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El desarrollo vial en la Amazonía colombiana

 

Debido a las características territoriales de la región amazónica colombiana, no se pueden desconocer los grandes retos que enfrenta el Estado para garantizar una interconectividad efectiva que facilite el desarrollo tanto de economías locales como de procesos sociales y culturales en los pueblos indígenas y las comunidades que habitan en este territorio.

Teniendo en cuenta que la participación de todos los sectores sociales y económicos en la construcción de planes y programas de inversiones en el territorio nacional es un propósito establecido como mandato constitucional, es importante realizar un balance sobre el estado actual de la implementación de los instrumentos de desarrollo propuestos para los departamentos amazónicos. Para lograrlo, se debe considerar que en la mayoría de ellos se reconoce a las asociaciones indígenas como asesores permanentes y aliados estratégicos en la formulación, construcción e implementación de las estrategias de desarrollo.

A continuación, se presentan los principales planes y proyectos estructurados en los planes de desarrollo de ambos departamentos, específicamente en materia de infraestructura, con el objetivo de generar análisis y reflexiones sobre la efectividad de estos planes en los territorios.

Reconocimiento estratégico en materia ecosistémica

 

Los departamentos de Vaupés y Guaviare son reconocidos por el Gobierno nacional como territorios con riquezas en medio ambiente, biodiversidad, etnias y cultura, y agua. En general, se reconoce la gran cantidad de ventajas que tienen por ser territorios de reserva natural; por esta razón, el Gobierno se ha planteado como objetivo crear alternativas de mejoramiento de las condiciones de acceso a partir de la gestión pública y la búsqueda de recursos que impacten en sectores sociales. Este objetivo se puede ver plasmado en los diferentes documentos de desarrollo departamentales.

En la práctica, el Gobierno reconoce la dificultad de implementar planes, proyectos y programas de desarrollo local debido a las condiciones ecosistémicas del territorio, que generan un acceso limitado por vía terrestre, fluvial y aérea y, por lo tanto, un alto costo de operatividad.

Figura 1. Reserva Forestal de la Amazonia

La reserva forestal de la Amazonia abarca la totalidad de la Amazonia colombiana, es decir, incluye los departamentos de Amazonas, Caquetá, Guainía, Guaviare, Huila, Meta, Putumayo y Vaupés. Inicialmente, la reserva abarcaba 5 359 375 hectáreas protegidas, que se han reducido a causa de la deforestación, principalmente por el aumento de la barrera agrícola y la expansión de los cascos urbanos.

En cuanto a la organización territorial, los departamentos de Guaviare y Vaupés reciben un tratamiento especial en materia normativa, que fue definido en la Ley 2 de 1959, que establece un manejo diferenciado y que las perspectivas de desarrollo sean establecidas a partir de criterios de sostenibilidad. Ambos departamentos fueron declarados como zona de reserva forestal por la Ley 2 de 1959, cuyo propósito fundamental es la protección de los suelos, las aguas y la vida silvestre, así como el desarrollo económico del país por los innumerables bienes y servicios que ofrece.
El 99,9% del departamento del Vaupés está bajo la figura de reserva forestal. Se han sustraído de esta figura 430,31 hectáreas para cascos urbanos (equipamientos municipales) y 4069 hectáreas en la zona rural que rodea la vía Mitú-Monforth. Así, queda un total de 5 404 501,69 hectáreas bajo la figura de Reserva Forestal.

En el caso del Guaviare, el 80% del territorio está comprendido en zonas de reserva forestal, áreas protegidas y resguardos indígenas, entre las que se destacan la reserva nacional natural Nukak, el Parque Nacional Natural Serranía de la Macarena, el Parque Nacional Natural Sierra de Chiribiquete y el resguardo indígena La Fuga. Con posterioridad al reconocimiento en la ley 2 de 1959 se realizaron cuatro sustracciones de este territorio para cubrir los asentamientos de colonizadores, mediante el Acuerdo 21 de 1971, el Acuerdo 31 de 1987 y la Resolución 128 de 1987 del Inderena y la Resolución 521 de 1998 del Ministerio de Ambiente. El territorio sustraído ocupaba un total de 486 000 hectáreas, de las 5 552 727 hectáreas de la superficie total del territorio departamental. En la actualidad, bajo la figura de reserva forestal aún figuran 2 383 498 hectáreas. El resto (2 683 229 hectáreas) se encuentra repartido entre los parques nacionales naturales y los resguardos indígenas de acuerdo con el Plan Departamental de Gestión del Riesgo).

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