Desde la Academia

Publicado el

Sobre Generación E

Por Darío Maldonado

El gobierno nacional acaba de anunciar lo que parece su principal programa para la educación superior en Colombia. El programa se llama Generación E y tiene tres pilares: Equidad, Excelencia y Equipo. El componente de Equidad busca dar gratuidad a estudiantes de la población vulnerable, admitidos en Instituciones de Educación Superior (IES) públicas. Estos estudiantes también recibirán apoyo económico para sostenimiento a través del programa Jóvenes en Acción del Departamento de la Prosperidad Social. El componente Excelencia, consiste en facilitar el financiamiento de la matrícula en IES acreditadas de estudiantes con altos puntajes en la prueba Saber 11 perteneciente a la población más vulnerable. Propone un esquema en el que la matrícula será cofinanciada entre el Estado, los mismos jóvenes y las IES en que estos se matriculan. El componente Equipo aumenta los recursos anuales que reciben las 61 IES públicas y da unos recursos para inversión en estas universidades.

Todavía faltan muchos detalles del programa por ser anunciados. Por ejemplo, aún no son claras las condiciones para el uso de los recursos adicionales que van a recibir las IES públicas en el componente de Equipo, ni cuál va a ser el porcentaje de la matrícula que va a ser cubierto por los estudiantes que califiquen en el componente de Excelencia. Pero lo que ya se ha anunciado deja dudas sobre en qué medida este nuevo programa implica un avance frente a lo que ya teníamos.

Para que haya avances se requiere que el nuevo programa mejore en por lo menos cinco dimensiones: cobertura, equidad, calidad de la educación superior, sostenibilidad y eficiencia. El crecimiento en los recursos que reciben las universidades oficiales también puede generar algunas mejoras en la sostenibilidad de estas universidades pero el aumento no parece significativo comparado con lo que las IES oficiales están pidiendo. Sobre esto hacen falta declaraciones más claras por parte del Ministerio respecto de cuál es su visión sobre la situación presupuestal de las IES oficiales.

No se ve claro que el programa propuesto por el Ministerio vaya a traer avances importantes en cobertura y equidad; que los recursos se destinen a la educación pública no es garantía de mejoras en equidad. La gratuidad en las Universidades públicas para los jóvenes más vulnerables puede terminar siendo inocua o teniendo efectos leves porque hay dudas importantes de que el cobro de matrícula en IES oficiales sea realmente una barrera al acceso. Es posible que la barrera más importante sean los exámenes que hacen estas universidades; existiendo Saber 11 no se entiende porqué hay IES oficiales que insisten en tener exámenes propios.

Es posible que este programa implique algunos avances en mejorar oportunidades para estudiantes que están en condiciones de vulnerabilidad. En particular el apoyo económico que recibirán los estudiantes de universidades públicas a través del DPS y del programa Jóvenes en acción puede proteger a estos jóvenes de la deserción. Esto implicaría algunas mejoras en cobertura y en equidad pero es raro que este apoyo económico se otorgue solo a estudiantes que van a universidades oficiales.

En el componente de Excelencia hay claramente un retroceso en equidad y eficiencia. El componente está dirigido a 16000 estudiantes, 4000 por año. Esta cifra es menos de la mitad de beneficiados por año que tenía el programa Ser Pilo Paga. Pero además las condiciones para que los bachilleres accedan a este programa hacen difícil que se llegue a esta cifra. No es claro cuál cree el MEN, que es la fuente para estos recursos que debe aportar las Universidades. Pero la fuente de estos recursos no debe ser las matrículas de otros compañeros y en Colombia los recursos de las Universidades no oficiales son principalmente resultado de los pagos de matrícula. Así que este componente tiene el riesgo de volver a la situación anterior a Ser Pilo Paga en la que había una capacidad instalada en universidades con educación de alta calidad (acreditadas) que no estaban siendo utilizados. Ser Pilo Paga buscaba usar esa capacidad para hacer un cambio importante y rápido en el acceso a educación superior por parte de jóvenes vulnerables; ahora ese va a estar sujeto a que se encuentren mecanismos para el financiamiento que se pide a las universidades privadas. Además, la velocidad con que se dé el cambio va a depender de la capacidad de las universidades privadas para diseñar mecanismos para conseguir para el aporte que deben hacer.

Sobre calidad de la educación superior, el programa es completamente silencioso. En esto se debe reconocer, como se dijo muchas veces con Ser Pilo Paga, que la Generación E no es la política de educación superior del país. Pero el país sí necesita hacer ajustes en la calidad de la educación superior. Además, Generación E sí puede, potencialmente impactar la calidad de la educación. Pero esto no va a pasar si el uso de los recursos adicionales que entregan a las Universidades públicas no tiene condiciones que permitan moverse en esa dirección.

No es claro qué el programa Generación E implique avances o mejoras para la educación pública. Es bueno que no acaba completamente con la posibilidad de que se aproveche mejor la capacidad existente en las universidades privadas y no acaba completamente con el espíritu del programa Ser Pilo Paga. También es bueno que construye sobre la experiencia de los programas del DPS que han tenido éxito como herramienta para mejorar las condiciones de las familias vulnerables. Pero limita el alcance que tenía Ser Pilo Paga y lo cambia por entregar recursos a universidades oficiales sin garantía de que el cambio vaya a compensar el menor alcance de Ser Pilo Paga.

Comentarios