El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Tour 2018 – Día 11: La primera montaña no definió nada

Arrancó la segunda semana. Llegó la montaña. Después del peligroso pero merecido día de descanso se corrió la primera etapa del tríptico alpino. Cinco puertos en 158 kilómetros. El día fue para los fugados. Ganó Julian Alaphilippe, que fue ambicioso e inteligente. Los favoritos se miraron pero no se atacaron. Día de mucha paciencia y poco movimiento. Jornada conservadora. Los aspirantes al título llegaron adormecidos luego del accidentado paso de antier por el pavé. No era una etapa para atacar, sino para aguantar y esperar a ver quién caía. En el último puerto de montaña se descolgaron Urán, Majka, Zakarin y Mollema.

Antes de que dieran la salida, en zona de neutralización, ya Fernando Gaviria y Mikel Landa se habían ido al piso en un enredón. Inmediatamente después, se armó la fuga. Un tren de 20 vagones, de los que solo sobrevivieron 6, con Alaphilippe como locomotora y con el líder de la general Greg Van Avermaet como sorpresa en ese grupo de avanzada. El joven francés buscó inicialmente los puntos para la camiseta de la montaña, y en el último puerto se fue en solitario por la victoria parcial. Exhibición de fuerza en los ascensos y de habilidad en los descensos. Lo escoltaron Ion Izaguirre, Taaramae, Van Avermaet, Pauwels y Calmejane. El grupo con los capos entró a 3’23”.

El Sky llevó el ritmo pero no atacó. Solo puso paso. Marcó el ritmo. Hizo su carrera. Quería saber quién no andaba bien. Urán perdió 2’36” ante los favoritos y hoy sí hipotecó sus acciones por el podio final. Los demás equipos corrieron a la expectativa. El único que osó a lanzarse fue Warren Barguil, que atacó en el penúltimo premio de montaña y pagó caro su esfuerzo cediendo 10 minutos al final.  La de hoy fue una jornada de desgaste en la que algunos quisieron guardar fuerzas para los dos finales en alto que vienen y otros se ganaron un día para cicatrizar las heridas que les dejó el pavé. Los favoritos no se movieron. Ni siquiera atacaron a Froome cuando pinchó en el premio de montaña de categoría especial. Mucha táctica y demasiado respeto.

La primera etapa de montaña no definió nada. La clasificación general se estiró en tiempos, pues Van Avermaet sumó 1’39” a lo que ya tenía. Geraint Thomas es segundo a 2’22” y Alejandro Valverde se montó al podio a 3’10”. El belga amplió hoy su diferencia, pero mañana seguramente empezará a perderla. El mejor colombiano es Nairo Quintana en el puesto 16.

La montaña sigue. Alguien tiene que intentar algo. La arquitectura medieval de los pequeños pueblos alpinos continúa como decorado mañana. Seguirán los recuerdos de la Segunda Guerra Mundial y se espera la primera gran batalla en la carrera. Para ganar una etapa hay que arriesgar, eso hizo Alaphillipe hoy. Para ganar el Tour también hay que hacerlo. La pregunta que ronda es ¿quién lo hará mañana?

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