El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Vuelta 2018 – Día 17: Una etapa para Hunter

El último pedalazo del canadiense Michael Woods fue con el alma. Piernas ya no había. La última rampa de la etapa 17 tenía una inclinación del 13%. La llegada al Monte Oiz era inédita en la historia de la Vuelta. Dura cuesta de cemento en el país Vasco, decorada por una niebla densa y oscura.  Los últimos 500 metros fueron interminables para él, eternos. Woods pedaleó sin aliento, sin fuerzas, mirando atrás con angustia. El belga Dylan Teuns lo escoltaba, pero venía igual de exhausto. Levantó el brazo, gritó, celebró y lloró. Todo al mismo tiempo. Etapa mítica.

La niebla y el cansancio no le dejaban ver la pancarta de la meta al corredor del Education First. Se metió en la numerosa fuga del día y se vació en los últimos kilómetros. Llegó pálido, limpio, con lo que tenía. Cruzó la meta y no podía sostenerse. Tampoco podía reprimir las lágrimas. Ha sido un año duro para él. La victoria lo liberó. Tenía un drama guardado. “Hace tres meses perdimos a nuestro hijo, que estaba en la semana 37 de gestación”, alcanzó a decir en medio del llanto. Ganó inspirado. Una etapa para Hunter, como iba a llamarse el chico.

Entre los favoritos, se vivió una historia aparte. La batalla la dieron en el ascenso final. En la subida final cada uno hizo lo que pudo. La dura cuesta, la humedad, el esfuerzo de ayer en la crono, la niebla, los cambios de temperatura; todo se juntó. El Astana lanzó a Miguel Ángel López, pero Simon Yates tenía a su lado a su hermano Adam, que hizo el control. Al final, como en todas las etapas de montaña, las diferencias fueron cortas. La clasificación general varió del tercer al sexto lugar. Kruijswijk y Quintana desfallecieron. Yates se sostuvo. Y los españoles Alejandro Valverde y Enric Mas arrancaron en los metros finales y sacaron una renta corta. El veterano de 38 años arañó 8 segundos y ahora está a 25 del británico. El joven de 23 lo acompaño y se metió al tercer cajón del podio a 1’22”. López cedió 2 segundos ante el líder pero remontó dos posiciones y ahora es cuarto a 1’34”.

Otros dramas del día los vivieron Fabio Aru y Luis Ángel Maté. El italiano se fue a tierra cuando comenzaba el último premio. Su uniforme quedó totalmente raído y su cuerpo totalmente lacerado. Hoy perdió 14 minutos y 4 puestos. Está en el 18 de la clasificación general. No ha sido su vuelta. No ha sido su año. El español Maté cedió la camiseta de lunares azules que identifica al mejor escalador. La tuvo desde la segunda etapa. Lleva una semana con bronquitis. Hoy no pudo defender lo conseguido en 16 días ante el francés Thomas de Gendt.

La ronda ibérica no se ha acabado. El título está en juego y no está seguro para Yates. Mañana rumbo a Lleida se espera una penúltima cita de los esprinters; pero también se esperan fuertes vientos de costado. Puede ser una etapa tensa. El viernes y el sábado la montaña dictará su última sentencia. El viernes con un recorrido unipuerto que termina con 17 kilómetros hacia arriba en La Rabassa. El sábado con una etapa multipuerto de 97 kilómetros en Andorra. Falta Vuelta. Quedan dramas. Por  vivir y por contar.

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