BLOGS Cultura

04

02

2010

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Crónicas rodantes: políticos y políticas

Por: Laura García

The_Politician_by_Terrauh

Dos veces he sostenido peleas sobre ruedas. Una fue en Buenos Aires y la otra fue en Santiago, hace poco. Las dos veces ha sido por política. No porque yo quiera discutir de política, sino porque mi interlocutor (¿contrincante?) se niega a que yo no quiera discutirla.

Categoria: Crónicas rodantes

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24

01

2010

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Crónicas rodantes: un santo patrono

Por: Laura García

Hace casi diez años, cuando aún estaba en el colegio, tuve una manifestación divina en mi vida. Se me apareció un santo que desde entonces es mi santo patrono y se llama San Librario. Sí, tal vez están pensando que estoy loca y que este santo no figura en el santoral católico. Y es verdad, no figura, porque San Librario es una librería que está en Bogotá. Yo no la conozco. Tengo una foto que me mandó su dueño, Álvaro Castillo Granada, hace años ya. Y creo que tengo por ahí un separador, que, manteniendo la lógica católica, debería oficiar como estampita.

Categoria: Crónicas rodantes

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28

12

2009

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Crónicas rodantes: tragedia amorosa

Por: Laura García

On_The_Bus_by_nonentity_sam

Cuando uno toma determinado recorrido de micro, a la misma hora siempre y todos los días sin falta de lunes a sábado, es inevitable tropezarse con ciertas personas que por una u otra razón coinciden en horarios con uno. La costumbre instaura tácitamente una familiaridad entre el que sube y el que ya está arriba: una mirada de saludo, un “hola” tímido, o simplemente una sonrisa. A fuerza de tomar todos los días, y no solamente para ir a mi casa, el recorrido 104, terminé haciéndome “amiga” de una chica que se sube en la parada de la Universidad de Chile, a dos cuadras de donde yo me subo.

Categoria: Crónicas rodantes

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22

12

2009

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Crónicas Rodantes: El hijo bastardo del Transmilenio

Por: Laura García

transantiago

Bueno, bienvenidos a esta, su serie de las crónicas rodantes. Los que no tenemos auto y que, supongo, somos la mayoría, tenemos que movernos en esas moles que toman nombres diversos en Latinoamérica: peceras en México, guaguas en Cuba, buses y busetas en Colombia, micros en Chile, colectivos en Argentina, y así. Además de los hacinamientos que se producen en las horas punta, codazos, manotazos, toqueteos y malos olores, el transporte público tiene otras caras: las caras de quienes lo usan.

Categoria: Crónicas rodantes

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15

12

2009

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Gajes del inmigrante: Los protagonistas

Por: Laura García

En el artículo pasado invité a todos los lectores de esta serie “Gajes del inmigrante” a enviarme sus propias anécdotas e historias como colombianos inmigrantes. Nunca sospeché cuando comencé a escribir esta serie que me llegarían tantísimos correos electrónicos diarios, a veces mi bandeja estaba repleta. Espero haber recibido bien la ola. No todos me decían cosas amables, es verdad, pero le agradezco muchísimo a todos aquellos que me dieron a conocer sus puntos de vista sin insultarme, ni acusar a mi mamá de cosas que estoy segura ella no ha hecho.

Todos ustedes, con sus comentarios y con sus correos, son los verdaderos protagonistas de esta serie, de este blog, y por eso les cedo la palabra, los presento entre ustedes, los presento a todos los que por aquí llegan de visita. Son los colombianos dispersos en el mundo y desde ahora y para siempre mis hermanos.

Estos son sus gajes del inmigrante.

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13

12

2009

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Gajes del inmigrante: El amor

Por: Laura García

«Y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro»

Julio Cortázar, Rayuela.



Un día de invierno, hace mucho tiempo ya, mis trámites en extranjería superaron las normales cuatro horas de espera. Ese día era especial. Había recibido un ultimátum: o me regularizaba o me iba. Me entregaron dos papeles que aún conservo y uno de ellos me gusta más que el otro, porque es casi una carta oficial de expulsión. Nunca nadie se había tomado la amabilidad de echarme por escrito, oficialmente. Uno no debe despreciar esos detalles, ni irlos tirando a la basura así como así. El caso es que ese día tuve que pasar por dos módulos diferentes y en cada uno de ellos el turno me significaba esperar a que pasaran unas doscientas personas antes que yo. Recuerdo que me puse al frente de la ventana a ver si me distraía mirando hacia la calle. En ese entonces el edificio de Extranjería se ubicaba justo al frente del Palacio de la Moneda, un bonito edificio ahumado, custodiado por Carabineros que visten de blanco elegante. Desde donde yo estaba parecían soldaditos de plomo y se movían precisamente como si fueran figuritas de juguete comandadas por la mano de algún niño.

Categoria: Devaneos

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09

12

2009

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Gajes del inmigrante: El inmigrante de segunda

Por: Laura García

Inmigrante de segunda

Justo estaba escribiendo el cuarto artículo de esta serie a la que he denominado “Gajes del inmigrante”, cuando me entra un comentario de un estimado lector que se pregunta si un colombiano en Argentina o en Venezuela es un inmigrante, si no es mejor irse «a un país bueno de una vez». Y es que este estimado lector, como muchas personas, cree que no somos inmigrantes los que no vivimos en Europa o Estados Unidos, y si lo somos, a lo mucho somos unos inmigrantes segundones que levantaron el vuelo a la manera de las gallinas: cortito.  ¡Qué vergüenza nosotros! ¿verdad?

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08

12

2009

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Gajes del inmigrante: La navidad

Por: Laura García

Christmas_is_Sweet_by_allendoesphotos

Me atrevo a decir que el momento más difícil del año para un colombiano inmigrante es Diciembre y la consabida navidad. La alegría, el bullicio, las natillas, buñuelos, novenas, panderetas y villancicos suelen escasear en algunas partes del mundo. Muchos se las arreglan acudiendo a la terapia de la cofradía: se juntan varios colombianos por ejemplo en España, Francia, Argentina, el país que sea, y juntos recrean una celebración a escala de la navidad a la colombiana, tratando de emular todo lo que sea posible, aunque al final lo único que está a la mano son los villancicos y la pandereta.

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02

12

2009

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Gajes del inmigrante: el equipaje y la traición.

Por: Laura García

inmigrante colombiana

De niña, me causaba gran consternación la canción de Nino Bravo «un beso y una flor». Su letra me conmovía profundamente, me sentía triste cuando la escuchaba, sobre todo por esa parte en que decía «me voy, pero te juro que mañana volveré»; esa frase me sonaba a promesa que nunca se cumpliría. Cuando se acercaba la hora de partir de Colombia, esa canción ya no resultaba triste, sino premonitoria y prefería rehuirla. Ya después no la volví a escuchar, sino, mágicamente, hasta unos meses antes de levantar nuevamente mi vuelo, en aquella ocasión a Buenos Aires, aquí nomás, a un ladito del último pasillo del mundo. Otra vez Nino diciéndome al oído que «al partir, un beso y una flor».

La parte complicada venía con lo del «ligero equipaje», porque cuando uno se va, sin saber si va a regresar algún día, el equipaje no es nada ligero, sobre todo en mi caso que cuando el viaje es largo tengo que cargar con 300 libros (conteo no actualizado a la fecha, por cierto), y otras tantas papelerías más.

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30

11

2009

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Gajes del inmigrante: la estampa colombiana

Por: Laura García

GNP_Colombia_by_MattoriHanzo

«Pablo Escobar aún vive». «No», le digo al hombre con quien converso, «Pablo Escobar murió en 1993». «No, no, él vive, él vive. Vive en Bariloche, se hizo pasar por muerto». «¿En serio?», le contesto desganada, «Y bueh… qué le vamos a hacer…»

Sí. Es verdad, voy a conceder que Pablo Escobar vive, porque sencillamente todos insisten en revivirlo. Por eso más de una vez he sostenido estas conversaciones extrañas con tipos que me insisten, una y mil veces, que las teorías conspirativas del mundo son muchas más de las que yo podría imaginar, aún si tuviera la imaginación más poderosa, y que Pablo Escobar, efectivamente, vive.

Categoria: Crítica

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