BLOGS Cultura

02
08
2016
elmagazin

Tres cuentos colombianos

Por: elmagazin

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Luis Carlos Muñoz Sarmiento* – Especial para El Magazín de El Espectador

I – La desaparición

Ese día, como siempre en los últimos nueve años, él se había levantado muy temprano, afeitado y bañado gracias a la colaboración de su hija menor y de su hijo preferido, desayunado y salido a la calle. Solo. Se había dirigido a la tienda, donde le había pedido a don Jorge, ya que no cargaba dinero en sus bolsillos, que le fiara unos pielroja sin filtro, los únicos que fumaba desde que lo había perdido todo, desde aquellos lejanos días en los que podía escoger entre chester, picadilly, camel, todos también sin filtro. Cogió sus cigarrillos con la misma felicidad con que su nieta recibía un chocolate del papá o su nieto un favor de la mamá. Prendió un cigarro y echó a andar… Cogió por donde siempre lo hacía, por costumbre, es decir, por la carrera 13, desde la calle 45, hacia el sur. Su hijo, que a menudo lo acompañaba, esta vez no pudo hacerlo pues tenía que atender unos asuntos personales urgentes relacionados con su ingreso a la universidad. De manera que esta vez, solo, él, un hombre de 61 años que por un accidente automovilístico había pasado los últimos nueve enfermo, se dirigía ahora sin saber muy bien adónde pero, eso sí, seguro de que no había un camino sino de que se hace camino al andar, de que al andar se hace camino y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar… Lo que en este caso se habría de cumplir con estricto rigor, no a causa de la simple retórica poética. Que, a decir verdad, también en este caso, no era simple retórica poética pues se trataba de la del inmortal y bienamado por él, don Antonio Machado, a quien tanto debía… Pues como don Antonio, él podía decir que a su trabajo acudía, con su dinero pagaba, excepto esta vez, sí, que no había tenido para los cigarrillos, pero de todas formas con su dinero pagaba el traje que lo cubría y la casa que habitaba, el pan que lo nutría y el lecho donde descansaba. Como don Antonio había creado un mundo de poesía con sus manos, él había trabajado la tierra con las suyas. Como don Antonio, él tampoco sabía si era un clásico o un romántico aunque igual hubiera querido dejar sus versos como el capitán deja su espada: famosa por la mano viril que la blandiera, no preciada por el docto oficio del forjador. Igual que don Antonio conversaba con el hombre que siempre iba con él y cuyo soliloquio era charla con ese buen amigo que le enseñó el secreto de la filantropía. Eso sí, no de la que tanto se publicita y detrás de la cual se esconde el crimen, se agazapa la traición, se confiesa la carencia. Carencia de la que él, como don Antonio, valga la tautología, carecía… Todas sus carencias, mientras caminaba, se reducían a una, la falta de dinero. El que en otras épocas había tenido de sobra, pero de las cuales era mejor no acordarse, como se aconseja no acordarse de la juventud cuando se es ya viejo. Y aunque él no se consideraba viejo pues bien sabía que la edad no está en el cuerpo sino en la cabeza, de todas maneras no era tonto para no darse cuenta, como tantas veces se lo dijo a su vástago predilecto, que por su enfermedad ya era un viejo. Un viejo que caminaba por las calles de la ciudad que lo había acogido hacía muchos años y en la que había gozado y sufrido, levantado del suelo y caído al piso, forjado una familia de ocho hijos de los cuales a la postre le quedaron siete, todo, claro, gracias a la complicidad de una mujer fiel y leal que lo admiraba tanto como él a ella. Ciudad en la que muy bien sabía que cuando llegara el día del último viaje y estuviera presta a partir la nave que nunca ha de volver, se le encontraría a bordo ligero de equipaje, tal cual había venido al mundo, despojado de ropas, casi desnudo, como los hijos de la mar. (más…)

Categoria: Historia

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02
08
2016
elmagazin

El hincha más apasionado que he conocido por Nacional y por el fútbol tuvo que gritar su delirante felicidad tras unos barrotes

Por: elmagazin

 

barrotes

Luisa María Rendón

A veces, cuando la vida empieza a titilarme en el alma, pienso en cómo voy hacer para disimular mi inocuidad ante el mundo. Es cuando decido, como en muchos de los días, ponerme algo que disimule lo anterior. Escojo mis “pantalones felices”, como dice mi mejor amiga, que son de colores. Y así paso desapercibida –o eso es lo que creo- ante los demás. (más…)

Categoria: Desahogo

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28
07
2016
elmagazin

Ser fiel a mí

Por: elmagazin

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Por: Leidy Alejandra Henao

Nos han enseñado a amar al otro hasta que la muerte nos separe, a respetarlo, cuidarlo, apoyarlo y ser incondicional; pero nadie nos ha dicho que la única relación que tendremos hasta el fin de nuestros días es la que tenemos con nosotros mismos, “desde la cuna, hasta la tumba”, como lo diría García Márquez en uno de sus discursos refiriéndose a la educación. (más…)

Categoria: Desahogo

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27
07
2016
elmagazin

Jaison Neutra, el rock tenue de Barrancabermeja

Por: elmagazin

Por: Katherinne Castañeda Calderón

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Pese a que esta ciudad de Santander se caracteriza por su movimiento industrial, de su historia y sus raíces surgen propuestas artísticas y músicos como Neutra, que rescatan la vida de la región.

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Categoria: Emergentes, General

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27
07
2016
elmagazin

Existimos y sentimos

Por: elmagazin

Santiago de Cali, 27 de julio del 2016

 

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Esta enfermedad instaurada nos aleja de la realidad y la falsa noción de la misma nos acostumbró a la resignación de seguir sobreviviendo, pero al protestar empezamos a sentir, lo sabíamos, estábamos sanando.

 Por Isabel Cristina Charry Ramos /  Actriz & Comunicadora Social – Periodista

 Nos curábamos porque nos permitimos sentir. Decidimos aceptar que sí nos afecta no estar al fin desnudos en nuestra habitación, haciendo los pendientes que faltan o continuando la jornada para terminarla.  Nos curábamos al entender además que no nos molesta realmente que el MIO llegue o no dentro de la secuencia que promete el sistema y por el cual se paga, para sólo continuar sobreviviendo, porque  la verdad es que reclamamos por nuestra existencia. (más…)

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26
07
2016
elmagazin

¿Fue Rafael Núñez envenenado? (Segunda entrega)

Por: elmagazin

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Por: Juan Carlos Guardela

Pugnas políticas

Al frente del gobierno se encontraba Miguel Antonio Caro desde 1892, pero el liberalismo independiente había disminuido casi hasta desaparecer, la división conservadora había aumentado y el enfrentamiento con el radicalismo (según Nicolás del Castillo Mathieu), adquirió características de singular dureza. Este era el ambiente político que imperaba cuando Núñez trató de llegar al poder por quinta vez. (más…)

Categoria: General

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26
07
2016
elmagazin

¿Fue Rafael Núñez envenenado?

Por: elmagazin

 

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Por: Juan Carlos Guardela

Extraños tabacos

Fue al mediodía del viernes 14 de septiembre de 1894. Rafael Núñez y su concuñado, Lázaro Ramos, caminaban por una de las calles de Cartagena cuando un hombre conocido se les acercó y les entregó un singular presente: un paquete de cigarros.

Era conocido el gusto de Núñez por los delgados tabacos de Ambalema, pero éstos eran gruesos y, según relatos posteriores, tenían sabor y aroma diferentes. Antes de entrar a su despacho le dijo a Lázaro Ramos que los guardaría para después de la siesta. (más…)

Categoria: General, Historia

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21
07
2016
elmagazin

Poemas sobre los paraísos artificiales y el subconsciente salvaje

Por: elmagazin

escribir

Por:  Joan T.M

Paraísos Artificiales

En los Paraísos artificiales

Construimos la ciudad capitalista  Dónde algún día dentro de unos años (más…)

Categoria: Desahogo

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21
07
2016
elmagazin

PLAF, PLAF, PLAF

Por: elmagazin

Por: Alejandra Montoya

Cae la lluvia, plaf, plaf, plaf…
El corazón contrito no resuelve tanto dolor. ¿Por qué escribirle al dolor?, dolor, dolor, dolor… quizá éste es una forma de corroborar que el corazón existe y late, no como una válvula para vivir, sino también para lo contrario. (más…)

Categoria: Desahogo

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14
07
2016
elmagazin

Las lecciones del Forec

Por: elmagazin

 

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Por: Ángel Castaño Guzmán

El pasado 25 de enero los quindianos conmemoraron con una mezcla de dolor y alivio los diecisiete años de un evento que partió en dos sus vidas. En efecto, el sismo de 6,4 grados en la Escala de Richter cambió para siempre la fisonomía del joven departamento. Los números respaldan la idea: dos mil personas fallecieron ese día y se necesitó una cifra astronómica –casi 1,6 billones de pesos– para remediar en parte las penurias de miles de damnificados. Con la cercanía de un periodo inédito en la reciente historia nacional –que muchos llaman postconflico– la opinión pública dirige su mirada a las lecciones dejadas por el FOREC (Fondo de Reconstrucción del Eje Cafetero) para ver qué cosas se deben replicar y que otras no. (más…)

Categoria: General

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