos de ciclo, estado de los equipos mineros, entre otras variables operativas importantes para lograr operaciones eficientes, productivas y competitivas.

En Colombia las actividades económicas vienen enlazadas a dos conceptos: religión y política, nuestro modelo económico conservador tradicional, no permite generar cambios (destrucción creativa), todo esto ha permitido en la historia mantener instituciones políticas extractivas. En estos casos, actividades económicas como la producción y recolección de café, agricultura, ganadería, cultivo de flores, minería entre otras son el gran reflejo.

Miremos al pequeño y mediano minero, ¿cuál ha sido su movilidad empresarial?. Como podemos ver no ha cambiado su enfoque hacia la eficiencia y productividad, lo cual no les permite ser competitivos. Para ellos todo gira en torno al superciclo de los precios. Con precios altos se hace minería, de lo contrario no es rentable. ¿Cuándo vamos a tener minería inteligente en nuestro país?.

Se hace un llamado a todos los actores que de una u otra manera son los involucrados en alcanzar la minería 4.0 en Colombia. Por ejemplo se requiere de manera urgente, desde etapas tempranas un cambio en el modelo educativo, iniciando desde los cimientos básicos hasta el pregrado. Se necesitan profesionales nativos con ese tipo de tecnología.

Colombia tiene una tarea clave si realmente quiere ser minero, crear un ecosistema de innovación y desarrollo fructífero. Los alemanes, combinan la pequeña, mediana y gran minería con universidades y centros de investigación altamente especializados. No existe otro camino de mejorar la productividad para ser eficiente y competitivo en los mercados de los minerales cada vez más exigentes.

Si el país no transforma y reinventa su ADN minero sobre tres pilares básicos; destrucción creativa, productividad y competitividad, seguiremos aplicando la frase de Andrés Oppenheimer “Anclados al pasado guiados por ideologías” (política y religión).

Es importante recordar, el índice de capital humano 2018 del Banco Mundial, el cual ubica a Colombia en el puesto 70 de 157 países, donde nuestras generaciones son proyectadas a tener una productividad de tan solo el 60% respecto a los países que han aprovechado el valor agregado de la industria minero energético. Chile en cabeza de este indicador, se posesiona en el puesto 45, seguido de Costa Rica (57), Argentina (63) y México (64).

La minería 4.0 es la cuarta revolución industrial, si no hemos sido capaces de aplicar las anteriores revoluciones por voluntad política, debido a quienes nos han gobernado, es el momento de construir y planear ese camino, y no sea más otro realismo mágico de las novelas literarias de nuestro único premio nobel de literatura Gabriel García Márquez.

Para finalizar, estoy convencido que el roadmap minero (hoja de ruta) en Colombia no visualiza ser un actor importante como país relevante en minería. La base de ese cambio se trabaja desde la educación, y es claro que no hace parte de la agenda política.

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