El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Tour 2019 – Día 5: Potencia, pero con paciencia. Así ganó Sagan

El Tour de Francia llegó hoy a la ciudad de Colmar. El recorrido era montañoso, pero no aparecieron los grandes escaladores. Se preveía que fuera un día para aventureros, pero en la fuga solo estuvieron cuatro ciclistas que no llegaron a tener más de 2 minutos y medio sobre el grupo principal. La jornada terminó en un esprint, pero sin embaladores puros. El último tramo se corrió a un ritmo intenso, pero ninguno de los favoritos y capos de escuadra cedió terreno. Era la quinta etapa, pero la mira estaba puesta en la de mañana, la sexta, que es la primera de alta montaña. En su historial en la carrera francesa, Peter Sagan ha sido segundo en 22 llegadas, pero hoy cruzó la meta en primer lugar.

Colmar es una ciudad de contrastes. Está en territorio francés, pero su arquitectura está dominada por el estilo gótico alemán. Sus habitantes hablan el alsaciano, una lengua que reúne un conjunto de dialectos estrechamente relacionados con el alemán de Suabia y Suiza.  Está llena de iglesias y monasterios católicos, pero conserva una gran tradición protestante, desde la época de la Reforma. Es la ciudad natal del escultor Frederick Auguste Bartholdi, que se hizo célebre con la Estatua de la Libertad en Nueva York. Ha sido final de etapas del Tour en varias ocasiones, pero pocas veces había visto entrar un grupo de 77 pedalistas en punta, sin embaladores puros, para definir al esprint.

Fue un día duro. Después de cuatro jornadas, aparecieron los premios de montaña de segunda categoría. Los pinos y abetos de la región de la Alsacia aparecieron a lado y lado de la vía. El líder de la montaña, Tim Wellens, y el alemán Mads Wortz repitieron presencia en la fuga. Ya habían estado en las de las etapas 3 y 1 respectivamente. Simon Clarke y Tom Sculling se estrenaron como aventureros en esta edición. Wellens se afianzó en la clasificación de los escaladores y sus compañeros resistieron hasta 20 kilómetros antes del final. Entre numerosos castillos medievales, el Bora de Sagan y el Sunweb de Matthews ajustaron el paso y dejaron fuera de opción a los rematadores puros como Ewan, Viviani y Kristoff.

Sagan recibió el premio a su paciencia, persistencia y potencia. Mostró su gran capacidad rematadora. Se impuso con autoridad sobre Van Aert, Trentin y Colbrelli. El triple campeón del mundo se aferró a la camiseta verde de la clasificación por puntos, que de conseguirla en París, sería su séptima en la historia del Tour. Sagan quiere convertirse en el primero en conseguir dicho registro.

Mañana, la carrera continuará su paso por la cordillera de Los Vosgos. Será la primera etapa de alta montaña. Tempranera para muchos, pero determinante para la carrera. Tendrá siete premios de montaña en 160 kilómetros. El último kilómetro de la etapa será el más duro de esta edición del Tour. Su pendiente del 24% y su terreno destapado la harán única e inolvidable. Una subida en la que ya ganaron Froome, Nibali y Aru. La Planche des Belles Filles, un ascenso al que muchos llegarán serpenteando; y en el que cruzarán primero, y en orden, los escaladores puros.

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