El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Mundial – Día 17: Fútbol in extremis

120 minutos para llegar al mismo punto, el del penal. Así fue la segunda jornada de los octavos. Un día de modorra por el pobre fútbol visto, pero de emociones explosivas en la última instancia de la definición. Jornada de equipos europeos, con pocas opciones y esquemas rígidos. Faltó juego y sobró tiempo. Día de arqueros en el que Rusia y Croacia pasaron un mundo más.

En el partido de la mañana, España se dedicó a tener la pelota y Rusia a aguantar.  El inicio del partido fue muy atractivo.  La primera pelota parada en contra de los rusos terminó en la red. Iban 12 minutos y el 1-0 lo marcó Sergei Ignashevich en su propio arco, pero lo celebró Sergio Ramos, que fue quien lo incomodó.  España se dedicó a la tener el balón y con él en los pies creó un letargo en el que ellos mismos cayeron. Rusia salió en escaramuzas, y en una de ella, Artem Dzyuba sembró a Piqué, engañó a De Gea y mandó el balón a la red. Un 1-1  en el minuto 41 al que le sumaron 79 más, que fueron intransigentes. Dos o tres emociones menores y pare de contar. Un segundo tiempo plano, 30 de adición con equipos cansados, una selección Rusa ultradefensiva  y paciente, y una Española confundida, sin brújula y sin imaginación. Así se fueron al punto penal.

Los cobros de los españoles fueron tan discretos con su juego en este mundial. El vodka para celebrar se destapó de cuenta de Akinfeev. Iniesta y Pique habían cobrado impecables; Smolov e Ignashevich (el mismo del autogol) hicieron lo propio. El arquero ruso le atajó  a Koke y ahí comenzó a ser héroe. Golovin, Ramos y Cheryshev marcaron. Con la cuenta 4-3 para los rusos, el turno fue para Aspas. Otro lucimiento de Akinfeev puso a los de casa en cuartos de final y a los de la visita los mandó a empacar.

El otro juego tuvo grandes emociones en los primeros 4 y en los últimos 4 minutos de los 120 jugados. El resto de tiempo prácticamente sobró. En 57 segundos los daneses se inventaron un gol de camerino por medio de Joergensen, que ni siquiera ellos mismos se alcanzaron a creer.  Tres minutos después, Croacia ya había igualado con anotación de Mandzukic. Hasta ahí se vio un juego emocionante. Croacia marcó el ritmo del juego, pero fue impreciso, y Dinamarca mostró una defensa bien plantada y contraataque veloz. No se hicieron más daño. Fue el primer juego con alargue para ambas selecciones la historia de los mundiales.

Al minuto 116 Croacia pudo sentenciar por la vía del penal. El arquero danés Kasper Schmeichel le detuvo el cobro Luka Modric, salvó el empate y llegó  lleno de confianza a las definiciones desde el mismo punto. Mayor confianza tenía su colega Danijel Subasic. Noche de arqueros. El danés atajó dos y el croata  tres. Craacia ganó 3-2 en los cobros y sigue en camino.

Mañana hay otra jornada doble. En la mañana, el pentacampeón Brasil se expone ante la México de Juan Carlos Osorio. En la tarde, El palo en octavos,  Japón buscará ante Bélgica conservar ese rótulo para cuartos de final.  Pinta para ser un día mejor.

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