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23
11
2009
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Curso acelerado de metro y rima

Por: Héctor Abad Faciolince

Como unos cuantos lectores sabrán, he sostenido una ya muy larga y muy tediosa polémica con el escritor Harold Alvarado Tenorio sobre unos sonetos que en mi opinión fueron escritos por Jorge Luis Borges, y que en cambio el poeta colombiano se obstina en alegar que son de su propia autoría. Para tranquilidad de los lectores no voy a discutir aquí de quién son los sonetos.

Lo que sí quiero mostrar es que las versiones publicadas por Tenorio tienen graves errores de métrica y de rima, y que en cambio los sonetos editados en un cuaderno de Mendoza (y en otras publicaciones serias como Diario 16, La Jornada, El Espectador, etc.) son impecables, al menos desde un punto de vista formal.

Para empezar voy a aclarar a los lectores, por si alguno no lo sabe, cómo se construye exactamente un soneto. Este tipo de composición poética fue inventada en el sur de Italia hacia el siglo 14, y de allí pasó a España, a Francia, a Inglaterra, a muchas otras partes. Su esquema es muy sencillo: se trata de catorce versos (dos cuartetos y dos tercetos), cada uno de once sílabas, con rimas consonantes que pueden ir distribuidas según el esquema ABBA, ABBA, CDC, DCD, o, en épocas más modernas, con otro tipo de orden en las rimas. El esquema rítmico no es tan importante, pero sí es fundamental que los versos rimen y que tengan once sílabas. Sin estos dos requisitos, el soneto fracasa como el preciso artefacto verbal que es. De hecho, así son todos los que Borges publicó en vida: catorce versos endecasílabos y rima consonante entre ellos.

Uno de los más famosos sonetos didácticos sobre lo que es un soneto (el meta-soneto) lo escribió Lope de Vega y vale la pena leerlo para repasar su exacto mecanismo de relojería:

Un soneto me manda hacer Violante,

que en mi vida me he visto en tanto aprieto,

catorce versos dicen que es soneto,

burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara el consonante

y estoy a la mitad de otro cuarteto,

mas si me veo en el primer terceto,

no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando

y parece que entré con pie derecho

pues fin en este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo y aun sospecho

que voy los trece versos acabando.

Contad si son catorce, y está hecho.

lope_de_vega

La polémica con Tenorio está centrada en cinco sonetos. No los voy a tediar aquí con su publicación completa. Me voy a limitar a un par de casos en los que se hace evidente que los sonetos que el colombiano se atribuye a sí mismo están mal construidos. Los voy a comparar con las versiones correctas que yo atribuyo a Borges y que han sido publicadas en otros sitios.

Veamos, para empezar, los últimos dos tercetos de uno de los sonetos en discusión. Los que para mí son originales de Borges, dicen así:

El Cantar de Cantares del hebreo,

esa flor que florece en el desierto

de la atroz Escritura, el mar abierto

del álgebra y las formas de Proteo.

Quedan tantas estrellas todavía;

suspendo aquí mi vana astronomía.

Como se ve, son seis endecasílabos perfectos con la siguiente estructura en la rima: CDD CEE. Es típico en los sonetos ingleses de Borges que haya un dístico final, con rima consonante. En este caso: “todavía” rima con “astronomía”, como debe ser. Veamos ahora la versión de Tenorio:

El cantar de los cantares del hebreo,

son la flor que florece en el desierto

de la atroz Escritura, el mar abierto

del álgebra y las formas de Proteo.

Quedan aún tantas estrellas.

Suspendo aquí esta vana astronomía.

Al primer verso le sobra una sílaba: El/can/tar/de/los/can/ta/res/de/lhe/bre/o = 12 sílabas.

Al penúltimo verso, en cambio, le faltan dos sílabas: Que/dan/a/ún/tan/tas/es/tre/llas = 9 sílabas. Dodecasílabos y nonasílabos no son, obviamente, versos correctos para un soneto. Pero esto no es lo más grave. Lo más grave es que el dístico final no rima. Cualquiera puede oír que “estrellas” no rima ni con “astronomía” ni con ninguna otra terminación de los tercetos. El resultado es un desastre evidente.

Aunque los desastres de las versiones mal copiadas por Tenorio son muy numerosas voy a citar sólo una más, para no extenderme más allá de lo necesario. Empecemos ahora por los tercetos finales de otro de los sonetos, tal como Tenorio los arruina:

de Nishapur. Me abruman las auroras

que son y fueron los ponientes,

el amor y Tiresias y las serpientes

las noches y los días y las horas

gravitan sobre la sombra que soy.

La carga del pasado es infinita.

La estructura de las rimas empieza bien: CDD C, pero termina EF (?), una burrada, pues es evidente que “soy” no rima con “infinita”. El segundo verso es de nueve sílabas, el tercero un dodecasílabo; la puntuación final destruye la sintaxis de la estrofa… En resumen: errores garrafales que dan como resultado un esperpento poético. De qué modo tan pulcro, en cambio, había compuesto Borges los finales de ese soneto, con el nítido dístico final, se ve en la versión correcta que he podido recoger en las publicaciones confiables citadas arriba:

de Nishapur. Me abruman las auroras

que fueron y que son, y los ponientes;

Tiresias y el amor de las serpientes

y las noches, los días y las horas.

Sobre la sombra que ya soy gravita

la carga del pasado. Es infinita.

Endecasílabos bien medidos, una estructura normal de la rima para el soneto inglés, CDD CEE, un encabalgamiento feliz en los últimos versos, en fin, un poema bien construido.

Lo único que me interesa aquí es definir si los versos divulgados por “el Saint-Beuve colombiano” están bien construidos o no, si pueden pertenecer o no a un soneto. Les dejo a los lectores serios, y a quienes de verdad saben cómo se escribe un soneto, el veredicto. Para mí es evidente la incompetencia poética que se manifiesta en las versiones de Alvarado.

Categoria: General

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Opiniones

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laurgar

12 noviembre 2009 a las 9:32
  

Dear Héctor: Creo que, lamentablemente a Alvarado Tenorio & co., les interesa más discutir en lo que tú dices no querer en tu último párrafo, puesto que carecen de otros argumentos. Abrazos, Laura.

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ovejanegra

12 noviembre 2009 a las 11:58
  

Gracias Hector. Demasiado claro y me parece que este lado del asunto del plagio es absolutamente contundente. Cómo pudo Alvarado Tanorio violar de esa manera semejante hermosura de sonetos?

Opinión por:

dante malpensante

12 noviembre 2009 a las 16:51
  

En una sencilla conclusion , que no admita el plagio, pero que admita que no sabe escribir .

Opinión por:

susurrosdelluvia

12 noviembre 2009 a las 19:55
  

Gracias por el curso. Nunca he escrito un soneto, pero es notable la diferencia, más que en la estructura, en la magia: estos versos de Borges atrapan mariposas sin herirles las alas.

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decartonpiedra

23 noviembre 2009 a las 6:29
  

Sus explicaciones no impiden que los sonetos sean e Tenorio. Es decir, una persona escribe un soneto en bruto y luego lo va modificando y perfeccionando. Es lo que yo hago. Muchas veces guardo un soneto algún tiempo. Lo que llamo el desprendimiento, para volverlo a leer con mayor distancia y ahí empiezo a hacer lo que llaman los frances “le depuoillement”. Es decir a despiojarlo. Este es un método praticado por grandes poetas, empezando por Baudelaire y en español Machado. ¿Por qué no admite que esto es posible?

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decartonpiedra

23 noviembre 2009 a las 6:32
  

Si usted dice que Tenorio, cuya poesía me deja indiferente, ha plagiado a Borges, tiene que probarlo. Puesto que la viuda de Borges quien fuera su secretaria lo niega. Así a usted no le guste, usted no tiene ninguna prueba de que el hombre no es el autor. Y ni siquiera conoce su método de trabajo.

Opinión por:

habad

23 noviembre 2009 a las 6:50
  

Estimado Decartónpiedra:
claro que cuando uno compone un soneto lo hace poco a poco, puliendo los errores. Pero cuando decide publicarlos es porque ya los tiene listos. A nadie que sepa qué es un soneto se le ocurre publicarlo combinando nonasílabos con endecasílabos, y rimas consonantes mezcladas con versos sin rima. El problema es que así los publicó Tenorio, en el 93, siete años después de que fueran publicados, bajo el nombre de Borges, por primera vez.

Opinión por:

decartonpiedra

23 noviembre 2009 a las 9:42
  

Entonces simplemente no era un soneto. Sin olvidar que hay sonetos polimétricos, hay poesías en las que se nota que la intención del poeta era el soneto pero por cualquier motivo lo dejó como estaba. De todas formas ¿qué puede impedir que unos versos publicados no sean corregidos más tarde por su autor?. Lo que quiero decir es que siendo Borges ciego, los ojos los tenía su mujer y si ésta dice que no eran de Borges no podemos, aunque lo dudemos, publicar lo contrario. Borges era un gran escritor pero un poeta bastante regular. Así que ¿ cuál es el problema?

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habad

23 noviembre 2009 a las 11:34
  

Pues es que él los presenta como sonetos; no como sonetos polimétricos. Y la señora Kodama no es la última palabra en temas de atribución. Sería como decir: Las obras de Borges son las que diga la señora Kodama. Eso es absurdo. Borges era un gran cuentista y un gran poeta.
El problema es que los sonetos fueron publicados antes, mucho antes de que Alvarado Tenorio los publicara por primera vez amparados por su nombre. Y las versiones iniciales, de 1986, eran sonetos perfectos. Las publicadas posteriormente por Alvarado Tenorio, en 1993, son los que tienen fallas evidentes de metro y de rima.

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kapitalisfobia

23 noviembre 2009 a las 13:40
  

Alvarado Tenorio es un poeta tan mediocre, que “sus” poemas más “famosos” viven a la sombra de los de Borges. Alvarado Tenorio es más reconocido por sus desleales polémicas con otros poetas que por su poesía. Triste destino para alguien que aspira con tanta arrogancia a la gloria literaria. Pronto será olvidado, si es que Héctor Abad no le sigue concediendo unos días más de vigencia.

Opinión por:

kapitalisfobia

23 noviembre 2009 a las 13:59
  

Respetado Héctor Abad: Me parece que te faltó señalar otra pifia en uno de los versos de Alvarado; cuando escribe: “El cantar de los cantares del hebreo/ son la flor que florece en el desierto”, suena mal porque tiene un error de concordancia de número; el Cantar es la flor, no son la flor.

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pepabeee

23 noviembre 2009 a las 14:22
  

Que rico leer lo que no entiendo
tratando de pellizcarme los sesos
si riman o riman mis versos
me da igual no escribir un soneto.

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elegantelefant

23 noviembre 2009 a las 15:35
  

Borges fue y seguirá siendo gran poeta y gran cuentista y gran ensayista y gran prologuista. Solo quien no lo haya leído sumergido en su infinidad puede afirmar lo contrario, y a ese me permito llamarlo arrogante, y dedicarle los siguientes endecasilabos:

Borges fue y será lo que tú no has sido,
labios de piedra y cartones de oído:
sabio y humilde servidor de todo
lo que para ti suena a espanto y lodo.

Héctor, creo en su labor y comparto su interés por aclarar un asunto de autoría. Creo que es más que obvio que Tenorio ha plagiado, y no creo que el sensacionalismo o el escándalo sean el objetivo de un escritor sensato. Lástima que ensucie esta obra que ahora pertenece a la humanidad más que a un fallecido Borges.

Opinión por:

aruberuto

23 noviembre 2009 a las 18:20
  

La duda cabe, pero están en contra de Tenorio las posibilidades. Si hay dos publicaciones de los “mismos” versos, con diferencias formales tan sustanciales, y la primera es mas refinada que la segunda, tendería a pensar que fueron reescritos de memoria, con memoria de pollo como la mía. Las descalificaciones personales y las respuestas salidas de tono no aportan nada al debate, pero si denigran de quien se rebaja al hacerlas.

Opinión por:

herlo

23 noviembre 2009 a las 18:38
  

Mirad y contad, del caco sus versos,
Comparad y sentid la impostura,
de un Harold Tenorio sin altura,
de unas rimas vacías, unos versos

Borgianos, escritos sin hermosura.
Copia fiel de algunas gratitudes
escritas con inmorales virtudes,
la copla muere, se torna oscura

cuando se re-escribe del terceto
“el Cantar de Cantares del hebreo”.
Si, sirven al malhechor de boceto

las sílabas del seguidor de Teseo,
el acento profundo del soneto,
el álgebra y las formas de Proteo.

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edisonmirabarrera

24 noviembre 2009 a las 3:12
  

Es usted muy descarado señor Abad. No sólo lleva casi 20 años viviendo de la muerte de su papá, porque por supuesto, usted escribe muy mal, sino que ahora, en estos últimos años, vive de desprestigar a Alvarado Tenorio. Vaya con Ud. Mejor tome un curso de redacción , otro de ortografía, otro de sintaxis, otro de prosodia. Y lea, pero lea, a Borges. O al menos a García Márquez, cuya altura Usted nunca vislumbrará. Mediocre de pacotilla. Chanchullero. Rosquero. Y Avivato, eso es lo que Ud es.

Opinión por:

habad

24 noviembre 2009 a las 6:12
  

El correo del señor Edison Mira Barrera viene de una dirección IP que es la siguiente: 186.80.40.40. Esta dirección IP es exactamente la misma del siguiente nombre: h.alvarado, con extensión en cable net. Sé muy bien que esta dirección es la de Harold Alvarado Tenorio. Por eso me permito no contestarle al señor Mira Barrera, que no existe, sino al verdadero autor del comentario:
Señor Tenorio:
Vamos a suponer que es verdad todo lo que usted dice: que vivo de la muerte de mi padre, que escribo mal y con mala ortografía, que no he leído a Borges, que soy rosquero, chanchullero, mediocre y avivato. Listo, supongamos que todo sea cierto. Pero no es eso lo que se está discutiendo aquí. Lo que se discute es si los versos publicados por usted riman y miden once sílabas. Y no. Es a esto a lo que usted no responde. Su única estrategia es el insulto. Y eso lo dice todo sobre su deshonestidad intelectual.

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lauragarcia

24 noviembre 2009 a las 13:22
  

Querido Héctor: Enfrentas a Alvarado con argumentos sólidos que descansan sobre un razonamiento lógico (y matemático, para el que sepa sumar las sílabas en los ejemplos), él tiene que responder de la misma forma. El insulto y la descalificación son formas burdas y gratuitas de enfrentar críticas. Alvarado es, supuestamente, un académico, un profesor, sería bueno, entonnces, que elevara su nivel crítico y argumentativo y nos sorprendiera con una respuesta a este post, pero de mejor calibre, firmada con su nombre. Alvarado: escriba al respecto de estos sonetos, si se les puede llamar así: ¿qué tiene que decir sobre la (mala)construcción de ellos? Enfréntese a los errores que se le enrostran en este texto, porque del autor ya sabemos qué piensa y tanto insulto repetido aburre.

Opinión por:

alguiendice

24 noviembre 2009 a las 14:35
  

Hola Héctor, reciba un saludo. Como dice una canción de Fito Páez “No es bueno nunca hacerse de enemigos que no estén a la altura del conflicto”. Pero qué se va a hacer. Pienso que no se puede concluir de forma irrefutable que hubo plagio por parte de H. Alvarado, y una de las razones es que María Kodama diga que los poemas no son de Borges. Porqué cree usted que ella dice esto? Qué motivos puede tener? Podrían ser celos de que Borges hubiera dictado estos sonetos a otra persona? o quiso tomar partido en la polémica?…

Opinión por:

habad

24 noviembre 2009 a las 14:55
  

Alguiendice:
Gracias por su comentario. Yo no he acusado a Alvarado Tenorio exactamente de plagio. Él hizo un juego literario fallido a partir de las publicaciones de los sonetos (atribuidos a Borges) a finales de los 80. Como él creía que esos poemas eran apócrifos, creyó enmendarlos cambiándolos, pero en vez de mejorarlos los empeoró notablemente. Digamos que fue un juego mal jugado. Cuando el juego se reveló, como él estaba muy feliz de que dijeran que los sonetos eran suyos, se apegó a la historia, o se creyó su propio embuste.
En cuanto a la señora Kodama: ella ahora no niega la autenticidad de los poemas, como sí hizo al principio. Al saber su proveniencia, el poeta francés Jean-Dominique Rey y el pintor Guillermo Roux, se mostró dudosa. Tarde o temprano tendrá que reconocer su autenticidad, creo yo. Y si no la reconoce, tampoco importa mucho. Las viudas no son la última palabra en cuanto a la obra de sus maridos muertos.

Opinión por:

decartonpiedra

24 noviembre 2009 a las 18:00
  

Aquí vuelvo a dar mi opinión. Me parece Héctor que para bien o para mal usted estará ligado de manera cierta a Alvarado. Los ligó el papel que usted encontró en la camisa de su padre muerto. No ha debido usted alborotar ese avispero. A mí me parece que cuando uno se toma la molestia de guardar un poema que ha leído es porque le ha conmovido, le ha gustado etc… y no por su autor. que el soneto sea o no sea de Borges no es lo importante para usted. Es el último sentimimiento o la última emoción que sintió una persona querida antes de morir . Y ese es el verdadero valor de esas líneas en su libro y en los últimos momentos de su padre. No deje pues que se siga enlodando esa emoción paternal con una discusión que llevaría al odio y a los insultos.

Opinión por:

decartonpiedra

24 noviembre 2009 a las 18:08
  

Usted parece empeñado en hacer que el poema sea reconocido como de Borges y a lo mejor está cometiendo una injusticia. Usted exige con rigor que le expliquen cada paso del soneto, pausas y métrica con un fin no literario sino el de descalificar a un personaje por muchas razones antipático.
Aunque mi opinión no sea la de un erudito sigo afirmando que Borges era un excelente prosista pero un poeta regular. Pero esto no es ofensivo. Es lo más común entre los buenos prosistas. Cervantes, Unamuno etc… Y aquí acabo con este tema

Opinión por:

alguiendice

25 noviembre 2009 a las 13:13
  

¡Qué putería de blog! Lo felicito Héctor. Me devolví a leer los otros post y están igual de buenos que éste. Un saludo.

Opinión por:

danielmcristancho

25 noviembre 2009 a las 13:14
  

Yo no sé a los demás lectores, pero la falta de argumentos de Alvarado Tenorio me resulta sospecha a la hora de defender la autoría de los versos. Tampoco creo en eso de que Héctor Abad buscara un éxito editorial con todo el asunto del poema que encontró en el bolsillo de su padre, pues ha demostrado (argumentos en mano, además) ser una persona correcta. Pienso que ese libro, que tanto le costó escribir y que por eso mismo pospuso durante tantos años, era una necesidad para Héctor y no una estrategia comercial. Es decir: el libro se bastaba a sí mismo, y por eso lo escribió y lo publicó. Él no perseguía ningún éxito ni protagonismo. Alguna vez, en una entrevista, lo dijo claramente: “Está loco el que crea en su propio éxito”. Así es Héctor. Y yo le creo.

Opinión por:

blisus

26 noviembre 2009 a las 10:08
  

Por favor alguien que me aclare. En el primer verso del soneto de Lope de Vega:

Un/ so/ ne/ to/ me/ man/ da/ ha/ cer/ Vio/ lan/ te/ =12 sílabas

El tercer verso:
ca/ tor/ ce/ ver/ sos/ di/ cen/ que/ es/ un/ so/ ne/ to= 13 silabas.

No dizque tienen que ser endecasílabos?

Opinión por:

kapitalisfobia

26 noviembre 2009 a las 10:51
  

blisus, lo que pasa es que en métrica existen unas reglas especiales para el conteo silábico. Por ejemplo, existe la sinalefa, que consiste en que si una palabra termina en vocal y la siguiente enpieza tambien en vocal, entonces las dos sílabas implicadas se cuentan como una sola. También existen otras reglas que tienen que ver con el acento de la última palabra del verso. Pero eso nos lo puede explicar mejor Héctor Abad (¿o Harold Alvarado?).

Opinión por:

habad

26 noviembre 2009 a las 11:43
  

Blisus: es como dice Kapitalisfobia. En los versos que cita, en el primero, hay que hacer una sinalefa entre las sílabas /da-ha/cer que se cuentan por una sola. Así el conteo le da. En el segundo caso usted cometió un pequeño error: el verso no dice “un” soneto (usted añadió el artículo, que no está en el original), por un lado. Ahí puede restar una sílaba. La otra que hay que restar es por la sinalefa en “que-es”, que se cuenta por una sola. Lo importante es que lo lea en voz alta, que lo oiga, y se dará cuenta.
En cuanto a los finales de verso: cuando termina en palabra aguda (acento en la última sílaba) se suma una sílaba más; y cuando termina en esdrújula (acento en la antepenúltima sílaba) se le resta una sílaba al conteo métrico del verso. Espero que esto aclare el asunto.

Opinión por:

acróbata sobreviviente

26 noviembre 2009 a las 11:55
  

No estaría de más recomendar el libro Métrica española de Tomás Navarro Tomás (1956) y acogernos a él. Así nuestros vates desestrados no tienen por qué darse ya más sombrerazos.

Opinión por:

blisus

26 noviembre 2009 a las 12:35
  

Hector y Kapitalisfobia, muchas gracias por la aclaración y por su paciencia ante tanta ignorancia mia en el tema…

Opinión por:

juan torres

6 diciembre 2009 a las 13:25
  

No tengo gran conocimeinto sobre poesía, pero estoy de acuerdo en muchos de los puntos que toca Héctor Abad. Está bien argumentada su posición. Eso es todo. Estanislao Zuleta decía que los argumentos (y, en general, las ideas) se evalúan primero sobre sí mismos, y luego en comparación con otros. Y los de Harold Alavarado Tenorio no tienen nignuna base argumental. Son, a lo sumo, un juego retórico. Falsos argumentos engalanados con palabras soeces. Harold Alvarado Tenorio es un el poeta barroco de las necedades.

Opinión por:

dr antonio altuzarra del campo

6 diciembre 2009 a las 21:33
  

Héctor, ir tras las aras de la verdad, no es descalificar ni denigrar, muy bien que lo hagas, además que lo haces con revestido del almenar de inteligencia y asistida razón.
Lamentablemente Harold Alvarado no quiere aceptar su error de asestar golpes bajos a la composición soneteril, posiblemente en defensa, porque quizás se resiste al dolor de aceptar ser autor de un plagio. El plagio siempre debe ser condenado, pero aquí el error nace es de la gran cimera figura a quien se trata de plagiar, Jorge Luís Borges. Si el plagiado fuera un poeta menor por asi decirlo, como Antonio Altuzarra del Campo, todo el mundo afirmaria que fue este último quien cometió el plagio, asi el plagio no hubiere cometido los garrafales errores de composición soneteril.

Opinión por:

bernarrr

7 diciembre 2009 a las 9:20
  

Primo me parece muy grave la amenaza en Venezuela, cuidate.

Opinión por:

deepfield

9 diciembre 2009 a las 8:19
  

No estoy al tanto de la polémica más allá de lo que menciona Abad aquí, pero creo que hay dos temas diferentes: 1) si los sonetos de Alvarado lo son o no, y en este punto Abad es contundente, y 2) si el autor es Alvarado y no Borges. En este segundo aspecto cabe la posibilidad de que Alvarado haya publicado (o al menos escrito) sus versos antes que Borges, y que éste se haya limitado a recogerlos y arreglarlos, plagiándolos al no reconocerle el mérito que Alvarado reclama. Yo no puedo menos que dudar de esta posibilidad.

Opinión por:

condessa

17 diciembre 2009 a las 0:21
  

Esta polémica trae a mi memoria un epigrama en que Marcial pone de manifiesto su rechazo a un tal Fidentino -rechazo que, en atención a las desmesuradas cualidades del poeta, no debe ser reducido a ojeriza vana-:
“Es mío, oh, Fidentino, ese libro que recitas; pero, cuando mal lo recitas, tuyo comienza a ser.”

Nadie en plena posesión de sus facultades reclamaría la autoría de un ‘soneto’ tan desafortunado como el que Alvarado Tenorio ostenta como propio, que no es más que una idea maravillosa oculta tras el velo inexpugnable de la impericia. Idéntica impericia con que obra quien pretende lanzar un ataque anónimo desde su IP.

(¿Es posible ver en algún lugar los sonetos en ambas versiones? Sólo por la diversión que supone la versión pedestre cuando se compara con la de cuna noble…)

Opinión por:

rick deckard

22 diciembre 2009 a las 12:12
  

A mí me parece que lo más seguro es que quién sabe.

Opinión por:

exiliado

24 diciembre 2009 a las 20:37
  

Buena clase de poesía, aburrida discusión con el poeta que yo nunca había oído mentar. Estoy seguro que hay mecanismos legales y no hay necesidad de diatribas inocuas. Gracias por la ilustración.

Opinión por:

furur furururo

7 enero 2010 a las 17:11
  

Lean “Traiciones de la Memoria” ahi se muestran las pruebas contundentes de la autoría de Borges de los cinco poemas publicados en Mendoza – Argentina en un cuaderno de Editorial Anónima. Aquí, hoy, el poema que llevaba Hector Abad Gómez en el bolsillo el dia de su asesinato es uno de esos cinco poemas de Borges.

Opinión por:

srta anarquista

29 enero 2010 a las 11:28
  

je je je me senti en quinto de primaria otra vez…

Opinión por:

alcides montoya c.

11 febrero 2010 a las 15:00
  

No se Hector, pero creo que estas personas que se auto-adulan tanto, que tienen el ego tan grande y poderoso como el Sr. Alvarado Tenorio, poco tienen que aportar. Lei todos sus escritos en la Web y estan mal redactados. Es claro, hay un fraude literario, los argumentos son contundentes. Siempre leo y releo a Borges, me fascina su sentido del Universo y del infinito. De tus libros, he leido muchos y me gustan mucho. Te escribo desde Dublin, la ciudad donde nacieron tres premios nobel y un pais de buenos escritores. Cuando conversas con un Irlandes, cuando te describe las cosas con los detalles que suelen hacerlo, se da uno cuenta porque tienen excelentes escritores. Un abrazo amigo mio. (Este correo va sin tildes porque estoy usando un teclado en ingles y no tiene esos caracteres

Opinión por:

ratushka

13 febrero 2010 a las 15:11
  

Oh…demonios…en ese caso, he escrito un par de pseudosonetos en mi vida jajaja y lo orgullosa que me sentía de “mis hijos”… ni 14 sílabas (bueno,algunos sí) ni endecasílabos…pero de que riman, riman.
Héctor, me encantas…como escritor pues como persona no tengo el placer de conocerte. No veo la hora de devorarme otro de tus textos :)

Opinión por:

edisonmirabarrera

9 mayo 2010 a las 4:55
  

Les invitamos a leer este artículo sobre este asunto http//www.utp.edu.co/educacion/raton/antes/miraton10/textos/manuscrito.pdf donde se devela el arrogante ego del huérfano ilustre que acaba de ganar otro premio pagado con dinero de su mamaíta millonaria y la verde yerba de mockus

Opinión por:

lindo ya utilizado

17 enero 2011 a las 23:32
  

ni idea, ni importa quien los haya escrito, y si el que los copia los hizo mal, pues POBRECITOOO….

Opinión por:

luorpa

9 marzo 2011 a las 12:57
  

2011, dos años después del encabezado… y ya publicaste el libro “traiciones de la memoria”, la historia de demostración veridica de que el poema en el bolsillo del pantalón de tu padre si era de JLB… y qué pasó con Alvarado? y qué dijeron todos los estudiosos de Borges con la publicación de tu libro? si hubo justicia publica?

Opinión por:

camigomez23

24 junio 2011 a las 12:46
  

Para Tenorio podría ser un buen argumento que su trabajo es la exaltación del trabajo de Borges vista desde su mente desordenada y poco ligada a la métrica establecida. Aun así cualquier intento de superar a Borges, se lo lleva el viento, y sería bueno que Tenorio se limitara a ejercitar la mente con la generación de ideas propias. En fin, no soy quien para juzgar.

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