El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Histórico tiene que ser lo que viene

El tenis colombiano volvió a cantar victoria en la Copa Davis. Lo hizo ante Chile, una verdadera “piedra en el zapato” para Colombia en este torneo por países. El juego de Giraldo ante Garín, que selló la victoria 3-1 en Medellín nos sacó todo tipo de emociones: fue dramático, apretado, muy técnico y con situaciones de partido varias veces desfavorables  para el colombiano. A ello se sumó una ambientación especial: la lluvia que interrumpió el juego, la incertidumbre sobre la hora de reinicio y la presión adicional sobre Giraldo, luego de su retiro hace ocho meses en Iquique ante el mismo rival, aduciendo falta de garantías del escenario. Además, con la serie 2-1 a favor era el partido en el que Colombia literalmente tenía que resolver, para no depender de la segunda raqueta, que entre otras cosas no estaba al nivel de la primera. Todo esto es la historia de ayer, pero lo verdaderamente histórico tendrá que ser el enfrentamiento por repechaje al grupo mundial.

Será la quinta vez de Colombia en la disputa del repechaje, el mismo que perdimos con Japón en 2015 y 2013, con Canadá en 2014, y con Estados Unidos en 2010. En la madrugada, luego del sorteo en Londres, sabremos el rival para la serie a disputarse en septiembre: Croacia, Alemania, Suiza, República Checa, Argentina, Canadá, Japón o Rusia.  En cualquier caso, un rival de mucho postín. Ahí es donde radica la afirmación de que lo verdaderamente histórico será esa serie para acceder a las ligas mayores y no lo del fin de semana ante Chile. Ganar la serie  le significaría a Colombia el ascenso por primera vez a la élite de la Copa Davis. Ese sí es el reto mayor.  Lo de Chile era una serie difícil, por la paternidad histórica que habían tenido los australes y por el antecedente inmediato; pero si de nivel se trata, siempre ha sido un juego entre iguales. Histórico sería lo que viene, no lo que pasó, como lo calificaron algunos medios.

Era la cuarta vez que se jugaba la Davis en Medellín; la primera en que Colombia salió ganador. Era la novena ocasión que se enfrentaba a Chile; por primera vez la derrotó. Si uno quiere jugar con esa estadística, ambos datos dan para usar el calificativo de “histórico”; pero  si apelamos a realidad de este deporte, estar en la Zona 1 Americana es lo normal para Colombia, superar esta fase es un logro importante y llegar el repechaje es una meta alcanzable; pero para nuestro país, llegar al grupo mundial es el sueño, el gran reto, y sería la verdadera hazaña.

El historial de Colombia en el tenis de campo mundial no registra títulos en torneos de primer nivel; con excepción del título en dobles mixtos en Rolad Garros 74 con Iván Molina y en Australia en enero  de este año con Juan Sebastián Cabal. El tenis no es nuestro deporte insignia en materia de resultados; lo que no quiere decir que no podamos soñar con un mejor protagonismo. El primer paso, o quizás el segundo, después de los de Cabal, sería ganar el acceso al grupo mundial de la Davis.

Tal vez el de ahora no sea el mejor momento a nivel individual de nuestras raquetas, pero ya es tiempo de buscar la hazaña de pasar el repechaje, como quiera que las últimas 3 ocasiones el marcador ha dejado un ajustado 2-3. Es hora de hacer historia.

 

 

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