BLOGS Actualidad

07
10
2012
gonzalo  guerrero

El estudiante frente a la universidad de hoy

Por: elcides olaznog

“Por el camino de la ciencia y del arte, se asciende a la perfección y a la libertad. Por el camino de la ignorancia se desciende a la servidumbre.”

Diego Luis Córdoba

Hoy hablaremos de la educación superior en Colombia, porque es el tema obligado en las universidades. Muchos estudiantes preguntan, pues quieren saber la opinión de sus profesores frente al debate que a veces intenta renacer en el ámbito educativo colombiano. A ellos les prometí una opinión “pública” y aquí está.

Entre muchas aristas que se pueden analizar de este agudo tema, vamos a referirnos a cierto sector de estudiantes que sí pero no, que sí pero quién sabe.

Nada más complejo pero a la vez tan fácil de mirar. Me refiero al desdén casi absoluto de ciertos jóvenes frente a su proyecto educativo superior, frente a la realidad. Desdén o desprecio por su propia formación que no existiría si los chicos a los que me refiero se concienciaran de que en un país como Colombia estudiar en una universidad es un privilegio de pocos.

Digo que es un asunto complejo porque no se pueden meter en el mismo saco los estudiantes de universidades públicas y los de las privadas. Ni siquiera se pueden analizar en conjunto los de las universidades ricas y las “pobres”. En este comentario sólo me referiré a las universidades privadas.

Pues bien; la diferencia entre ricas y pobres no radica, como podría suponerse, en recursos físicos, económicos y humanos. Las teorías se estudian en los mismos libros, en los mismos autores. Las prácticas, cuando las hay, pueden ser diferentes pero esto no es concluyente. Un estudiante de periodismo, por ejemplo, puede hacer prácticas de video en una vieja cámara pero el concepto es el mismo. Es decir, detrás de la cámara debe haber un ser humano intelectual que le da identidad a una imagen. Y ese ser humano puede ser rico o pobre, pero lo importante es que sea socialmente SENSIBLE.

Decimos, entonces, que la diferencia podría ser que en la U. poderosa (Andes, Rosario, Javeriana, etc.) al estudiante le cuadran el cerebro y le hacen pensar que él es capaz y que su tarea es dirigir procesos y que se prepara es para dirigir el país. Al estudiante de las universidades menos poderosas lo preparan – y él se lo cree – para ser ayudante, auxiliar.

De otra parte, el discente que se prepara para dirigir procesos entrena, lee, analiza, debate, propone, desarrolla capacidad crítica; es decir, se mete en la vida real y forma parte de ella. No espera que el profesor o la universidad le den todo el conocimiento sino que lo busca, indaga, procesa información, duda, pregunta, relaciona el conocimiento con la realidad de su entorno, mejor dicho, utiliza el cerebro. Para ello estudiar en universidad “rica” no es condición sine qua non, pues en la “pobre” también puede hacerlo.

Mientras que el otro, el que tiene cerebro de pobre, solo se prepara para contestar parciales con la mira puesta en el mediocre 3 salvador: este “estudiante” va a la universidad obligado, para que el “cucho de economía”, por ejemplo, no lo haga perder por fallas. Ese personaje es fácil de identificar porque utiliza el teléfono inteligente no para sacarle provecho sino para ver las estupideces que escriben sus amigos en las redes sociales, para ver fotografías de gente con cerveza y aguardiente en mano y escribir ha ha ha ha ha. (Antes la gente se reía con jota pero ahora lo hace con hache).

En síntesis, la diferencia está ahí, en la actitud del estudiante. Mientras uno va a estudiar otro va a mamar gallo. Mientras uno va a aprovechar el tiempo y la plata de la matrícula, el otro va a cuadrar la rumba del fin de semana. Mientras uno entra a clase a mirar el reloj y el celular y a esperar que el cucho se vaya rápido o no vaya a clase, el otro exige que el docente dicte su clase completa y que le dé bibliografía, fuentes de estudio. Mientras uno le echa la “agüela” al profe que le pone una tarea, el otro la disfruta o, por lo menos la acepta y es consciente de que esa tarea le puede ayudar a crecer intelectualmente.

Como se puede ver, el docente, la universidad, es muy poco lo que pueden dar. Un docente, aunque no sea tan brillante, puede tener la actitud de enseñar pero nada puede hacer si el estudiante no adopta la actitud de aprender. De nada sirve que el Estado, las universidades se preocupen por cualificar el sistema. De nada sirve que un docente estudie maestría o doctorado si su estudiante ni siquiera se preocupa por escribir su nombre correctamente. ¿Los resultados? el pobre de cerebro piensa que en este país no hay oportunidad, que aquí solo surgen los ricos; y después le toca conformarse con un sueldito de miseria y a quejarse de su mala suerte. En cambio, el estudiante que adopta actitud ganadora siempre tiene sitio de trabajo, lo buscan, le ofrecen, se lo quieren llevar a sus empresas. O, en últimas, está preparado para CREAR EMPRESA. ES UN LÍDER NATURAL.

En mi opinión, la solución de este problema de la educación está más en el estudiante que en la universidad o en sus docentes. No olvidemos que los estudiantes y, en general, los seres humanos se dividen en dos: los que dan resultados y los que dan disculpas. Los primeros pertenecen al estamento director y los mediocres se instalan para siempre en el estamento dirigido.

La tarea principal de un educador se debería centrar en buena medida en la motivación de sus estudiantes. Convencerlos de que la universidad no es la prolongación del bachillerato, esta vez sin buzo escolar y sin jardinera, y que la ciencia ni el arte deberían tener estrato social. Persuadirlos de que el conocimiento está en todas partes, más allá de las cuatro paredes de un salón de clase. En síntesis, el docente de hoy debe olvidarse un poco de “enseñar” y preocuparse más por que su estudiante aprenda.

Colofón: amigo estudiante, ¿te puedo tutear? Cuando no puedes vivir cinco minutos sin mirar el celu, o cuando la desesperación te invade porque un profe te lo prohíbe en clase, significa que lo más importante de tu vida es tu pinche celular. Y eso habla muy mal de tu inteligencia, de tu valor como ser humano. Y no olvides leer tus apuntes porque esta semana es de parciales…

Categoria: General

TAGS:

2

1 voto2 votos3 votos4 votos5 votos
Loading ... Loading ...
2

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Puede escribir sus comentarios aquí

Opinión por:

jorge enrique angel delgado

8 octubre 2012 a las 6:25
  

No hay diferencia entre un maestro de escuela en Siberia o Guateque, y este proponente! Bueno, cada país tiene los inelctuales (?) q se y mi proposición es simple: este Sr no esta escribiendo sobre la U, esta tratando de hacer migas con dos o tres estudiantes de alguno de esos centros de venta de títulos q en Colombia dan por llamar universidades.

Opinión por:

-shemp-bmx

8 octubre 2012 a las 21:34
  

TIene algo de razón. La educación depende en una buena medida de quien se educa. No importa el libro y el docente cumple un papel de motivador en lugar de enseñador. Es el estudiante el que tiene que tomar el toro por los cuernos.

Buscar en este blog

Todos los Blogueros en Actualidad

Categorías

Tags

Los editores de los blogs son los únicos responsables por las opiniones, contenidos, y en general por todas las entradas de información que deposite en el mismo. Elespectador.com no se hará responsable de ninguna acción legal producto de un mal uso de los espacios ofrecidos. Si considera que el editor de un blog está poniendo un contenido que represente un abuso, contáctenos.