El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Tour-Día 2: Cuando faltan los cinco centavos

La etapa tenía 203 kilómetros y la fuga alcanzó 202. Los 4 aventureros de hoy saltaron del grupo en la propia línea de salida y los dos que sobrevivieron: Taylor Phinney, estadounidense del Cannondale y el francés Yoann Offredo, del Wanty, fueron alcanzados a 1000 metros de la meta en Lieja. Son aventureros. Disfrutan con el riesgo. Buscan un botín con esfuerzos irracionales. la mayoría de las veces, como hoy, claudican en su esfuerzo; pero a veces les sale, y alcanzan la gloria. Era la primera fuga del Tour, y en esta no fue.

En algunos aficionados hubo un sentimiento de pesar porque no ganaron los fugados. En los ciclistas no hubo tristeza. Primero, porque el ciclista que se mete en una fuga en una etapa plana sabe que las probabilidades de que su gran esfuerzo se vea recompensado como la victoria son muy pocas. Son etapas diseñadas para el show de los esprínter. Y segundo, porque la organización del Tour le dio a Offredo el premio como el más combativo de la jornada y Phinney subió al podio por la camiseta de líder de la montaña. Ambos subieron al podio y se vieron felices; pero pudo ser mucho mejor. Estuvieron muy cerca de llevarse el premio mayor. Les faltó un kilómetro. Cinco centavos.

Alcanzada la fuga, la fiesta fue de los especialistas de la velocidad. Festival de embaladores con Kittel en gran dimensión. Lo secundaron Demare, Greipel, Cavendish, Groenewegen, Colbrelli, Swift, Bouhanni, Mathews, Sagan, Pascualon, Vanspeybrouck y Degenkolb, Mc Lay y Trentin… como quien dice,velocidad pura. Ahí estuvieron todos los apellidos esperados en este tipo de final. Kitell los dominó a todos. A algunos les faltó punta de velocidad, y a otros les faltaron centavos.

Capítulo aparte merecen las caídas. Ayer fueron 10 en la misma curva. Hoy fueron dos en zonas diferentes. Una caída masiva en una curva en la que sufrieron dos favoritos al título: Bardet y Froome. Y otra, en una recta, en la que cayó aparatosamente Andrey Amador. Los primeros volvieron al grupo con la ayuda de sus compañeros, tuvieron suerte. El costarricense perdió más de 9 minutos en la llegada y ahondó la herida de la preocupación en el Movistar, que ayer había perdido a Valverde. El equipo de Nairo ha tenido dos infortunios en sendas etapas iniciales del Tour. Le han hecho falta centavos para el peso. No cinco, sino muchos más.

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